• Casarecce con pesto

    presentacion
    Tiempo de preparación: 25 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 340 g de pasta casarecce, trottole, macarrones o la que más te guste.
    • 16-20 hojas de albahaca.
    • 1 diente de ajo.
    • 50 g de piñones (dos cucharadas).
    • Aceite de oliva (6-8 cucharadas).
    • 2 cucharadas de queso parmesano.
    • Sal gorda.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Ponemos el diente de ajo, los piñones, las hojas de albahaca y una pizca de sal gorda en el cuenco del mortero.

    Los machacamos con el mazo, golpeándolos y presionándolos con fuerza contra las paredes mediante movimientos circulares.

    Nota: Es conveniente cortar el ajo en 3 o 4 trozos antes de machacarlo para facilitar la operación. También puedes majar el ajo en primer lugar, y agregar después las hojas de albahaca.

    Imagen de paso

     

    Cuando los ingredientes formen una pasta homogénea, agregamos el aceite poco a poco, mientras movemos el mazo en círculos por la base del mortero hasta emulsionar la salsa.

    Finalmente, incorporamos 2 o 3 cucharadas de queso parmesano y removemos para que se mezcle bien.

    Nota: Al pesto también se le suele añadir queso pecorino, pero no es fácil encontrarlo.



    Imagen de paso

     

    Cocemos la pasta

    Ponemos una cazuela con abundante agua y una cucharada de sal, a calentar a fuego fuerte. Cuando comience a hervir, añadimos la pasta y la dejamos cocer 8-9 minutos, aunque el tiempo de cocción dependerá del tipo de pasta (vendrá indicado en el paquete).

    A continuación, pasamos la pasta a un colador para eliminar el agua de la cocción (sin enfriarla).

    Finalmente, mezclamos la pasta con la salsa y la servimos con queso parmesano rallado por encima.

    Nota: El pesto se sirve a temperatura ambiente sobre la pasta caliente, si calentásemos ésta salsa estropearíamos su sabor.

    Notas


    Términos culinarios

    Majar: Machacar de forma imperfecta con ayuda del mortero.

    Emulsionar: Mezclar dos sustancias incompatibles como pueden ser el aceite y el agua, batiéndolas enérgicamente.

  • Hojaldre de puerros

    Foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 50-60 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 400 g de masa de hojaldre (una plancha circular para la base y otra rectangular o circular para la rejilla).
    • 600 g de puerros.
    • 1 cebolleta pequeña.
    • 100 ml de nata.
    • 100 g de jamón York.
    • 80 g de queso manchego.
    • 2 huevos.
    • 2 cucharadas de mantequilla.
    • 3 cucharadas de cebollino fresco picado.
    • Aceite, pimienta negra y sal.
    • Molde desmontable circular de 22 cm.

    Para hacer la rejilla se necesita un rodillo especial que se vende en tiendas especializadas en utensilios de cocina. Si prefieres un acabado más sencillo, simplemente cierra el hojaldre con otra masa circular, como en el hojaldre de champiñones.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Lavamos bien los puerros, retiramos la parte verde y las raíces y los cortamos en tiras.

    Pelamos la cebolleta y la cortamos en tiras finas.

    Cortamos el jamón york en tiras finitas y el queso en dados, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Ponemos 2 cucharadas de mantequilla con 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén a calentar a fuego lento.

    Incorporamos la cebolleta y el puerro, y los rehogamos durante 8-10 minutos, sin que lleguen a tomar color, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Agregamos la nata, el jamón york y los dados de queso.

    Retiramos la sartén del fuego y añadimos 2 yemas de huevo y 3 cucharadas de cebollino fresco picado finamente.

    Salpimentamos y removemos para mezclar bien los ingredientes.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Utilizamos un molde desmontable de 22 cm como base para el hojaldre.

    Colocamos la masa circular sobre el molde y la ajustamos bien al fondo y a los bordes presionando suavemente con los dedos.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Pasamos el rodillo cortador de rejilla sobre la otra plancha de hojaldre y la estiramos para abrir el enrejado con cuidado de no romperla.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Rellenamos la base del hojaldre hasta el borde y extendemos el relleno para enrasar la superficie.

    Cubrimos con la rejilla y presionamos el borde suavemente con los dedos para unir bien las dos masas.

    A continuación, retiramos la masa sobrante pasando el rodillo por el borde, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Con la ayuda de un pincel de cocina, pintamos el enrejado con huevo batido para obtener un dorado más intenso y brillante.

    Lo metemos en el horno, precalentado a 180 ºC, entre 20 y 25 minutos, hasta que la masa esté bien cocida y dorada.

    Notas


  • Tataki de atún

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 35-40 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • Una rodaja de atún rojo de 3 cm de grosor, aproximadamente de 500 g.
    • 3 cucharadas de semillas de sésamo.
    • 1 cucharadita de semillas de amapola.
    • 150 ml de salsa de soja.
    • 50 ml de vinagre de arroz.
    • 50 ml de mirin.
    • Un trozo de jengibre.

    Salsa de sésamo y soja

    • 2 cucharadas de tahini.
    • 2 cucharadas de salsa de soja clara.
    • 2 cucharaditas de zumo de lima.
    • Una pizca de comino en polvo.

    Ensalada de wakame

    • 1 cucharada de algas wakame deshidratadas.
    • 1 cucharadita de semillas de sésamo.
    • 1 cucharadita de vinagre de arroz.
    • 2 cucharaditas de salsa de soja.
    • Unas gotitas de aceite de sésamo y sal.

    Las algas wakame y el tahini se pueden encontrar en tiendas de dietética, el resto de ingredientes, en tiendas especializadas en productos orientales y en grandes superficies.

    El tataki es una técnica japonesa para cocinar pescados y carnes, que consiste en asar brevemente la superficie a temperatura elevada en una sartén o sobre una llama, dejando el interior completamente crudo. A continuación, generalmente tras un marinado, se corta en lonchas finas, aproximadamente de medio centímetro de grosor.

    Corte del atún

    El corte de atún para elaborar el tataki debe realizarse en paralelo a la espina dorsal y no en perpendicular, el problema es que para cortarlo de esta forma necesitaríamos una pieza de atún muy grande, de al menos 3 kg, por lo que en casa tendremos que conformarnos con una rodaja gruesa y un corte no tan perfecto.

    Pide en la pescadería una rodaja de atún de 3 o 4 cm de grosor. Retira la piel y las partes negruzcas que se forman por la sangre coagulada y tienen un sabor desagradable, y córtalo en tiras alargadas como la que se muestra en la imagen. Si no tienes un buen manejo del cuchillo pide al pescadero que te lo prepare de esta forma.

    Utiliza los recortes de atún sobrantes para preparar un tartar o algún guiso marinero.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Rebozamos los trozos de atún con la mezcla de 3 cucharadas de semillas de sésamo y 1 cucharadita de semillas de amapola.

    A continuación los marcamos en una sartén muy caliente, 10 segundos por cada cara.

    Nota: Opcionalmente, se pueden introducir en agua fría con hielo tras pasarlos por la sartén para cortar la cocción y que la carne no se siga cocinando en el interior.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Mezclamos 150 ml de salsa de soja, 50 ml de vinagre de arroz, 50 ml de mirin y 1 cucharada de jengibre rallado.

    Sumergimos los trozos de atún en la mezcla y los dejamos marinar como mínimo durante 1 hora en la nevera.

    Nota: Si con estas cantidades de soja, vinagre y mirin no tienes suficiente para cubrir los trozos de atún, utiliza el doble.

    Nota: Si no encuentras el mirin, sustitúyelo por vinagre de arroz y añade 2 cucharadas de azúcar a la mezcla.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Salsa de sésamo y soja

    Mezclamos 2 cucharadas de tahini con 2 cucharadas de salsa de soja clara, 2 cucharaditas de zumo de lima y una pizca de comino en polvo.

    Removemos con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea.

    Nota: Si la salsa resulta excesivamente densa, añade 1 cucharadita de agua para aligerarla. Si no encuentras la salsa de soja clara, utiliza la oscura.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Cortamos el atún en rodajas finas, de medio centímetro de grosor, y rociamos una cucharada del marinado por encima.

    Lo servimos como se muestra en la imagen, acompañado de la salsa y la ensalada de wakame.

    Ensalada de wakame


    Imagen de paso

     

    Ensalada de wakame

    Hidratamos las algas wakame dejándolas 10 minutos en agua templada.

    Las enjuagamos y escurrimos.

    A continuación, las cortamos en tiras muy finas con un cuchillo bien afilado.

    Imagen de paso

     

    Mezclamos las tiras de wakame con 1 cucharadita de semillas de sésamo, 2 cucharaditas de salsa de soja, 1 cucharadita de vinagre de arroz y unas gotitas de aceite de sésamo.

    Removemos y rectificamos de sal.

  • Ñoquis con salsa de queso y pesto

    presentacion
    Tiempo de preparación: 40-45 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1/2 kg de patatas, todas de un tamaño similar.
    • 50-105 g de harina.
    • 2 yemas de huevo.
    • 35 g de mantequilla.
    • Una pizca de nuez moscada.
    • 1 cucharadita rasa de sal.

    Para la salsa

    • Algún queso cremoso rallado (100 g).
    • Un vaso pequeño de nata.
    • 2 huevos.
    • Pimienta y sal.
    • Tomates cherry.
    • Salsa pesto.

    La variedad de patata Kennebec va muy bien para hacer ñoquis, pero si no la encuentras, también sirven las variedades Desirée, Spunta y Baraka entre otras, siempre que no sean patatas nuevas.

    Hacer la masa de los ñoquis en casa es realmente sencillo, lo más importante es que las patatas tengan muy poca humedad y que no absorban prácticamente nada de agua durante la cocción; podemos decir que para esta receta el agua es nuestra enemiga. Lo que queremos es obtener un puré de patatas lo más seco posible, de textura harinosa y nada pegajoso.

    Es muy importante cocer las patatas con su piel para que no absorban agua, así como mantener un hervor moderado para que no se golpeen unas con otras y se terminen rompiendo.

    Si tras la cocción están muy húmedas, podemos meterlas en el horno unos minutos a 100ºC para secarlas. Otro truco es hacer el puré de patatas y si observamos que está muy pegajoso, ponerlo en una sartén a fuego muy suave unos minutos hasta que pierda el exceso de humedad.

    Puedes ver aquí con mayor detalle como preparar los ñoquis.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Lavamos las patatas y las ponemos en una cazuela con su piel. Las cubrimos de agua fría y las cocemos a fuego medio-vivo hasta que estén tiernas, manteniendo un hervor moderado.

    El tiempo de cocción dependerá de la variedad y tamaño de las patatas. Las de tamaño medio estarán cocidas en unos 25 minutos desde el momento en que comience a hervir el agua, mientras que las más grandes podrían requerir hasta 35 o 40 minutos. En cualquier caso, para saber si están bien cocidas, lo mejor es pincharlas con la punta de un cuchillo fino o un palillo, y si entra fácilmente hasta el centro, sin hacer nada de fuerza, estarán en el punto perfecto, de lo contrario, las dejaríamos cocer unos minutos más.

    Nota: Es importante que en todo momento estén completamente sumergidas en el agua.

    Imagen de paso

     

    Pelamos las patatas y las pasamos por el pasapurés.

    Hacemos el puré mientras las patatas están calientes, así se evapora parte del exceso de humedad, además, si dejamos que se enfríen, el almidón se endurece y gana elasticidad, algo que no nos interesa para esta masa.

    Nota: Si no dispones de un pasapurés, utiliza un rallador.



    Imagen de paso

     

    Seguidamente, pasamos la patata triturada por un colador de malla fina, presionando con una cuchara.

     

    Nota: Este paso es opcional, pasando la patata por un tamiz o un colador se obtienen unos ñoquis de textura más fina y delicada, pero no es algo imprescindible.

    Imagen de paso

     

    Añadimos la mitad de la harina (50 g), las yemas de huevo, la mantequilla a temperatura ambiente, la sal y una pizca de nuez moscada.

    La cantidad total de harina dependerá de la humedad de las patatas, por eso no la incorporamos toda desde el principio, la iremos añadiendo poco a poco mientras trabajamos la masa hasta que deje de estar pegajosa y tenga cierta consistencia.

    En mi caso, he necesitado 80 g de harina para formar la masa, lo normal es que la cantidad esté entre 80 y 100 g.

    Imagen de paso

     

    Amasamos la mezcla con las manos, añadiendo la harina que sea necesaria hasta obtener una masa homogénea, suave al tacto y con la consistencia justa para poder manejarla (no debe quedar muy compacta).

    La amasamos rápidamente, sin trabajarla demasiado, o la patata podría soltar agua y hacer que se vuelva pegajosa.

    Finalmente, hacemos un rollo con la masa, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    A continuación, vamos cortando rodajas de masa y haciendo rollitos finos con ellas, aproximadamente de 1/2 centímetro, haciéndolos girar con las dos manos para estirarlos.

    Imagen de paso

     

    Seguidamente, los cortamos en dados de 1/2 cm.

    A mi me gusta que los ñoquis sean muy pequeños, se cuecen mejor y son más ligeros.

    Imagen de paso

     

    Ponemos abundante agua a cocer en una cazuela grande con 1 cucharada de sal.

    Cuando el agua comience a hervir, echamos los ñoquis en varias tandas, para que no se peguen los unos a los otros.

    En cuanto salgan a la superficie, aproximadamente en unos 2 minutos, los retiramos con una espumadera.

    Los escurrimos bien.

    Imagen de paso

     

    Este paso no es necesario si los vamos a comer al momento, simplemente los echaríamos en la salsa caliente y los serviríamos.

    Si no vamos a comerlos nada más terminar de hacerlos, para conservarlos correctamente lo mejor es cocerlos y rápidamente enfriarlos en agua fría con hielo para cortar la cocción. Seguidamente, los reservamos dentro de algún recipiente cubierto con papel transparente de cocina, en la nevera o en algún lugar fresco.

    Cuando queramos servirlos, los calentamos en la salsa o en una sartén con un poco de mantequilla o aceite y listo.

    Imagen de paso

     

    Dar forma a los ñoquis (opcional).

    Para dar a los ñoquis su característica forma hay en el mercado unas tablas de madera específicamente para esto, pero también se puede hacer con la ayuda de un tenedor.

    Solo tenemos que deslizar el ñoqui por el reverso de las púas del tenedor presionándolo con el dedo pulgar, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    Una vez cocidos los gnocchi, los podemos acompañar de cualquier salsa adecuada para pasta.

    En este caso, he hecho una salsa de queso para acompañarlos.

    Ponemos la nata en una cazuela, a fuego muy bajo, añadimos el queso y la pimienta. Removemos de vez en cuando, hasta que el queso esté completamente disuelto en la nata; lo retiramos del fuego y añadimos dos yemas de huevo, removiendo enérgicamente para que no cuajen.

    Servimos los gnocchi con la salsa de queso, unos tomates cherry salteados y 1 o 2 cucharadas de salsa pesto por encima.

    Ver salsa pesto

  • Gnocchis o Ñoquis

    presentacion
    Tiempo de preparación: 40-45 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1/2 kg de patatas, todas de un tamaño similar.
    • 50-105 g de harina.
    • 2 yemas de huevo.
    • 35 g de mantequilla.
    • Una pizca de nuez moscada.
    • 1 cucharadita rasa de sal.

    La variedad de patata Kennebec va muy bien para hacer ñoquis, pero si no la encuentras, también sirven las variedades Desirée, Spunta y Baraka entre otras, siempre que no sean patatas nuevas.

    Hacer la masa de los ñoquis en casa es realmente sencillo, lo más importante es que las patatas tengan muy poca humedad y que no absorban prácticamente nada de agua durante la cocción; podemos decir que para esta receta el agua es nuestra enemiga. Lo que queremos es obtener un puré de patatas lo más seco posible, de textura harinosa y nada pegajoso.

    Elegir las patatas adecuadas es primordial, deben ser ricas en almidón, preferiblemente de pulpa blanca y mejor si son viejas, porque tienen menor cantidad de agua. Una variedad que funciona muy bien es la Kennebec.

    Es muy importante cocer las patatas con su piel para que no absorban agua, así como mantener un hervor moderado para que no se golpeen unas con otras y se terminen rompiendo.

    Si tras la cocción están muy húmedas, podemos meterlas en el horno unos minutos a 100ºC para secarlas. Otro truco es hacer el puré de patatas y si observamos que está muy pegajoso, ponerlo en una sartén a fuego muy suave unos minutos hasta que pierda el exceso de humedad.

    Algunos chef italianos, tras cocer las patatas, las dejan reposar en algún lugar seco y fresco entre 24 y 48 horas. En casa se podrían dejar en la nevera de un día para otro, es algo que funciona bien, aunque en principio no será necesario tomarse tantas molestias para disfrutar de unos buenos ñoquis.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Lavamos las patatas y las ponemos en una cazuela con su piel. Las cubrimos de agua fría y las cocemos a fuego medio-vivo hasta que estén tiernas, manteniendo un hervor moderado.

    El tiempo de cocción dependerá de la variedad y tamaño de las patatas. Las de tamaño medio estarán cocidas en unos 25 minutos desde el momento en que comience a hervir el agua, mientras que las más grandes podrían requerir hasta 35 o 40 minutos. En cualquier caso, para saber si están bien cocidas, lo mejor es pincharlas con la punta de un cuchillo fino o un palillo, y si entra fácilmente hasta el centro, sin hacer nada de fuerza, estarán en el punto perfecto, de lo contrario, las dejaríamos cocer unos minutos más.

    Nota: Es importante que en todo momento estén completamente sumergidas en el agua.

    Imagen de paso

     

    Pelamos las patatas y las pasamos por el pasapurés.

    Hacemos el puré mientras las patatas están calientes, así se evapora parte del exceso de humedad, además, si dejamos que se enfríen, el almidón se endurece y gana elasticidad, algo que no nos interesa para esta masa.

    Nota: Si no dispones de un pasapurés, utiliza un rallador.



    Imagen de paso

     

    Seguidamente, pasamos la patata triturada por un colador de malla fina, presionando con una cuchara.

     

    Nota: Este paso es opcional, pasando la patata por un tamiz o un colador se obtienen unos ñoquis de textura más fina y delicada, pero no es algo imprescindible.

    Imagen de paso

     

    Añadimos la mitad de la harina (50 g), las yemas de huevo, la mantequilla a temperatura ambiente, la sal y una pizca de nuez moscada.

    La cantidad total de harina dependerá de la humedad de las patatas, por eso no la incorporamos toda desde el principio, la iremos añadiendo poco a poco mientras trabajamos la masa hasta que deje de estar pegajosa y tenga cierta consistencia.

    En mi caso, he necesitado 80 g de harina para formar la masa, lo normal es que la cantidad esté entre 80 y 100 g.

    Imagen de paso

     

    Amasamos la mezcla con las manos, añadiendo la harina que sea necesaria hasta obtener una masa homogénea, suave al tacto y con la consistencia justa para poder manejarla (no debe quedar muy compacta).

    La amasamos rápidamente, sin trabajarla demasiado, o la patata podría soltar agua y hacer que se vuelva pegajosa.

    Finalmente, hacemos un rollo con la masa, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    A continuación, vamos cortando rodajas de masa y haciendo rollitos finos con ellas, aproximadamente de 1/2 centímetro, haciéndolos girar con las dos manos para estirarlos.

    Imagen de paso

     

    Seguidamente, los cortamos en dados de 1/2 cm.

    A mi me gusta que los ñoquis sean muy pequeños, se cuecen mejor y son más ligeros.

    Imagen de paso

     

    Ponemos abundante agua a cocer en una cazuela grande con 1 cucharada de sal.

    Cuando el agua comience a hervir, echamos los ñoquis en varias tandas, para que no se peguen los unos a los otros.

    En cuanto salgan a la superficie, aproximadamente en unos 2 minutos, los retiramos con una espumadera.

    Los escurrimos bien.

    Imagen de paso

     

    Este paso no es necesario si los vamos a comer al momento, simplemente los echaríamos en la salsa caliente y los serviríamos.

    Si no vamos a comerlos nada más terminar de hacerlos, para conservarlos correctamente lo mejor es cocerlos y rápidamente enfriarlos en agua fría con hielo para cortar la cocción. Seguidamente, los reservamos dentro de algún recipiente cubierto con papel transparente de cocina, en la nevera o en algún lugar fresco.

    Cuando queramos servirlos, los calentamos en la salsa o en una sartén con un poco de mantequilla o aceite y listo.

    Imagen de paso

     

    Dar forma a los ñoquis (opcional).

    Para dar a los ñoquis su característica forma hay en el mercado unas tablas de madera específicamente para esto, pero también se puede hacer con la ayuda de un tenedor.

    Solo tenemos que deslizar el ñoqui por el reverso de las púas del tenedor presionándolo con el dedo pulgar, como se muestra en la imagen.

    Notas


  • Judías verdes salteadas con gambas

    presentacion
    Tiempo de preparación: 30 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 600 g de judías verdes.
    • 300 g de gambas.
    • 1 cebolla roja.
    • 2 zanahorias.
    • 1 diente de ajo.
    • 4 cucharadas de vino de Jerez seco.
    • 2 cucharadas de salsa de soja.
    • Aceite de oliva y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Lavamos las judías y las escurrimos.

    Las judías verdes, salvo que sean muy tiernas, tienen unas hebras en los bordes que conviene quitar. La forma más sencilla es con un pelador de verduras, como se muestra en la imagen.

    Cortamos también las puntas de las vainas (la parte dura del tallo por el que se unen a la planta).

    Imagen de paso

     

    A continuación, las cortamos por la mitad a lo largo.

    Finalmente, juntamos unas cuantas tiras y las cortamos en 2 o 3 trozos.



    Imagen de paso

     

    Raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo; las lavamos y las cortamos en tiras finas.

    Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana (tiras finas).

    Pelamos también las gambas y las reservamos.

    Por último, pelamos el diente de ajo y lo picamos muy finamente o lo rallamos.

    Nota: en esta ocasión he utilizado una cebolla roja, pero puedes preparar la receta con cualquier otra cebolla.

    Imagen de paso

     

    Cocemos las judías verdes

    Ponemos un cazo con abundante agua y 1 cucharadita de sal a calentar.

    Cuando el agua comience a hervir, introducimos las judías y las cocemos durante 7 minutos.

    Seguidamente, las pasamos a un recipiente con agua fría, sal y abundante hielo para cortar la cocción, de esta forma mantendrán su color y firmeza.

    Imagen de paso

     

    Ponemos a calentar una sartén grande con 2 cucharadas de aceite a fuego medio-vivo.

    En primer lugar, añadimos el ajo picado, la cebolla y la zanahoria. Los salteamos durante 3 o 4 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Incorporamos las gambas y las salteamos 2 minutos.

    En cuanto las gambas empiecen a cambiar de color, agregamos las judías verdes, 4 cucharadas de vino de Jerez y 2 cucharadas de salsa de soja.

    Seguimos cocinando el conjunto otros 2 minutos, hasta que las gambas estén bien hechas, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Rectificamos de sal si es necesario y listo para servir.

    Términos culinarios

    Saltear: Saltear es freír los alimentos a fuego vivo con poco aceite. Así conseguimos dejarlos tiernos por dentro, pero sin perder su textura crujiente, alterando sus propiedades mucho menos que con otros tipos de cocción.

  • Crema de calabacín

    presentacion
    Tiempo de preparación: 35-40 minutos (1 hora más, si preparamos el caldo).
    Ingredientes para 4 personas:
    • 3 calabacines medianos (1 kg).
    • 1 cebolleta o una cebolla pequeña.
    • 3 quesitos o 1 cucharada de queso crema.
    • 1/2 litro de caldo de verduras.
    • Aceite y sal.

    Para el caldo de verduras

    • 2 o 3 zanahorias (200 g).
    • 2 cebollas medianas (160-180 g).
    • 2 puerros (sólo la parte blanca).
    • 1 tallo de apio (70 g).

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Pelamos la cebolla y la cortamos en daditos pequeños.

    Lavamos los calabacines y los cortamos en rodajas finas.

    Nota: No es necesario quitar la piel al calabacín, sólo tienes que lavarlo bien y listo. La piel aporta un ligero sabor amargo y un color verde más intenso. Si el gusto amargo no te resulta agradable, retírala con un pelador de verduras.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Ponemos una cazuela con 3 cucharadas de aceite a calentar y añadimos la cebolla.

    Cuando la cebolla esté doradita, en unos 4 o 5 minutos, añadimos el calabacín y lo rehogamos entre 8 y 10 minutos a fuego suave.

    A continuación, incorporamos el caldo de verduras y lo dejamos cocer a fuego lento entre 8 y 10 minutos, hasta que el calabacín esté tierno.

    Nota: La cantidad de caldo debe ser la justa para cubrir los calabacines, aproximadamente 1/2 litro.



    Imagen de paso

    PASO 4

    Añadimos los quesitos y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

    Finalmente, trituramos todo con la ayuda de una batidora eléctrica.

    Para obtener un buen resultado es imprescindible triturar muy bien la crema, mantén la batidora como mínimo 3 o 4 minutos.

    Rectificamos el punto de sal y listo para servir.

    Nota: Si la crema resulta muy espesa para tu gusto, añade un chorrito de agua para aligerarla.

    Caldo rápido de verduras (opcional)


    Imagen de paso

    Este caldo es opcional, podemos preparar la crema con agua, pero conseguiremos un sabor más intenso y sabroso si usamos un caldo de pollo o verduras. También podemos utilizar un caldo envasado.

    Limpiamos 2 zanahorias, 1 cebolla, 1 puerro y 1 rama de apio. Las cortamos en trozos pequeños y las ponemos a cocer en un cazo con un litro de agua.

    Subimos el fuego para llevar el caldo a ebullición. Cuando aparezcan las primeras burbujas, bajamos el fuego y lo dejamos cocer entre 40 y 50 minutos, manteniendo solo un ligero burbujeo en la superficie.

    Colamos el caldo con un colador fino y lo reservamos.

    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Técnicas de cocina
  • Tortilla de patatas

    presentacion
    Tiempo de preparación: 25 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 4 patatas, 1/2 kg aproximadamente.
    • 6 huevos.
    • 1 cebolla.
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Pelamos las patatas y las cortamos en trozos pequeños.

    Yo las corto en trozos irregulares pequeños, pero pueden cortarse también en rodajas finas.

     

    Imagen de paso

    PASO 2

    Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana, tiras finas, como se muestra en la imagen.

     



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos suficiente aceite de oliva como para cubrir las patatas, unas 2 tazas, en una sartén a fuego medio.

    Cuando el aceite esté caliente (lo sabremos echando una patata y comprobando que rápidamente se generan burbujas a su alrededor), echamos las patatas y las freímos hasta que estén bien doraditas y ligeramente crujientes, unos 12 minutos.

    La cebolla la añadiremos cuando las patatas lleven 2 o 3 minutos en el fuego.

    De vez en cuando, removemos con la espumadera para que las patatas no se quemen y se hagan bien por todos lados.

     

    Imagen de paso

    PASO 4

    Cuando las patatas estén doraditas, las escurrimos bien con la ayuda de un colador.

    Seguidamente, batimos los huevos en un cuenco.

    Añadimos las patatas fritas con la cebolla y 1/2 cucharadita de sal.

    Lo dejamos reposar un rato, para que la patata se empape bien del huevo batido.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos una sartén con 2 cucharadas de aceite a fuego medio y cuando esté caliente, echamos la mezcla de huevos, patata y cebolla.

    Lo dejamos cuajar medio minuto sin agitar. Bajamos el fuego y lo dejamos unos minutos más para que siga cuajando. Damos la vuelta a la tortilla cuando los bordes estén hechos y la dejamos un minuto más para que termine de cuajarse por el otro lado.

     

    Notas


    Términos culinarios

    Dorar: Adquirir o tomar color dorado un género mediante calor.

    Juliana: Forma de cortar en tiras (de 3 a 5 cm de largo por 1 a 3 mm de grueso).

    Técnicas de cocina
  • Rollo de pavo

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1-1'15 h.
    Ingredientes para 4 personas:
    • Un filete de pavo de medio kilo aproximadamente.
    • 1 cebolla pequeña.
    • 3 zanahorias.
    • 3 rebanadas de pan de molde.
    • 250 g de jamón cocido.
    • Media cucharadita de romero. 
    • Aceite y sal.
    • Hilo de cocina.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Picamos muy bien la cebolla y el jamón cocido.

    Raspamos las zanahorias, las lavamos y las cortamos en medias lunas.

     

    Nota: He cortado las zanahorias en este paso por mostrar todos los ingredientes picados en la foto, aunque podemos trocearlas en el paso cinco si lo deseamos. Si las cortamos al principio, podemos conservarlas en algún recipiente con agua, para que no se oxiden.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Ponemos la cebolla a pochar en una sartén con dos cucharadas de aceite.

    Cuando la cebolla esté doradita, añadimos el jamón, le damos unas vueltas y lo sacamos del fuego.

    Retiramos la corteza de las rebanadas de pan, humedecemos la miga, la desmenuzamos y la mezclamos con el jamón y la cebolla.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Extendemos la mezcla del relleno sobre el filete de pavo, procurando no estirarla hasta el borde, para que no se salga el relleno cuando lo enrollemos.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Enrollamos con mucho cuidado el filete y lo atamos con hilo de cocina, empezando por el extremo.

    Debemos asegurarnos de que los extremos queden bien atados para que no se pueda salir nada en la cocción.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Rehogamos la carne con las zanahorias y el romero.

    Cuando el rollo esté bien dorado por todos los lados, añadimos un vaso de agua y lo dejamos cocer a fuego lento, durante 40 minutos aproximadamente.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Pasamos la salsa por un pasapurés, después, cortamos el rollo en rodajas gruesas y ya está listo para servir.

  • Masa para pizzas

    masa de pizza
    Tiempo de preparación: 25 minutos (más 24-48 horas de fermentación).
    Ingredientes para 5 personas:

    Con estas cantidades podremos hacer 4 pizzas medianas o 2 grandes.

    • 500 g de harina 00 de gran fuerza (W 400).
    • 300−330 ml de agua.
    • 5,4 g de levadura fresca o 2 g de levadura seca.
    • 1 cucharadita de sal (6 g).
    • 1 cucharada de aceite de oliva.

    Hay cientos de recetas con las que elaborar una buena masa de pizza, depende del estilo que más nos guste, de si las preferimos de base fina o gruesa, de textura crujiente o esponjosa, etc. La masa que voy a preparar es ideal para pizzas finas y crujientes, que son mis favoritas.

    Antes de empezar, hay unas cuantas cosas sobre los ingredientes a tener en cuenta:

    La harina: Aunque son muchas las harinas con las que se puede conseguir una pizza aceptable, si queremos disfrutar de una masa realmente deliciosa, crujiente y ligera, debe ser de fuerza, de buena calidad y preferiblemente de molienda fina. La mejor opción, o al menos la que yo recomiendo, es una harina de gran fuerza (W 400) de molienda muy fina (tipo 00); estas harinas tienen un contenido muy alto en gluten, por lo que necesitan un tiempo de fermentación bastante largo para que este se relaje y así formar una masa elástica pero resistente, con mucho sabor. No son fáciles de encontrar, así que utiliza la harina de fuerza que tengan en tu supermercado o intenta conseguirla en alguna tienda de internet. Ver notas.

    El agua: La cantidad de agua depende fundamentalmente de la fuerza de la harina utilizada, a mayor fuerza, mayor es su contenido en gluten y más cantidad absorben. Para las harinas de fuerza y gran fuerza, será necesario añadir entre el 60 y 65 % de su peso. Ajustar la cantidad exacta a ojo no es sencillo las primeras veces, pero se va aprendiendo con la práctica. Cuando comenzamos a mezclar la harina con el agua, la masa siempre estará muy pegajosa, pero si después de unos minutos amasando se nos sigue pegando a los dedos, es porque necesita algo más de harina; la iremos añadiendo en pequeñas cantidades, porque si nos pasamos perderá elasticidad y se volverá quebradiza.

    La levadura: Para las masas de pizza se utiliza la levadura de panadería, que podemos encontrar en dos formas, fresca o seca. La levadura fresca, también conocida como levadura prensada, es la mejor opción si se puede conseguir, el problema que tiene es que caduca rápido y debe conservarse en el frigorífico. La seca también nos sirve, son unos gránulos de levadura deshidratada que podemos conservar en nuestra despensa hasta 18 meses, por lo que es más sencillo disponer de ella en cualquier momento.

    La sal: Muchos cocineros la añaden al principio con la harina y la levadura, no es un gran problema, pero es mejor si se añade después de formar la masa con los demás ingredientes, incluso podríamos incorporarla a mitad del amasado. En cuanto a la cantidad, lo habitual es añadir 10 gramos por kilo de harina, pero podemos ajustarla a nuestro gusto, sin pasarnos de los 20 gramos.

    La fermentación

    La masa necesitará un mínimo de 24 horas de fermentación. En este tiempo, el gluten se relaja (pierde elasticidad) volviendo la masa extensible, aunque resistente. Este es uno de los pasos más importantes, que hará que nuestra pizza esté realmente increíble. Además, los procesos largos de fermentación y maduración repercuten muy positivamente en el aroma y sabor final de la pizza. Esta masa tendrá una fermentación de 48 horas, aunque se podría tener hasta 72 horas perfectamente.

    Elaboración


    Imagen de paso

    Disolver la levadura

    En primer lugar, introducimos la levadura fresca en un cuenco con el agua tibia para activarla. Esperamos 1 o 2 minutos y la disolvemos removiendo con una cucharilla.

    La temperatura del agua debe oscilar entre los 30 y 35 ºC, es decir, debe estar templada al tacto, pero no más caliente, porque por encima de los 45 ºC la levadura muere.

    Nota: Si utilizásemos levadura seca haríamos este paso igualmente.

    Imagen de paso

     

    Ponemos la harina en un cuenco grande formando un volcán y añadimos el agua con la levadura disuelta.

    Mezclamos la harina y el agua removiendo con una espátula o unas varillas hasta que deje de pegarse a las paredes del cuenco.

    Una vez formada la masa, incorporamos la sal espolvoreándola por encima y seguimos removiendo unos segundos para integrarla.



    Imagen de paso

    Amasado

    Sobre una superficie amplia y bien limpia, amasamos a mano la mezcla. Al principio estará todavía algo pegajosa, pero cada vez se irá volviendo más suave y manejable.

    Nota: Si después de los primeros minutos, la masa sigue muy pegajosa, añadimos algo más de harina, pero muy poco a poco para no pasarnos.

    Imagen de paso

     

    El amasado consiste en estirar con fuerza la masa sobre la superficie con las palmas de las manos, de arriba hacia abajo y desde el centro hacia fuera, volviéndola a enrollar una y otra vez hasta conseguir que quede lisa, elástica y muy suave.

    Por norma general el tiempo de amasado suele llevar entre 15 y 18 minutos.

    Imagen de paso

     

    A los 10 minutos, estiramos la masa sobre la tabla y añadimos el aceite. La cerramos y seguimos amasando otros 5 minutos aproximadamente.

    Una prueba para saber si ya hemos amasado lo suficiente consiste en coger una pequeña pelotita de masa y hacer un círculo con la forma de una pizza de 3 o 4 cm. Seguidamente, la vamos estirando con delicadeza con las dos manos (como haríamos para estirar un chicle). Si conseguimos llegar a formar una película casi transparente sin que se rompa, estaría perfecta, pero si se rompe enseguida, deberíamos seguir amasando otro rato.

    Imagen de paso

    Fermentación

    Una vez hecha la masa, dejamos que repose de 4 a 6 horas cubierta con un paño o un papel transparente de cocina.

    A continuación, la cortamos en bolas de 200 g y las metemos en un cuenco que habremos engrasado con una pizca de aceite para que la masa no se pegue.

    La cubrimos con un papel transparente de cocina y la metemos en el frigorífico como mínimo durante 24 horas, aunque lo que recomiendo son 48 horas para una masa hecha con una harina de gran fuerza.

    Es muy importante acordarse de sacar la masa del frigorífico como mínimo 2 o 3 horas antes de hacer la pizza, para trabajar con ella a temperatura ambiente.

    Nota: Utiliza un recipiente grande porque la masa crece mucho, más del doble de su volumen inicial.

    Notas