Lavamos el apio y lo picamos muy finito.
En primer lugar, cortamos el tallo en tiras longitudinales y a continuación, las juntamos como se muestra en la imagen y hacemos daditos.
Elaboración
Lavamos el apio y lo picamos muy finito.
En primer lugar, cortamos el tallo en tiras longitudinales y a continuación, las juntamos como se muestra en la imagen y hacemos daditos.
Raspamos la piel de la zanahoria con un cuchillo o la retiramos con un pelador de verduras, la lavamos y la cortamos en dados muy pequeños.
Pelamos la cebolla y también la picamos muy finita.
En una cazuela, ponemos 3 cucharadas de aceite a calentar a fuego medio y añadimos la cebolla, el apio y la zanahoria.
Rehogamos las verduras durante 5 o 6 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
Incorporamos la carne picada y la cocinamos hasta que cambie de color, durante 1 o 2 minutos, removiendo constantemente con la cuchara.
Subimos el fuego, añadimos 1 vaso de vino tinto y lo dejamos cocer un minuto más para que se evapore el alcohol.
A continuación, incorporamos el tomate triturado, removemos y salpimentamos.
Añadimos 1 cucharadita de orégano y 1 hoja de laurel.
El secreto para obtener el auténtico sabor italiano es una cocción prolongada a fuego muy lento.
Bajamos el fuego casi al mínimo y lo dejamos cocer entre una hora y media y dos horas, con la tapa semiabierta.
Nota: La salsa irá espesando poco a poco, pero si se seca antes de tiempo, puedes añadir 1/2 vaso de agua.