Los pimientos choriceros se venden secos, y para poder utilizarlos en nuestras elaboraciones, antes será necesario hidratarlos y extraer su pulpa (la carne del pimiento).
Retiramos los tallos y las semillas del interior. Los ponemos en un cuenco con abundante agua templada durante 2 o 3 horas.
A continuación, los cortamos por la mitad y retiramos la carne raspando con una cucharilla de la forma que se muestra en la imagen. Desechamos la piel del pimiento.
Otra opción es comprar la carne del pimiento choricero envasada, lista para ser utilizada directamente. La cantidad para esta receta sería de 2 cucharadas de pulpa (ver notas).
Nota: Reservamos el agua de hidratar los pimientos.