• Arroz con pollo y chorizo

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 h 30 min (2 h 20 min si preparamos el caldo).
    Ingredientes para 4 personas:
    • 240 g de arroz.
    • 800 ml de caldo de pollo.
    • 2 cuartos traseros de pollo.
    • 100 g de chorizo.
    • 120 g de judías verdes.
    • 1/2 cebolla.
    • 5 hebras de azafrán.
    • 3 ramitas de romero fresco.
    • Aceite de oliva y sal.

    Para el sofrito

    • 2 tomates rojos maduros.
    • 1 cebolla roja pequeña.
    • 1 diente de ajo.

    Para el caldo (opcional):

    • Los huesos de los cuartos traseros, 2 carcasas y 8 alitas.
    • 1/4 de cebolla.
    • 1/4 de puerro (solo la parte blanca).
    • 2 litros de agua (preferiblemente embotellada para no introducir sabores extraños como el del cloro).

    Con un caldo de pollo hecho en casa, el arroz tendrá un sabor delicioso y mucho más natural, pero es opcional, si no quieres complicarte o no dispones de mucho tiempo para cocinar, utiliza uno envasado, el resultado será igualmente bueno.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Ponemos en una cazuela 2 litros de agua con las verduras limpias y troceadas, los huesos de pollo y las alitas sin la piel.

    Lo llevamos a ebullición a fuego fuerte.

    Cuando comience a hervir, se formará en la superficie una espuma con las impurezas de los huesos, en ese momento, bajamos el fuego y la retiramos con una espumadera o una cuchara, esto es fundamental para obtener un caldo limpio y rico.

    Lo dejamos cocer a fuego medio durante una hora y media aproximadamente.

    Finalmente, colamos el caldo y ya podemos empezar con el arroz.

    Para ver esta elaboración con mayor detalle, consulta el fondo de pollo.

    Nota: Durante la cocción, tendremos que volver a retirar la espuma cada vez que vuelva a formarse, unas dos o tres veces más.

    Imagen de paso

    PASO 2

    He utilizado unos cuartos traseros de pollo, muslos y contramuslos, porque resultan mucho más jugosos. Las pechugas no son apropiadas para estos arroces, en los 18 o 20 minutos que tardan en cocinarse, quedan secas y sin sabor.

    Quitamos la piel a los cuartos traseros y los deshuesamos; o pedimos en la pollería que nos los den ya limpios.

    Los cortamos en dados de 2,5 a 3 cm aproximadamente.

    Cortamos también el chorizo en trozos pequeños, como se muestra en la imagen.

    Ver como deshuesar los cuartos traseros

    Nota: Si pides que te deshuesen los cuartos traseros en la pollería no olvides llevarte los huesos para el caldo.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Lavamos las judías verdes y las escurrimos.

    Retiramos las puntas de las vainas y las cortamos en trozos pequeños, como se muestra en la imagen.

    Pelamos la cebolla y la picamos finita.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Preparamos el sofrito

    Ponemos la cebolla y el diente de ajo en el vaso de la batidora y los trituramos hasta obtener una pasta.

    Pasamos esta pasta a una sartén sin aceite y la dejamos cocer unos minutos a fuego suave para que pierda su agua, entonces, añadimos 3 cucharadas de aceite y la sofreímos a fuego suave durante 15 o 20 minutos, hasta que la cebolla esté bien doradita, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Lavamos los tomates, retiramos los rabillos y los cortamos en 3 o 4 trozos. Los trituramos con la batidora y los pasamos por un colador o un chino para eliminar las semillas y la piel.

    Añadimos el tomate triturado a la sartén y lo seguimos cocinando a fuego suave durante 40 o 45 minutos, hasta que el sofrito tenga un color rojo oscuro intenso.

    Ver en detalle como preparar el sofrito.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos 3 cucharadas de aceite en una paellera a calentar a fuego fuerte.

    Incorporamos el pollo y lo hacemos por todas partes hasta dejarlo bien doradito, aproximadamente 2 minutos por cada lado.

    Cortamos el chorizo en dados y lo echamos en el último momento para que se dore ligeramente.

    Retiramos los trozos de pollo y chorizo y los reservamos.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Sofreímos la cebolla en el mismo aceite que hemos utilizado para dorar el pollo, a fuego medio-lento, hasta que comience ablandarse, unos 5 o 6 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Incorporamos el caldo, las hebras de azafrán, el sofrito, las judías verdes y 3 ramitas de romero fresco.

    Subimos el fuego y esperamos a que comience a hervir, entonces, incorporamos el arroz y removemos para que se extienda homogéneamente por el fondo (ver notas).

    Lo dejamos cocer durante 10 minutos a fuego medio. Bajamos un poco el fuego y lo seguimos cocinando de 6 a 8 minutos más, hasta que el arroz haya absorbido todo el líquido y los granos estén perfectamente cocidos.

    Nota: La cantidad de caldo depende de la variedad del arroz. Cuando se indique en el paquete, seguiremos sus instrucciones, cuando no se indique nada, añadiremos un poco más de dos partes de caldo por cada parte de arroz.

    Nota: Antes de añadir el caldo comprobamos el punto de sal, que debe ser un poco más salado de la cuenta para nuestro gusto, porque este exceso se compensará al incorporar el arroz.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Finalmente, lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar 4 o 5 minutos cubierto con un paño limpio, para que el arroz termine de absorber el caldo.

    Nota: Para obtener un buen resultado es importante no remover el arroz durante la cocción.

    Notas


    Términos culinarios

    Paellera: Es una sartén redonda, amplia, de poco fondo y con dos asas en que se hace la paella y otros arroces secos. Es más correcto el nombre de paella, pero uso paellera para no dar lugar a equívocos.

    Dorar: Adquirir o tomar color dorado un género mediante calor.

    Técnicas de cocina
  • Musaka vegetariana de champiñones

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 h 30 min (más las 3 horas de remojo de los anacardos).
    Ingredientes para 4 personas:
    • 2 berenjenas (unos 600 g).
    • 350 g de champiñones.
    • 80 g de anacardos.
    • 2 tomates grandes maduros.
    • 1 cebolla.
    • 1 o 2 dientes de ajo.
    • 100 ml de vino blanco.
    • 1/4 de cucharadita de canela en polvo.
    • 1/4 de cucharadita de pimienta negra molida.
    • 3 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 1/2 cucharadita de orégano.
    • Aceite y sal.

    Para la bechamel

    • 2,5 cucharadas de harina (40 g).
    • 2,5 cucharadas de mantequilla (40 g).
    • 650 ml de leche (dos vasos y medio).
    • 1 cucharada de aceite.
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    Esta versión vegetariana de la musaka no tiene nada que envidiar a la de carne, está realmente deliciosa.

    Los anacardos se añaden para mejorar la textura, haciéndola más parecida a la de la carne picada, pero si no te gustan, puedes utilizar otros frutos secos.

    Si quieres que tenga un sabor más parecido a la auténtica musaka griega, sustituye la pimienta negra por 4 granos de pimienta de Jamaica machacados.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Lavamos las berenjenas y las cortamos en rodajas de 5 mm de grosor.

    Salamos las rodajas por ambos lados y las dejamos reposar en un escurridor durante 30 minutos.

    A continuación, las aclaramos bajo un chorro de agua fría y las secamos con un paño de cocina o con papel absorbente.

    Esto lo hacemos para eliminar el sabor amargo de las berenjenas, no sé si este método es completamente eficaz, pero es una práctica común en estas elaboraciones. Con la sal, la berenjena suelta su agua, perdiendo el sabor amargo.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Retiramos los rabillos de los tomates y los pelamos (ver notas abajo).

    A continuación, retiramos las semillas y los cortamos en daditos, como se muestra en la imagen.

    Limpiamos bien los champiñones y los cortamos en trozos pequeños.

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente.

    Pelamos el diente de ajo y lo picamos finito.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos los anacardos en remojo durante 3 horas para ablandarlos y que adquieran una textura suave pero que aún conserve cierta firmeza.

    Los escurrimos y los picamos groseramente, en trozos no muy pequeños, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Ponemos en una sartén grande 3 cucharadas de aceite a calentar a fuego medio.

    En primer lugar, rehogamos el ajo brevemente, sin que llegue a tostarse, aproximadamente durante 1 minuto, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Seguidamente, echamos la cebolla y la sofreímos durante 4 o 5 minutos removiendo de vez en cuando.

    Imagen de paso

    PASO 5

    A continuación, añadimos los tomates y los champiñones y seguimos cocinando el conjunto otros 5 minutos.

    Por último, incorporamos las especias y 100 ml de vino blanco. Lo dejamos cocer a fuego lento entre 8 y 10 minutos, o hasta que el líquido del tomate y los champiñones se haya secado completamente.

    Lo retiramos del fuego y ponemos el punto de sal a nuestro gusto.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Para la bechamel, ponemos en un cazo 2,5 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite a calentar a fuego lento.

    Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos 2,5 cucharadas de harina y las rehogamos durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Una vez incorporada la leche, dejamos cocer la salsa unos 10 o 12 minutos a fuego suave hasta alcanzar una textura cremosa y espesa, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Sazonamos con sal al gusto, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    Ver salsa bechamel en detalle

    Imagen de paso

    PASO 7

    Freímos las rodajas de berenjena en una parrilla o una sartén con un chorrito de aceite, a fuego medio-fuerte, hasta que estén bien doraditas, 1 o 2 minutos por cada cara.

    Las dejamos reposar sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

    Imagen de paso

    PASO 8

    En la base de una fuente apta para el horno colocamos una capa de berenjena, sobre ésta extendemos los champiñones y terminamos con otra capa de berenjena.

    Nota: Si quieres una musaka más gruesa puedes poner una capa extra de champiñones y berenjena.

    Imagen de paso

    PASO 9

    Finalmente, cubrimos con la bechamel y espolvoreamos el queso rallado.

    Metemos la fuente en el horno, precalentado a 180 ºC y horneamos durante 30 minutos aproximadamente, hasta que la superficie esté bien dorada.

    Pelar los tomates


    Imagen de paso

     

    Existen peladores especiales para tomates, pero un truco muy sencillo con el que además se aprovecha al máximo el producto, consiste en escaldarlos en agua hirviendo durante unos segundos.

    En primer lugar, hacemos un corte con el cuchillo en forma de cruz en la base de los tomates.

    Ponemos una cazuela con abundante agua a calentar.

    Cuando comience a hervir, introducimos los tomates y los dejamos entre 15 y 25 segundos, dependiendo de si están más o menos maduros (cuanto más maduros menos tiempo).

    Imagen de paso

     

    A continuación, los sumergimos en un recipiente con agua y hielo para cortar la cocción rápidamente.

    De esta forma, la piel saldrá fácilmente, solo tenemos que tirar de ella desde donde marcamos la cruz con el cuchillo.

    Limpiar los champiñones


    Imagen de paso

    Separa la parte terminal del tallo, que es terroso.

    Después, lava rápidamente los champiñones con agua.

    Imagen de paso

    Retira la película que recubre las cabezas, con la ayuda de un cuchillo; esta operación es necesaria sólo cuando los champiñones tienen mucha tierra o están blandos.

    No compres los champiñones si son excesivamente grandes; si al tacto su consistencia es blanda o si presentan zonas "carcomidas".

  • Musaka (pastel de carne y berenjenas)

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1'30 horas.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 600 g de berenjenas.
    • 450 g de carne de cordero picada.
    • 2 tomates grandes maduros.
    • 1 cebolla.
    • 200 ml de vino blanco.
    • 1/4 de cucharadita de canela en polvo.
    • 4 granos de pimienta de Jamaica.
    • 3 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 1 cucharadita de perejil picado.
    • Aceite y sal.

    Para la bechamel

    • 2,5 cucharadas de harina (40 g).
    • 2,5 cucharadas de mantequilla (40 g).
    • 650 ml de leche (dos vasos y medio).
    • 1 cucharada de aceite.
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    La moussaka original se elabora con carne de cordero, pero si no te gusta, hazla con carne de ternera o una mezcla de cerdo y ternera.

    Si no encuentras la pimienta de Jamaica sustitúyela por pimienta negra.

    La musaka o musaca​ es un plato originario del Mediterráneo oriental elaborado con berenjenas. La versión más popular es la griega, que se compone de unas serie de capas de carne de cordero guisada y rodajas de berenjenas, todo ello cubierto de una salsa bechamel gratinada en el horno.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Lavamos las berenjenas y las cortamos en rodajas de 5 mm de grosor.

    Salamos las rodajas por ambos lados y las dejamos reposar en un escurridor durante 30 minutos.

    A continuación, las aclaramos bajo un chorro de agua fría y las secamos con un paño de cocina o con papel absorbente.

    Esto lo hacemos para eliminar el sabor amargo de las berenjenas, no sé si este método es completamente eficaz, pero es una práctica común en estas elaboraciones. Con la sal, la berenjena suelta su agua, perdiendo el sabor amargo.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Retiramos los rabillos de los tomates y los pelamos (ver notas abajo).

    A continuación, retiramos las semillas y los cortamos en daditos, como se muestra en la imagen.

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos en una sartén grande 3 cucharadas de aceite a calentar a fuego medio.

    Echamos la cebolla y la sofreímos durante 4 o 5 minutos removiendo con una cuchara de madera; seguidamente, incorporamos los tomates y los cocinamos de 6 a 8 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Cuando el agua del tomate se haya secado completamente, añadimos la carne de cordero y la sofreímos durante 4 o 5 minutos.

    Incorporamos el vino blanco y esperamos un minuto a que se evapore el alcohol, entonces, añadimos 1/4 de cucharadita de canela en polvo, los granos de pimienta bien machacados y el perejil picado. Removemos y tapamos la sartén.

    Lo dejamos cocer a fuego muy lento entre 12 y 15 minutos.

    Lo retiramos del fuego y ponemos el punto de sal a nuestro gusto.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Mientras se cocina la carne prepararemos una salsa bechamel, para esto, ponemos en un cazo 2,5 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite a calentar a fuego lento.

    Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos 2,5 cucharadas de harina y las rehogamos durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Una vez incorporada la leche, dejamos cocer la salsa unos 10 o 12 minutos a fuego suave hasta alcanzar una textura cremosa y espesa, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Sazonamos con sal al gusto, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    Ver salsa bechamel en detalle

    Imagen de paso

    PASO 6

    Freímos las rodajas de berenjena en una parrilla o una sartén con un chorrito de aceite, a fuego medio-fuerte, hasta que estén bien doraditas, 1 o 2 minutos por cada cara.

    Las dejamos reposar sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

    Imagen de paso

    PASO 7

    En una fuente apta para el horno, alternamos capas de berenjena y carne.

    En la base colocamos una capa de berenjena, sobre ésta, la carne y por último, tapamos con otra capa de berenjena.

    Si quieres una musaka más gruesa puedes poner una capa más de carne y berenjena.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Finalmente, cubrimos con la bechamel y espolvoreamos el queso rallado.

    Metemos la fuente en el horno, precalentado a 180 ºC y horneamos durante 40 minutos aproximadamente, hasta que la superficie esté bien dorada.

    Pelar los tomates


    Imagen de paso

     

    Existen peladores especiales para tomates, pero un truco muy sencillo con el que además se aprovecha al máximo el producto, consiste en escaldarlos en agua hirviendo durante unos segundos.

    En primer lugar, hacemos un corte con el cuchillo en forma de cruz en la base de los tomates.

    Ponemos una cazuela con abundante agua a calentar.

    Cuando comience a hervir, introducimos los tomates y los dejamos entre 15 y 25 segundos, dependiendo de si están más o menos maduros (cuanto más maduros menos tiempo).

    Imagen de paso

     

    A continuación, los sumergimos en un recipiente con agua y hielo para cortar la cocción rápidamente.

    De esta forma, la piel saldrá fácilmente, solo tenemos que tirar de ella desde donde marcamos la cruz con el cuchillo.

    Técnicas de cocina
  • Lasaña de verduras

    presentacion
    Tiempo de preparación: 40-50 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 12-14 láminas de pasta para lasaña.
    • 2 calabacines.
    • 2 puerros.
    • 2 zanahorias.
    • 12 champiñones.
    • 100 g de espinacas frescas.
    • 4 tomates rojos maduros.
    • 1 diente de ajo (opcional).
    • 3 o 4 cucharadas de queso parmesano.
    • 1 cucharadita de orégano.
    • Aceite, pimienta negra molida y sal.

    Para la salsa bechamel

    • 45 g de harina (2 ½ cucharadas).
    • 45 g de mantequilla (2 cucharadas).
    • 650 ml de leche (2 ½ vasos).
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    He preparado esta lasaña con una base muy sencilla de verduras, las que más suelen gustar, pero esta receta admite muchas variaciones, añade tus verduras preferidas, pimiento, berenjena, judías verdes, brócoli, espárragos verdes, guisantes. El pimiento, la berenjena y los espárragos se pueden añadir directamente al sofrito con el resto de verduras, el brócoli y las judías verdes, deben cocerse previamente 5 minutos en agua hirviendo.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Preparamos una salsa bechamel

    Ponemos en un cazo 2 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite a calentar a fuego lento.

    Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos 2 ½ cucharadas de harina y las rehogamos durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Una vez incorporada la leche, dejamos cocer la salsa unos 10 o 12 minutos a fuego suave hasta alcanzar una textura cremosa y espesa, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Sazonamos con sal al gusto, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    La bechamel debe tener cierta consistencia para que cubra bien la lasaña, pero no nos interesa que quede excesivamente densa. Para que esté realmente rica, debe quedar ligera y cremosa.

    Ver salsa bechamel en detalle

    Imagen de paso

     

    Lavamos los puerros y retiramos las raíces y las hojas verdes, quedándonos solo con la parte blanca y de color verde pálido. Los cortamos en tiras finas.

    Cortamos el calabacín y la zanahoria en trozos pequeños, como se muestra en la imagen.

    Lavamos bien los champiñones y los cortamos en láminas finas.



    Imagen de paso

     

    Pelamos los tomates, retiramos las semillas y los cortamos en dados pequeños (ver notas).

    Pelamos el diente de ajo y lo picamos finito.

    Imagen de paso

     

    Ponemos 3 cucharadas de aceite en una sartén a calentar a fuego suave.

    Echamos el ajo y lo rehogamos brevemente, unos 2 minutos, sin que llegue a dorarse.

    Añadimos los dados de tomate, salpimentamos y lo dejamos a fuego medio-suave entre 15 y 20 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Lo retiramos del fuego y reservamos.

    Imagen de paso

     

    Mientras se está cocinando el tomate, en otra sartén, ponemos 2 cucharadas de aceite a calentar a fuego medio.

    Incorporamos primero la zanahoria y el calabacín y los sofreímos durante 4 o 5 minutos, removiendo de vez en cuando.

    A continuación, añadimos el puerro y los champiñones, salamos ligeramente y lo dejamos otros 8 minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando.

    Agregamos las espinacas a falta de 3 minutos para terminar el sofrito de verduras.

    Imagen de paso

     

    Cocemos la pasta

    Ponemos una cazuela grande con abundante agua y una cucharada de sal a calentar a fuego vivo.

    Cuando comience a hervir, introducimos las láminas, de una en una para evitar que se peguen.

    Las removemos con cuidado de no romperlas y las dejamos cocer el tiempo que se indique en el paquete.

    Una vez cocidas, las escurrimos y las ponemos sobre un paño de cocina para secarlas bien.

    Imagen de paso

     

    Colocamos las capas de la lasaña en una fuente apta para el horno, empezando por las láminas de pasta.

    Sobre la pasta extendemos una fina capa de bechamel y la mitad de las verduras.

    A continuación, ponemos otra capa de láminas de pasta y encima el resto de las verduras.

    La siguiente capa la haremos extendiendo el sofrito de tomate.

    Por último, colocamos otra capa de pasta, cubrimos la lasaña con el resto de la bechamel y espolvoreamos por encima 3 o 4 cucharadas de queso rallado y opcionalmente 1 cucharadita rasa de orégano por encima.

    La lasaña quedará de la siguiente forma:

    lasaña-capas
    Imagen de paso

     

    Para terminar, introducimos la fuente en el horno, precalentado a 200 ºC, entre 25 y 30 minutos.

    En los últimos 2 o 3 minutos, cambiamos a la función gratinador del horno a máxima potencia, para dorar ligeramente la superficie.

    Pelar los tomates


    Imagen de paso

     

    Existen peladores especiales para tomates, pero un truco muy sencillo con el que además se aprovecha al máximo el producto, consiste en escaldarlos en agua hirviendo durante unos segundos.

    En primer lugar, hacemos un corte con el cuchillo en forma de cruz en la base de los tomates.

    Ponemos una cazuela con abundante agua a calentar.

    Cuando comience a hervir, introducimos los tomates y los dejamos entre 15 y 25 segundos, dependiendo de si están más o menos maduros (cuanto más maduros menos tiempo).

    Imagen de paso

     

    A continuación, los sumergimos en un recipiente con agua y hielo para cortar la cocción rápidamente.

    De esta forma, la piel saldrá fácilmente, solo tenemos que tirar de ella desde donde marcamos la cruz con el cuchillo.

    Limpiar los champiñones


    Imagen de paso

    Separa la parte terminal del tallo, que es terroso.

    Después, lava rápidamente los champiñones con agua.

    Imagen de paso

    Retira la película que recubre las cabezas, con la ayuda de un cuchillo; esta operación es necesaria sólo cuando los champiñones tienen mucha tierra o están blandos.

    No compres los champiñones si son excesivamente grandes; si al tacto su consistencia es blanda o si presentan zonas "carcomidas".

    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Juliana: Forma de cortar en tiras (de 3 a 5 cm de largo por 1 a 3 mm de grueso).

  • Canelones de merluza con bechamel de piquillos

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 12 láminas de pasta para canelones.
    • 700 g de merluza sin piel ni espinas.
    • 300 g de gambas frescas.
    • 10 pimientos del piquillo asados en conserva.
    • 2 dientes de ajo.
    • 3 o 4 cucharadas de queso parmesano.
    • 1 cucharadita de orégano.
    • Aceite de oliva y sal.

    Para la salsa bechamel

    • 45 g de harina (2 ½ cucharadas).
    • 45 g de mantequilla (2 cucharadas).
    • 650 ml de leche (2 ½ vasos).
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Preparamos una salsa bechamel

    La bechamel debe tener cierta consistencia para que cubra bien los canelones, pero no nos interesa que quede excesivamente densa. Para que esté realmente rica, debe quedar ligera y cremosa.

    Ponemos en un cazo 2 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite a calentar a fuego lento.

    Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos 2,5 cucharadas de harina y las rehogamos durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Una vez incorporada la leche, dejamos cocer la salsa unos 10 o 12 minutos a fuego suave hasta alcanzar una textura cremosa y espesa, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Sazonamos con sal al gusto, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    Ver salsa bechamel en detalle

    Imagen de paso

    PASO 2

    Reservamos 4 cucharadas de la bechamel que mezclaremos después con el relleno de los canelones, e introducimos el resto en el vaso de la batidora con los pimientos del piquillo.

    Trituramos con la batidora hasta obtener una salsa fina y homogénea.

    Nota: Retiramos las semillas de los pimientos antes de triturarlos con la bechamel.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Cortamos los lomos de merluza en dados de 2 o 3 cm.

    Pelamos las gambas y las cortamos en 2 o 3 trozos.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pelamos los dientes de ajo y los picamos finito, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Cocemos la pasta

    Ponemos una cazuela grande con abundante agua y una cucharada de sal a calentar a fuego vivo.

    Cuando comience a hervir, introducimos las láminas, de una en una para evitar que se peguen.

    Las removemos con cuidado de no romperlas y las dejamos cocer el tiempo que se indique en el paquete.

    Una vez cocidas, las escurrimos y las ponemos sobre un paño de cocina para secarlas bien.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Ponemos 2 cucharadas de aceite en una sartén grande a calentar a fuego medio.

    Añadimos el ajo y lo rehogamos 1 o 2 minutos para que pierda fuerza y el sabor a crudo, pero sin que llegue a dorarse.

    Seguidamente, incorporamos los dados de merluza y las gambas y las cocinamos brevemente, solo 2 o 3 minutos, hasta que cambien de color.

    Retiramos la sartén del fuego y añadimos las 4 cucharadas de bechamel que habíamos reservado anteriormente, una pizca de pimienta negra molida y sal al gusto.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Rellenamos los canelones

    Colocamos una cucharada del relleno a lo ancho de la lámina, extendiéndola sobre uno de los lados, como se muestra en la imagen.

    Levantamos el borde con la hoja de un cuchillo y la enrollamos con cuidado de que no se salga el relleno.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Ponemos los canelones en una fuente apta para el horno.

    Imagen de paso

    PASO 9

    Cubrimos los canelones con la bechamel de piquillos y espolvoreamos por encima 3 o 4 cucharadas de queso rallado y opcionalmente 1 cucharadita rasa de orégano por encima.

    Introducimos la fuente en el horno, precalentado a 200 ºC, entre 12 y 15 minutos.

    En los últimos 2 o 3 minutos, cambiamos a la función gratinador del horno a máxima potencia, para dorar ligeramente la superficie.

  • Morcilla con huevos de codorniz

    presentacion
    Tiempo de preparación: 20-25 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1 morcilla de Burgos.
    • 8 huevos de codorniz.
    • 2 patatas (unos 300 g).
    • 1 huevo de gallina.
    • 1 cucharadita rasa de harina.
    • 4 cucharadas de mayonesa.
    • 5 pimientos del piquillo en conserva.
    • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
    • Aceite de oliva para freír.
    • Pimienta negra molida y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Abrimos los pimientos del piquillo, retiramos las semillas y los ponemos en el vaso de la batidora con 4 cucharadas de salsa mayonesa, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

    Batimos a máxima potencia hasta obtener una salsa homogénea.

    Nota: Si queda algo suelta, añadimos más aceite de oliva en un hilo fino, mientras seguimos batiendo a media potencia hasta alcanzar la textura de una mayonesa.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Como base para la tapa de morcilla, haremos unas tortitas de patata muy sencillas.

    Pelamos las patatas y las rallamos con un rallador de agujeros grandes.

    Pasamos la patata rallada a un cuenco, añadimos 1/2 cucharadita de sal, removemos bien y la dejamos reposar 10 minutos.



    Imagen de paso

    PASO 3

    A continuación, para retirar el agua, introducimos la patata en una estameña y presionamos con fuerza para extraer la máxima cantidad posible.

    Si no dispones de una estameña, pon la patata rallada en un colador durante 10 minutos a escurrir y después envuélvela en un paño limpio y presiona con fuerza.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Batimos un huevo en un cuenco y añadimos las patatas escurridas, 1 cucharadita rasa de harina y pimienta negra molida al gusto.

    Esta será la masa de las tortitas de patata.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Calentamos 4 o 5 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio.

    Cuando esté caliente, con la ayuda de una cuchara vamos depositando bolas de masa en la sartén y las aplastamos para aplanarlas y dar una forma circular.

    Las cocinamos de 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien doraditas.

    A continuación, las ponemos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Cortamos la morcilla en rodajas de unos 2 cm.

    Ponemos un chorrito de aceite en una sartén a calentar a fuego medio.

    Cuando el aceite esté bien caliente, las freímos un minuto y medio por cada lado aproximadamente.

    Las hacemos en tandas de 4 a 6 rodajas por vez, para que nos de tiempo a darles la vuelta y que no se nos quemen.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Por último, freímos los huevos de codorniz en aceite de oliva, a fuego medio, durante 1 minuto más o menos.

    Nota: Para cascar los huevos, utilizamos un cuchillo de cocina pequeño, con el que retiramos la base del huevo (de los dos extremos, el más grueso).

    Imagen de paso

    PASO 8

    Para presentar la tapa:

    Ponemos una tortita de patata como base, extendemos una cucharadita de mayonesa de piquillo sobre esta y colocamos encima la morcilla y el huevo de codorniz.

    Finalmente, salamos el huevo con una sal en escamas.

    Nota: Para decorar he utilizado un aceite de perejil, que se prepara batiendo en un robot de cocina un buen puñado de perejil con 1/2 vaso de aceite durante 8 minutos. Después se cuela y listo.

  • Albóndigas de rape en salsa de trigueros

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1-1'15 horas.
    Ingredientes para 4 personas:
    • Una cola de rape de 600 g aproximadamente, sin piel ni espinas.
    • 10-12 espárragos verdes.
    • 1 cebolla pequeña.
    • 2 dientes de ajo.
    • 1 pimiento rojo y 1 tomate maduro.
    • 1 huevo y harina.
    • 1 cucharada de mantequilla.
    • Aceite, perejil, pimienta y sal.
    • 1/2 l de caldo de pescado.

    Para el caldo de pescado:

    • los huesos y la cabeza del rape.
    • 1 puerro (sólo la parte blanca).
    • 1 cebolla y 1 rama de apio.
    • Perejil.

    Esta receta también se puede hacer con otros pescados, como merluza o salmón.

    Para la salsa de espárragos necesitamos un caldo de pescado, que vamos a preparar con los huesos y la cabeza del rape. Pide en la pescadería que te limpien el pescado y te den los huesos por separado. Otra opción es utilizar un caldo envasado o en pastillas.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Cortamos la cebolla, el puerro y la rama de apio en daditos pequeños. Ponemos 2 o 3 cucharadas de aceite en una cazuela grande a calentar; incorporamos las verduras y las freímos a fuego suave durante 5 minutos, sin que tomen color, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Añadimos los huesos de rape y los cubrimos con agua fría, no más de 2,5 cm por encima de los ingredientes. Llevamos el caldo suavemente a ebullición y lo dejamos cocer durante 25 minutos a fuego lento, retirando la espuma que se forma en la superficie con una cuchara o una espumadera. Los ingredientes deben permanecer cubiertos en todo momento, si es necesario, añadiremos más agua.

    Retiramos el caldo del fuego, lo dejamos reposar unos minutos, y lo pasamos por un colador de malla fina.

    Para ver esta elaboración con mayor detalle, consulta el fondo de pescado.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Haremos las albóndigas con una mezcla de pescado picado, cebolla, ajo, perejil y pimienta, pero antes, sofreímos ligeramente la cebolla y el ajo para que su sabor no resulte tan fuerte.

    En primer lugar, picamos el rape con un cuchillo muy bien afilado, cortándolo en rodajas muy finitas como se muestra en la imagen. A continuación, juntamos los trozos de pescado y hacemos una serie de cortes en diferentes direcciones hasta que la carne quede bien picada.

    Rallamos los dientes de ajo. Pelamos la cebolla y la picamos finamente.

    En una sartén o una cazuela con una cucharada de aceite, rehogamos la cebolla y el ajo a fuego medio, durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos en un bol el rape picado, el sofrito de cebolla y ajo, perejil picado, sal y pimienta negra molida. Agregamos un huevo y removemos hasta conseguir una mezcla homogénea; que sea consistente para que las albóndigas no se deshagan al cocerlas, si resultase muy blanda, añadiríamos pan rallado para reforzarla (2 o 3 cucharadas).

    Hacemos las albóndigas, dando forma con las manos e intentando que tengan todas el mismo tamaño. A continuación, las pasamos por harina y las sacudimos suavemente para eliminar el exceso de ésta.

    Los huevos no tienen siempre el mismo tamaño, y si nos excedemos con la cantidad, la mezcla puede quedar blanda y deshacerse; lo recomendable es batirlo aparte y añadirlo poco a poco hasta obtener la consistencia deseada.

    Nota: Si no consigues que la mezcla quede compacta, puedes añadir una rebanada de pan de molde (o miga de pan) mojada con un chorrito de leche.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Ponemos una sartén a calentar a fuego medio, con suficiente aceite para freír.

    Cuando el aceite se encuentre caliente, freímos las albóndigas hasta dejarlas bien doraditas, unos 3 minutos, a continuación las ponemos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

    Las reservamos.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente.

    Ponemos 3 cucharadas de aceite en una sartén amplia a calentar a fuego medio-suave. Agregamos la cebolla y la sofreímos durante 5 o 6 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Lavamos los espárragos y retiramos la parte dura del tallo, cortando 2-3 cm del extremo, seguidamente, los cortamos en rodajas.

    Echamos el caldo de pescado y los espárragos troceados a la sartén y cuando comience a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos cocer 3 o 4 minutos a fuego medio-suave.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Trituramos la salsa con un robot de cocina o una batidora y la pasamos por un colador o un chino para obtener una textura más fina y agradable.

    Nota: Para obtener una salsa fina, debemos triturarla como mínimo durante 3 minutos a máxima potencia.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Ponemos la salsa en una cazuela con las albóndigas y las cocemos de 6 a 8 minutos a fuego suave con la tapa puesta; dándoles la vuelta a la mitad de la cocción.

    ¡Buen provecho!

    Salsa de pimiento rojo


    Imagen de paso

    He incorporado una salsa muy sencilla de pimiento rojo, para crear un contraste de sabores.

    Lavamos el pimiento, lo cortamos por la mitad y quitamos el tallo y las semillas. Seguidamente, lo cortamos en daditos pequeños. Hacemos lo mismo con el tomate.

    Ponemos 2 cucharadas de aceite en un cazo a calentar a fuego medio, incorporamos el pimiento y lo rehogamos sin que llegue a tomar color, unos 3 o 4 minutos, entonces, añadimos el tomate y lo seguimos cocinando 5 minutos más.

    Agregamos un vaso de agua y lo cocemos a fuego lento durante 15 minutos.

    A continuación, lo trituramos con la batidora y lo pasamos por un colador fino.

    Volvemos a poner la salsa en el cazo y la cocemos a fuego muy suave entre 20 y 30 minutos, sin que llegue a hervir. Lo que queremos es que se evapore el agua para espesar la salsa y concentrar su sabor.

    Finalmente, añadimos sal al gusto y 1 cucharada de mantequilla y removemos enérgicamente hasta que se emulsione con la salsa.

    Notas


    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Técnicas de cocina
  • Pollo en pepitoria

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • Un pollo troceado de 1,5 kg (yo he utilizado sólo cuartos traseros, ver notas).
    • 1 cebolla.
    • 1 diente de ajo.
    • 16-18 almendras tostadas.
    • 200 ml de vino blanco.
    • 2 yemas de huevo.
    • 1/2 litro de caldo de pollo (o 1 pastilla de caldo concentrado).
    • Unas hebras de azafrán (opcional).
    • Aceite, pimienta negra molida y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Estos guisos se elaboran generalmente con un caldo para dar un sabor más intenso a la salsa, pero pueden prepararse igualmente con agua.

    Para esta receta necesitamos 1/2 litro de caldo de pollo. Si quieres ahorrar tiempo y trabajo, utiliza un caldo envasado o una pastilla de caldo concentrado, también se obtiene un buen resultado.

    Ver preparación del caldo

    Imagen de paso

    PASO 2

    Ponemos en el cuenco del mortero 1 diente de ajo cortado en trozos, las almendras y una pizca de sal gorda.

    Machacamos los ingredientes golpeando fuerte con el mazo hasta obtener una pasta.

    A continuación, agregamos el caldo de pollo y removemos con una cuchara.

    Lo reservamos.

    Nota: Si no dispones de un mortero, utiliza la batidora para triturar los ingredientes.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos 3 cucharadas de aceite en una cazuela amplia a calentar a fuego fuerte.

    Cuando el aceite esté caliente, freímos los trozos de pollo hasta dorarlos bien por todas partes, aproximadamente 2 minutos por cada lado.

    Los sacamos de la cazuela y los reservamos.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana (tiras finas).

    En la misma cazuela, sin limpiarla, pero retirando parte de la grasa que haya soltado el pollo, rehogamos la cebolla a fuego lento durante 20 minutos, hasta que esté bien doradita.

    Agregamos el vino blanco y lo dejamos hervir 1 minuto para que se evapore el alcohol.

    Nota: En el fondo de la cazuela habrán quedado adheridos los jugos caramelizados del pollo, que al agregar un líquido se despegarán y se disolverán en la salsa, potenciando su sabor.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Incorporamos los trozos de pollo, una pizca de pimienta negra molida y la mezcla de almendras y caldo que habíamos preparado al principio.

    Lo dejamos cocer a fuego suave entre 25 y 30 minutos, dando la vuelta al pollo a mitad de cocción.

    Probamos y rectificamos de sal si fuese necesario.

    Nota: Si observamos que la salsa se seca muy rápido, añadimos algo más de caldo de pollo o agua.

    Nota: Opcionalmente se pueden añadir unas hebras de azafrán.

    Imagen de paso

    PASO 6

    En la receta tradicional, la salsa se espesa añadiendo 2 yemas de huevo duro al final de la cocción, yo prefiero añadir 2 yemas crudas en los últimos minutos, la textura resulta mucho más cremosa y el sabor más suave y agradable (cuestión de gustos).

    Para que las yemas no se cuajen, las disolvemos primero en 3 o 4 cucharadas de salsa caliente removiendo enérgicamente. A continuación, las agregamos al guiso y lo dejamos cocer 2 minutos a fuego mínimo, sin que llegue a hervir, para que la salsa ligue y espese.

    Notas


    Términos culinarios

    Dorar: Adquirir o tomar color dorado un género mediante calor.

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Técnicas de cocina
  • Confit de pato a la naranja

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 h 20 min.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 4 confit de pato.

    Para las cebollas caramelizadas

    • 12 cebollitas francesas.
    • 1 cucharada de mantequilla.
    • 5 cucharadas de vinagre balsámico.
    • 6 cucharadas de vino de Oporto tinto.

    Para la salsa de naranja

    • 2 chalotas.
    • 2 naranjas.
    • 250 ml de caldo de pollo.
    • 200 ml de vino de Oporto (tinto).
    • 1 cucharadita de mantequilla.
    • 1 cucharadita de maicena (ver notas abajo).

    Para las rodajas de kumquat (opcional)

    • 12 kumquats.
    • 1 naranja.
    • 1 cucharadita de azúcar.

    Si no dispones de un caldo de pollo, utiliza uno envasado o en pastillas.

    Si no encuentras las chalotas, sustitúyelas por 1/2 cebolla pequeña.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Salsa de naranja y Oporto

    Pelamos las chalotas y las picamos finamente.

    Lavamos bien la piel de una naranja y la rallamos, pero solo la parte de color naranja, la parte blanca es amarga y apenas aporta sabor.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Rehogamos las chalotas en un cazo con 1 cucharada de aceite, entre 8 y 10 minutos a fuego suave, hasta dorarlas ligeramente.

    Añadimos 250 ml de caldo de pollo, 200 ml de vino de Oporto, el zumo de 2 naranjas y la ralladura de la piel de una de ellas.

    Lo dejamos cocer a fuego suave hasta que su volumen se haya reducido a una tercera parte, entre 15 y 20 minutos.

    Nota: Ver abajo como espesar la salsa.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Pasamos la salsa por un pasapurés.

    Por último, añadimos 1 cucharadita rasa de mantequilla de buena calidad para dar brillo a la salsa y removemos enérgicamente con unas varillas hasta integrarla completamente.

    Nota: Si no dispones de un pasapurés, tritura la salsa con la batidora.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Cebollitas caramelizadas

    Pelamos las cebollas con un cuchillo pequeño, quitando la base y las primeras capas hasta que tengan el tamaño de una cereza, aproximadamente 2,5 cm.

    Las cortamos por la mitad y las ponemos en una fuente apta para el horno con la parte plana hacia arriba, como se muestra en la imagen. Las salamos ligeramente y rociamos un chorrito de aceite por encima.

    Cubrimos la fuente con papel de aluminio, intentando que quede bien sellada y la metemos en el horno, precalentado a 200 ºC durante 25 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 5

    A continuación, retiramos el papel de aluminio y añadimos la mantequilla, el vinagre balsámico y el oporto.

    Removemos hasta fundir la mantequilla y damos la vuelta a las cebollas para colocarlas con la parte plana hacia abajo.

    Las volvemos a meter en el horno, otros 20 o 25 minutos, hasta que el líquido se haya secado completamente.

    Nota: Si el líquido se seca antes de que las cebollas estén tiernas, añadimos un poco más de vino o un chorrito de agua.

    Nota: La foto puede llegar a confundir, las cebollas deben colocarse boca abajo para que el oporto y el vinagre caramelicen en su superficie.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Los kumquats (opcional)

    Cortamos los kumquats en rodajas y los ponemos en un cazo con el zumo de 1 naranja y 1 cucharadita de azúcar.

    Los cocemos a fuego suave 5 minutos y los dejamos en el cazo hasta el momento de servirlos, en el que los volveremos a calentar brevemente.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Los confit de pato

    Untamos la piel de los muslos con parte de su grasa y los ponemos en una fuente apta para el horno.

    Los metemos en el horno a 200 ºC entre 12 y 16 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y crujiente.

    Nota: Los muslos ya están cocinados, por lo que no necesitan mucho tiempo de horno. Se hornean solo para calentarlos y dejar la piel muy crujiente. Lo ideal es colocarlos cerca del gratinador.

    Espesar la salsa de naranja


    Imagen de paso

    Para dar textura a la salsa he utilizado 0,6 g de goma xantana, pero como sé que la mayoría no tenéis estos productos por casa, la forma más sencilla de espesarla es disolver 1 cucharadita de maicena en el zumo de naranja antes de añadirlo al cazo con el resto de ingredientes, en cuanto comience a hervir, espesará.

    Nota: Si utilizáis xantana, será necesario pasar la salsa por la túrmix unos segundos para espesarla.

  • Canelones de espinacas y gambas

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 12 láminas de pasta para canelones.
    • 300 g de espinacas frescas.
    • 400 g de gambas frescas.
    • 1 cebolla.
    • 2 dientes de ajo.
    • 3 o 4 cucharadas de queso parmesano.
    • 1 cucharadita de orégano.
    • Aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

    Para la salsa bechamel

    • 45 g de harina (2 ½ cucharadas).
    • 45 g de mantequilla (2 cucharadas).
    • 650 ml de leche (2 ½ vasos).
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    Para la salsa de gambas (opcional)

    • 12 cabezas de gambas.
    • 1 cebolla pequeña.
    • 2 tomates maduros.
    • 100 ml de brandy (algo menos de 1/2 vaso).

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Preparamos una salsa bechamel

    La bechamel debe tener cierta consistencia para que cubra bien los canelones, pero no nos interesa que quede excesivamente densa. Para que esté realmente rica, debe quedar ligera y cremosa.

    Ponemos en un cazo 2 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite a calentar a fuego lento.

    Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos 2,5 cucharadas de harina y las rehogamos durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Una vez incorporada la leche, dejamos cocer la salsa unos 10 o 12 minutos a fuego suave hasta alcanzar una textura cremosa y espesa, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Sazonamos con sal al gusto, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    Ver salsa bechamel en detalle

    Imagen de paso

    PASO 2

    Juntamos las hojas de espinaca y las cortamos en tiras anchas.

    Pelamos los dientes de ajo y los picamos finito, como se muestra en la imagen.

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente.

    Pelamos las gambas y las cortamos en 2 o 3 trozos.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Cocemos la pasta

    Ponemos una cazuela grande con abundante agua y una cucharada de sal a calentar a fuego vivo.

    Cuando comience a hervir, introducimos las láminas, de una en una para evitar que se peguen.

    Las removemos con cuidado de no romperlas y las dejamos cocer el tiempo que se indique en el paquete.

    Una vez cocidas, las escurrimos y las ponemos sobre un paño de cocina para secarlas bien.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Ponemos 2 cucharadas de aceite en una sartén grande a calentar a fuego medio.

    Echamos el ajo y lo rehogamos 1 o 2 minutos para que pierda fuerza y el sabor a crudo, pero sin que llegue a dorarse.

    Seguidamente, incorporamos la cebolla y la sofreímos durante 5 o 6 minutos, removiendo de vez en cuando.

    A continuación, añadimos las gambas y las cocinamos hasta que cambien de color, 1 o 2 minutos.

    Por último, agregamos las espinacas y las rehogamos brevemente, 2 o 3 minutos aproximadamente.

    Retiramos la sartén del fuego y añadimos una pizca de pimienta negra molida y sal al gusto.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Rellenamos los canelones

    Colocamos una cucharada del relleno a lo ancho de la lámina, extendiéndola sobre uno de los lados, como se muestra en la imagen.

    Levantamos el borde con la hoja de un cuchillo y la enrollamos con cuidado de que no se salga el relleno.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Ponemos los canelones en una fuente apta para el horno.

    Cubrimos los canelones con la bechamel y espolvoreamos por encima 3 o 4 cucharadas de queso rallado y opcionalmente 1 cucharadita rasa de orégano por encima.

    Introducimos la fuente en el horno, precalentado a 200 ºC, entre 12 y 15 minutos.

    En los últimos 2 o 3 minutos, cambiamos a la función gratinador del horno a máxima potencia, para dorar ligeramente la superficie.

    Salsa de gambas (opcional)


    Imagen de paso

    PASO 1

    Salteamos las cabezas de las gambas en una sartén con un chorrito de aceite, a fuego fuerte, durante 2 o 3 minutos.

    Las sacamos de la sartén y las reservamos.

    Imagen de paso

    PASO 2

    En la misma sartén que hemos utilizado para dorar las cabezas, sin limpiar el fondo, rehogamos la cebolla picada a fuego suave durante 12 o 15 minutos, hasta que esté ligeramente dorada.

    Incorporamos los tomates cortados en dados y los cocinamos durante 25 minutos aproximadamente, hasta que se deshagan y hayan adquirido un color rojo intenso.

    Añadimos el brandy y lo dejamos cocer 1 minuto para que se evapore el alcohol.

    Incorporamos de nuevo las cabezas de las gambas y las aplastamos con una cuchara para que suelten todo su jugo.

    Agregamos medio vaso de agua y lo dejamos cocer a fuego muy suave durante 10 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 3

    Retiramos las cabezas, salvo 4 o 5 y trituramos con una batidora durante 4 o 5 minutos, hasta obtener una salsa muy fina.

    La pasamos por un colador de malla muy fina o una estameña.

    Para obtener un jugo limpio y de textura muy fina lo he colado con un filtro de cafetera de nailon. Las estameñas de malla de fibras plásticas son caras y las de tela poco higiénicas, por lo que ésta es una opción ideal.

    Notas


    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Dorar: Adquirir o tomar color dorado un género mediante calor.

    Técnicas de cocina