• Dashi

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 25-30 minutos.

    Ingredientes para 1 litro:

    • Ichiban dashi (caldo de pescado):

    • 10-12 g de alga kombu.
    • 25 g de copos de bonito (katsuobushi).
    • 1 litro de agua (preferiblemente embotellada para no introducir sabores extraños como el del cloro).

    • Shojin dashi (caldo vegetal):

    • 10 g de alga kombu.
    • 40 g de setas shiitake deshidratadas.
    • 1 litro de agua.

    El shojin dashi se puede preparar con kombu, con shiitake deshidratadas, o con una combinación de ambas.

    El dashi es un caldo básico en la cocina japonesa, imprescindible para elaborar una gran cantidad de sopas y platos de fideos, además, forma parte de innumerables salsas, guisos, arroces, etc. Se caracteriza especialmente por aportar una gran cantidad de umami. Conocido también como el quinto sabor, el umami es la sensación gustativa que produce el glutamato monosódico, cuya acción principal es la de potenciar el sabor del resto de ingredientes, elevando el plato a una categoría superior. Esta sustancia se encuentra de forma natural en el alga kombu y las setas shiitake, entre otros ingredientes.

    Tipos de dashi

    kombu dashi: Es un caldo que se elabora sólo con alga kombu. Se puede preparar manteniendo el alga en remojo durante 12 horas o cociéndola en el agua unos minutos.

    Ichiban dashi (primer caldo de pescado): Es un caldo que se obtiene de añadir copos de bonito deshidratados (katsuobushi) al kombu dashi, de intenso sabor a pescado, con matices ahumados y salados.

    Niban dashi (segundo caldo de pescado): Se obtiene volviendo a cocer los ingredientes del primer caldo de pescado, durante un tiempo más prolongado. Tiene un sabor menos delicado y suave. Generalmente se utiliza para preparar sopas de miso y algunas salsas.

    Shojin dashi (caldo vegetal): Se elabora con setas shiitake deshidratadas, aunque también se denomina de esta forma al kombu dashi o a una combinación de ambos. Ideal para preparar platos vegetarianos.

    Las cantidades, tiempos y formas de preparar el dashi no son únicas, cada cocinero utiliza sus proporciones y técnicas. He optado por presentar una de las formas más sencillas y rápidas de hacerlo.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Frotamos el alga kombu con un paño o un papel de cocina húmedo.

    Imagen de paso

     

    Ponemos el alga en un cazo con agua a temperatura ambiente y dejamos que se hidrate durante 20 minutos.

    A continuación, calentamos el agua a fuego medio hasta que comience a hervir, 10 minutos aproximadamente.

    Justo un momento antes de que el agua empiece a hervir retiramos el alga.



    Imagen de paso

     

    Añadimos los copos de bonito y en cuanto comience a hervir apagamos el fuego.

    Retiramos la espuma que se forma en la superficie y esperamos 2 minutos, hasta que los copos se posen en el fondo.

    Imagen de paso

     

    Por último, colamos el caldo con una estameña o un filtro de cafetera de nailon.

    Nota: Es importante respetar los tiempos de cocción de los ingredientes, si no, podemos obtener un caldo turbio, amargo y con sabores muy fuertes.

    Shojin dashi

    Imagen de paso

     

    Hidratamos 40 g de shiitake secas y limpias durante 12 horas en 1/2 litro de agua a temperatura ambiente.

    Mezclamos el caldo con 1/2 litro de kombu dashi y listo.

    Notas


  • Truchas al horno rellenas de jamón

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 25-30 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 4 truchas de ración (250-300 g).
    • 4 lonchas de jamón serrano.
    • 4 cucharadas de aceitunas negras sin hueso.
    • 2 o 3 cucharadas de alcaparras.
    • 3 dientes de ajo.
    • 1 cucharada de hojas de perejil fresco.
    • Aceite y sal.

    Para la salsa de pimientos de piquillo

    • 6 pimientos de piquillo asados en conserva.
    • 1/2 cebolla roja.
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Salsa de pimientos de piquillo

    Pelamos media cebolla roja y la cortamos en tiras.

    Retiramos las semillas de los pimientos y los cortamos en tiras o en dados.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Ponemos la cebolla en una sartén con 2 cucharadas de aceite y una pizca de sal a pochar a fuego suave, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Cuando la cebolla esté dorada, aproximadamente en 8 o 10 minutos, añadimos los pimientos.

    Dejamos que se cocine otros 5 o 6 minutos.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Introducimos el sofrito en el vaso de la batidora, agregamos una cucharada de agua y lo trituramos hasta obtener una crema homogénea.

    A continuación, incorporamos 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, dejándolo caer como un hilo, poco a poco, mientras batimos a velocidad mínima hasta emulsionar la salsa.

    Rectificamos de sal.

    Nota: Si la salsa resulta muy amarga, se puede suavizar con un chorrito de nata o una cucharada de salsa mayonesa.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pedimos en la pescadería que abran las truchas en forma de libro y retiren las espinas y cabezas.

    Las rellenamos con las lonchas de jamón serrano y las cerramos.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Asamos las truchas

    Colocamos las truchas en una fuente apta para el horno. Las rociamos con un chorrito de aceite y las salpimentamos.

    Las introducimos en el horno, precalentado a 200 ºC y las asamos durante 10 minutos.

    Nota: Sacamos las truchas de la nevera 1 hora antes de cocinar para atemperarlas, porque si están muy frías necesitarán más tiempo de horno.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Acompañamos de un sofrito de ajo, aceitunas negras y alcaparras

    Lavamos el perejil con agua fría y lo secamos bien con un paño. Arrancamos las hojas y tiramos los tallos.

    Lo picamos muy finito, como se muestra en la imagen.

    Pelamos los ajos y los picamos finamente.

    Cortamos las aceitunas en 3 o 4 trozos.

    A continuación, rehogamos el ajo en una sartén pequeña con 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio.

    Cuando el ajo empiece a cambiar de color, agregamos las aceitunas y las alcaparras y lo seguimos cocinando otros 2 minutos.

    Por último, añadimos el perejil picado.

    Términos culinarios

    Pochar: Freír los alimentos en una sartén o cacerola a fuego lento hasta obtener el punto deseado de ternura y sabor.

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Emulsionar: Mezclar dos sustancias incompatibles como pueden ser el aceite y el agua, batiéndolas enérgicamente.

    Técnicas de cocina
  • Sopa de quinoa y verduras asadas

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 2 horas.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 200 g de quinoa.
    • 2 calabacines.
    • 2 tomates.
    • 1 pimiento rojo.
    • 1 cebolla roja.
    • 2 zanahorias.
    • 2 dientes de ajo.
    • Un trozo de jengibre del tamaño de 2 dientes de ajo.
    • La ralladura de la piel de media lima.
    • 1 litro de caldo de pollo.
    • Cilantro fresco.
    • 3 o 4 tomates secos en aceite (opcional).
    • Aceite y sal.

    Para el caldo de pollo

    • 1 kg de carcasas de pollo.
    • 1 cebolla pequeña.
    • 1/2 puerro (sólo la parte blanca).
    • 1/2 tallo de apio (sin las hojas).
    • 1 zanahoria pequeña.
    • 1 ramita de perejil.
    • 2,5 litros de agua (preferiblemente embotellada para no introducir sabores extraños como el del cloro).

    La quinoa o quinua es una semilla que por su composición y forma de uso en cocina se asemeja a los cereales, por lo que suele clasificarse como pseudocereal. Es un alimento muy nutritivo y saludable gracias a su alto aporte de proteínas, fibra, grasas no saturadas y minerales. Entre las múltiples propiedades que hacen este alimento tan beneficioso para la salud, cabe destacar su alto contenido en antioxidantes, así como en ácidos grasos omega 3 y omega 6, que ayudan a controlar el colesterol, también contiene sustancias protectoras del sistema cardiovascular y fibra dietética. Además, es un alimento recomendado en dietas para perder peso.

    Los granos de quinoa están recubiertos de forma natural por saponinas, unas sustancias tóxicas de sabor amargo que al contacto con el agua forman espuma. La quinoa que se comercializa generalmente ha sido lavada, pero aún así, es recomendable enjuagarla a fondo antes de cocinarla.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    La base del plato es un fondo de pollo; si no dispones de tiempo suficiente para elaborarlo, puedes utilizar un caldo envasado.

    Lavamos el puerro y le quitamos las raíces y las hojas verdes, dejando sólo la parte blanca. Lo cortamos en 3 o 4 trozos. Retiramos la piel de la zanahoria con un pelador de verduras, la lavamos y la cortamos en dados. Pelamos la cebolla y la cortamos por la mitad.

    Ponemos todos los ingredientes en una cazuela grande, los cubrimos con 2,5 litros de agua fría, y a fuego fuerte, llevamos el caldo a ebullición. Cuando comience a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos cocer 1 hora y media a fuego suave, sin que llegue a hervir, manteniendo sólo un ligero burbujeo en la superficie.

    De vez en cuando, retiramos la espuma que se forma en la superficie con una cuchara o una espumadera para obtener un caldo claro y limpio.

    Imagen de paso

     

    Finalmente pasamos el caldo por un colador de malla fina.

    Para ver esta elaboración con mayor detalle, consulta el fondo de pollo.

    Si prefieres preparar una sopa vegetariana, utiliza como base un caldo de verduras.



    Imagen de paso

     

    Lavamos la quinoa

    La ponemos en un colador de malla fina y la enjuagamos en el grifo bajo un chorro de agua fría, removiéndola con los dedos.

    A continuación la pasamos a un recipiente ancho, la cubrimos con agua fría y frotamos los granos con los dedos. Si después de esto, el agua no está totalmente clara o hay espuma, la tiramos y volvemos a repetir la operación hasta que tras remover la quinoa el agua quede completamente transparente y limpia.

    Imagen de paso

     

    Ponemos 1 litro de agua en una cazuela a calentar a fuego fuerte.

    Cuando comience a hervir, añadimos la quinoa y bajamos el fuego para mantener un hervor suave y continuado.

    La cocemos durante 15 minutos, hasta que los granos estén tiernos.

    Nota: Cuando el grano está bien cocido se vuelve translúcido.

    Imagen de paso

     

    Raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo o la retiramos con un pelador de verduras; las lavamos y las cortamos en tiras finas.

    Pelamos la cebolla y la cortamos en tiras finas.

    Pelamos los tomates, retiramos las semillas y los cortamos en dados o en tiras.

    Lavamos los calabacines y el pimiento rojo y los cortamos también en tiras.

    Imagen de paso

     

    Colocamos las verduras en una fuente apta para el horno y rociamos un chorrito de aceite por encima.

    Las metemos en el horno, precalentado a 220 ºC y las asamos entre 20 y 25 minutos, hasta que estén tiernas y ligeramente tostadas, vigilando que no lleguen a quemarse.

    Imagen de paso

     

    Pelamos el jengibre y los dientes de ajo.

    Los picamos muy finitos, como se muestra en la imagen.

    Enjuagamos las hojas de cilantro y las cortamos en trozos no muy pequeños.

    Imagen de paso

     

    Ponemos 1 cucharada de aceite a calentar en una cazuela a fuego suave.

    Cuando el aceite esté caliente, incorporamos el jengibre y el ajo y los rehogamos durante 2 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Seguidamente, añadimos el caldo de pollo, la quinoa cocida, las verduras asadas y opcionalmente 3 tomates secos cortados en 4 o 5 trozos.

    En cuanto empiece a hervir, bajamos el fuego, añadimos la ralladura de la piel de 1/2 lima, el cilantro fresco y lo dejamos cocer 1 o 2 minutos.

    Rectificamos de sal y listo.

    ¡Buen provecho!

    Técnicas de cocina
  • Bizcocho de limón y canela

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 45-50 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 4 huevos (200 g sin cáscara).
    • 150 g de harina floja.
    • 140 g de azúcar glas.
    • 80 g de mantequilla.
    • 8 g de levadura química.
    • La ralladura de la piel de 1 limón.
    • 1/2 cucharadita de canela.
    • Una pizca de sal.

    Molde desmontable circular de 18 cm.

    Recuerda sacar los huevos y la mantequilla de la nevera una hora antes de empezar para que se encuentren a temperatura ambiente.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    La harina apropiada para elaborar bizcochos es la floja, que al absorber menos líquido, forma una masa más ligera, además, por su bajo contenido en gluten será menos elástica, lo que hará más difícil que pueda contraerse durante el horneado o resultar correosa.

    En primer lugar, mezclamos la harina con la levadura y la canela.

    Seguidamente, la tamizamos pasándola por un tamiz o un colador de malla fina para esponjarla y eliminar los grumos.

    Nota: Se considera que una harina es floja cuando su contenido en proteínas es menor del 10% (viene indicado en el paquete). Para bizcochos son ideales las que contienen un 8-9% de proteínas.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Lavamos bien la piel del limón y la rallamos, pero sólo la parte amarilla, la parte blanca es amarga y apenas aporta sabor.

    Nota: si quieres dar al bizcocho un sabor más intenso, utiliza la piel de un limón y medio.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Engrasamos y enharinamos el molde para evitar que el bizcocho se pegue. Primero lo pintamos con una fina capa de mantequilla y seguidamente, espolvoreamos una cucharada de harina por encima.

    Extendemos la harina agitando el molde e inclinándolo para que caiga sobre las paredes hasta cubrir completamente toda la superficie.

    Por último, damos la vuelta al molde y lo golpeamos suavemente para retirar la harina sobrante.

    Es importante que no transcurra mucho tiempo desde que terminemos de preparar la masa hasta que la introduzcamos en el horno, por eso, engrasamos el molde antes de empezar y encendemos el horno a 170 ºC para que se vaya calentando.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Separamos las yemas de las claras.

    Ponemos las yemas en un cuenco con 100 g de azúcar. Las batimos a velocidad media hasta doblar su volumen y obtener una crema blanquecina, ligeramente espesa. Este proceso se conoce como blanquear las yemas.


    Nota: Saca los huevos de la nevera 1 hora antes de empezar para que se encuentren a temperatura ambiente. Si lo has olvidado, la solución es sumergirlos en agua templada durante 10 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos las claras en un bol con una pizca de sal y las montamos a punto de nieve con las varillas de la batidora a velocidad media, durante unos 2 o 3 minutos.

    Añadimos 40 g de azúcar glas, previamente tamizado, y seguimos batiendo hasta obtener una espuma firme y brillante.

    Retiramos 2 cucharadas de las claras montadas, que utilizaremos más adelante para esponjar la mantequilla.

    Ver como montar claras en detalle

    Imagen de paso

    PASO 6

    Al montar las claras, se forman pequeñas burbujas de aire que quedan atrapadas en el huevo y dan esponjosidad al bizcocho, por lo que al incorporar el resto de ingredientes debemos hacerlo con la máxima delicadeza para no perder este aire.

    Mezclamos los ingredientes con una lengua de repostería o una espátula, pero nunca con las varillas que sacarían el aire de la masa.

    En primer lugar, mezclamos las claras montadas con las yemas con movimientos envolventes.

    A continuación, añadimos la harina en 2 o 3 tandas para que el peso no hunda la masa y la mezclamos con movimientos envolventes, suavemente, hasta obtener una masa homogénea y esponjosa.

    Imagen de paso

    PASO 7

    La mantequilla debe estar blanda, con una textura cremosa, para esto, simplemente hay que sacarla de la nevera 1 hora antes de empezar.

    Mezclamos la mantequilla con las 2 cucharadas de claras montadas que habíamos reservado anteriormente para conseguir una textura más ligera y esponjosa. Seguidamente, la mezclamos con la masa.

    Nota: Si olvidas sacar la mantequilla de la nevera, puedes meterla unos segundos en el microondas a mínima potencia, pero vigilando que no se funda completamente y sobre todo, que no esté caliente al mezclarla con la masa.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Introducimos la masa en el molde, sin llenarlo más de 2/3 de su volumen.

    Un error común es golpear el molde para enrasar la masa, esto provoca que el aire se salga. Nivelamos la masa con una cuchara sin insistir demasiado porque durante el horneado se asentará perfectamente.

    Lo horneamos a 170 ºC, entre 35 y 40 minutos. Para saber si el bizcocho está bien cocido introducimos un palillo hasta el centro, si lo sacamos limpio y seco, sin restos de masa o humedad, estará listo.

    Por último, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Espolvoreamos azúcar glas por encima con la ayuda de un colador y listo.

    Nota: No abras el horno hasta que hayan pasado los primeros 25 minutos de cocción y el bizcocho ya haya subido.

  • Lasaña de setas

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 60-70 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 600 g de setas frescas variadas.
    • 15 g de hongos boletus edulis deshidratados (opcional).
    • 1 cebolla de tamaño medio.
    • 1 diente de ajo.
    • 10-12 láminas de pasta para lasaña.
    • 3 o 4 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 1 cucharada de orégano.
    • Aceite, pimienta negra molida y sal.
    • Opcionalmente, unas gotas de aceite de trufa.

    Para la salsa bechamel

    • 45 g de harina (2 ½ cucharadas).
    • 45 g de mantequilla (2 cucharadas).
    • 600 ml de leche (2 ½ vasos).
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    En primer lugar, hidratamos los boletus en un vaso de leche templada. De esta forma, obtendremos al mismo tiempo una leche con sabor a setas que utilizaremos para preparar la bechamel.

    Enjuagamos las setas bajo un chorro de agua fría por si tuviesen algo de arena y las dejamos en un cuenco con leche templada durante 25 o 30 minutos, hasta que estén blandas al tacto.

    Nota: Este paso es opcional, si no encuentras los boletus deshidratados o prefieres no incorporarlos, prepara la bechamel simplemente con leche.

    Nota: Si quieres dar a la leche un sabor más intenso, una vez hidratados, tritura 2 o 3 trozos con la batidora.

    Imagen de paso

    PASO 2

    He mezclado setas shiitake, setas de cardo, champiñones portobello y shimeji blanca. Utiliza las setas que más te gusten o encuentres en tu mercado, como champiñones, colmenillas, rebozuelos, níscalos...

    Limpiamos bien las setas y las cortamos en laminas, ni muy gruesas ni muy finas.

    Pelamos la cebolla y el diente de ajo, y los picamos muy finitos, como se muestra en la imagen.

    Nota: Si utilizas boletus, una vez hidratados, pícalos como el resto de las setas.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Preparamos una salsa bechamel espesa

    Fundimos 2 cucharadas de mantequilla, con un chorrito de aceite, en una cazuela a fuego lento.

    Añadimos 2,5 cucharadas de harina y las rehogamos en la mantequilla durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche con aroma de boletus poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Cuando hayamos incorporado toda la leche, lo dejamos cocer entre 12 y 15 minutos a fuego muy suave, removiendo constantemente con una cuchara.

    Sazonamos con sal, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    Consultar la receta de la salsa bechamel

    Imagen de paso

    PASO 4

    Cocemos las láminas de pasta

    Ponemos una cazuela grande con abundante agua y una cucharada de sal a calentar a fuego fuerte.

    Cuando comience a hervir, introducimos las láminas de una en una para evitar que se peguen.

    Las removemos con cuidado de no romperlas y las dejamos cocer el tiempo indicado en el paquete.

    Una vez cocidas, las escurrimos y las ponemos sobre un paño de cocina para secarlas.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos 2 o 3 cucharadas de aceite a calentar a fuego medio en una sartén grande.

    Cuando el aceite esté caliente, añadimos el ajo y lo sofreímos unos segundos, removiendo constantemente para que no se dore en exceso.

    Incorporamos la cebolla y la rehogamos durante 5 o 6 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    A continuación, incorporamos las setas y lo seguimos rehogando otros 4 o 5 minutos.

    Salpimentamos y reservamos.

    Nota: Opcionalmente se puede añadir un chorrito de aceite de trufa para potenciar el sabor del relleno.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Montamos la lasaña en una fuente apta para el horno, alternando capas de pasta y setas hasta formar 2 o 3 pisos.

    Finalmente, cubrimos la última capa de pasta con la salsa bechamel y esparcimos el queso rallado y el orégano por encima.

    capas

     

    Nota: Para que la lasaña resulte más firme, espolvoreamos una fina capa de queso sobre las láminas de pasta interiores.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Introducimos la fuente en el horno, precalentado a 180 ºC, entre 12 y 15 minutos, hasta que la superficie quede bien gratinada.

    ¡Buen provecho!

    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Salpimentar: Sazonar con pimienta y sal.

    Técnicas de cocina
  • Filetes de gallo con alcachofas

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 40 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 2 gallos grandes en filetes. También se puede preparar con rodaballo o lenguado.
    • Pimienta rosa y pimienta negra en granos.
    • Aceite y sal.

    Para la salsa de alcachofas

    • 3 alcachofas.
    • 2 cucharadas de aceite virgen extra.
    • Cebollino fresco.
    • Opcionalmente, 1 cucharada de piñones (también podrían ser pistachos).

    Para acompañar

    • 4-8 alcachofas.
    • Abundante aceite para freír.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    En primer lugar, limpiamos las alcachofas

    Arrancamos las hojas exteriores hasta llegar a las más tiernas, de color pálido y amarillentas.

    Dejamos 3 o 4 cm del tallo y lo pelamos con un cuchillo pequeño bien afilado.

    Recortamos los restos de hojas que rodean al corazón y redondeamos el contorno con el cuchillo.

    Por último, cortamos la parte superior de las hojas y retiramos la pelusa del interior del corazón con una cucharilla o un sacabolas.

    Ver en detalle como limpiar alcachofas.

    Nota: Es recomendable utilizar guantes de látex al manipular las alcachofas porque tienen una sustancia que no sale fácilmente al lavarse.

    Imagen de paso

     

    Al pelar las alcachofas, sus componentes se oxidan rápidamente al contacto con el aire, ennegreciéndose. Para evitarlo, nada más limpiarlas las sumergiremos en agua muy fría con un manojo de hojas de perejil fresco.

    Nota: Otra forma de evitar la oxidación, es sumergirlas en agua fría con zumo de limón, aunque el ácido puede transformar ligeramente el sabor de la alcachofa.



    Imagen de paso

     

    Salsa de alcachofas

    Ponemos en el fuego una cazuela con abundante agua y una cucharada de sal a calentar.

    Cuando el agua comience a hervir, introducimos 3 alcachofas y las cocemos entre 12 y 14 minutos.

    Sabremos que están bien cocidas, si al pinchar la base con un tenedor, éste entra fácilmente, sin necesidad de hacer fuerza.

    Imagen de paso

     

    Ponemos las alcachofas en el vaso de la batidora con 3 cucharadas del agua de cocción, un puñadito de cebollino fresco, 1 cucharada de piñones, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sal al gusto.

    Las trituramos con la batidora eléctrica hasta obtener una crema homogénea, 2 o 3 minutos aproximadamente.

    Pasamos la salsa por un colador de malla fina.

    La reservamos.

    Nota: si la salsa resulta muy espesa, añade algo más del agua de cocción.

    Imagen de paso

     

    Pedimos en la pescadería que limpien los gallos y saquen los filetes.

    Machacamos en un mortero 2 cucharadas de pimienta rosa y 1 cucharadita de pimienta negra con una pizca de sal.

    Espolvoreamos la pimienta sobre los filetes.

    He cortado los filetes en trozos de 6 o 7 cm para que la presentación resulte más atractiva, pero si quieres simplificar el plato, cocínalos enteros.

    Imagen de paso

     

    Hacemos los filetes a la plancha en una sartén grande con un chorrito de aceite.

    Los cocinamos a fuego medio, entre 1 y 2 minutos por cada lado, dependiendo del grosor y de si te gusta el pescado más o menos hecho.

    Imagen de paso

     

    Un acompañamiento opcional

    Limpiamos las alcachofas y nos quedamos con los corazones y parte del tallo. Las cortamos en cuartos.

    A continuación, las freímos en una sartén con abundante aceite a fuego medio, entre 4 y 6 minutos, hasta que queden muy doradas y crujientes, pero con cuidado de que no se quemen.

    Al sacarlas, las ponemos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite.

    Imagen de paso

     

    Para servirlo caliente, prepara el pescado a la plancha mientras se están friendo las alcachofas.

    En otro fuego, calienta la salsa en un cazo pequeño a fuego muy suave.

    ¡Buen provecho!

    Técnicas de cocina
  • Salmón marinado

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 36-48 horas.
    Ingredientes para 4 personas:

    Salmón marinado

    • 1 kg de salmón, preferiblemente de la parte de la cola, limpio de espinas.
    • 6 cucharadas de sal gruesa.
    • 2 cucharadas de azúcar.
    • 1 naranja.
    • Eneldo fresco.

    Acompañamiento

    • 200 g de yogur griego.
    • 2 bayas de enebro.
    • 5 o 6 pepinillos.
    • 1 cucharada de alcaparras.
    • Huevas de trucha o salmón (opcional).
    • Eneldo fresco y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Mediante el marinado del salmón con sal y azúcar, curamos la carne consiguiendo una textura y sabor increíbles, además de impregnarla de aromas, como en esta ocasión el del eneldo y la naranja.

    Mezclamos 6 cucharadas de sal gruesa con 2 cucharadas de azúcar y la ralladura de la piel de media naranja (sólo la parte de color, la blanca es amarga y no aporta mucho sabor).

    Ponemos la cola del salmón en una fuente y la cubrimos con la mezcla de sal y azúcar, sobre ésta, ponemos las ramas de eneldo fresco picadas.

    Nota: Aunque este plato se puede elaborar con cualquier parte del salmón, es preferible la cola, porque no tiene espinas, es menos grasa y no es excesivamente gruesa.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Cubrimos el recipiente con papel de cocina transparente, dando dos vueltas para que quede bien cerrado. Ponemos encima un peso, por ejemplo un tetra brik.

    Lo dejamos en la nevera entre 24 y 48 horas, dependiendo del grosor y de si lo queremos más o menos curado. A mí me gusta marinarlo 36 horas.

    A las 24 horas, damos la vuelta al salmón y retiramos el líquido que haya soltado.

    Nota: Si no sabes si marinarlo más o menos tiempo, corta un trozo pequeño a las 24 o 36 horas y pruébalo para saber si está a tu gusto o prefieres dejarlo otras 12 horas.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Lo lavamos bajo un chorro de agua fría hasta eliminar completamente la sal y lo secamos muy bien con un papel absorbente de cocina.

    Por último, lo cortamos en láminas finas con un cuchillo jamonero muy bien afilado, dando una ligera inclinación para que tengan un mayor tamaño.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Lo podemos conservar en la nevera, cubierto de aceite, hasta 5 días.

    Presentación

    La forma más sencilla y rápida de servirlo es poniendo las láminas en un plato con un chorrito de aceite de oliva y otro de lima o limón por encima.

    A continuación os dejo otras dos ideas para presentar el plato.

    Salmón marinado con yogur al aroma de enebro, encurtidos y huevas de trucha.


    Imagen de paso

     

    Machacamos 2 bayas de enebro en el cuenco del mortero. Añadimos el yogur, 1 cucharadita de eneldo fresco picado muy finamente y una pizca de sal. Lo mezclamos bien.

    Nota: Si no encuentras las bayas de enebro, sustitúyelas por pimienta rosa, jengibre rallado o simplemente ralladura de la piel de una lima.

    Imagen de paso

     

    Servimos el salmón cortado en dados o en láminas finas sobre el yogur, con unas cuantas alcaparras y pepinillos cortados en rodajas finas.

    Ponemos las huevas de trucha o salmón sobre los dados, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    Mezclamos el yogur con 1 cucharadita de mostaza de Dijon, la ralladura de 1/2 lima, 1 cucharadita de eneldo fresco picado muy finamente y una pizca de sal.

    Pelamos el aguacate, lo cortamos en dados y lo sazonamos con 1 cucharadita de zumo de lima y sal al gusto.

    Ver como cortar el aguacate

    Imagen de paso

     

    Servimos las láminas de salmón con el yogur, los dados de aguacate y unas huevas de trucha o salmón por encima.

    Notas


  • Níscalos al jerez

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 10-15 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 600 g de níscalos (preferiblemente pequeños).
    • 1/2 vaso de vino de Jerez seco (Fino).
    • 2 o 3 dientes de ajo.
    • 1 rama de perejil.
    • 1 ramita de tomillo fresco (opcional).
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Limpiamos bien los níscalos

    Cortamos el tallo con un cuchillo pequeño, como se muestra en la imagen.

    Pasamos un pincel, de pelo corto y duro, por la parte inferior del sombrero para retirar la arena que pueda haber quedado atrapada entre las laminillas.

    Frotamos la parte exterior del sombrero con un paño húmedo para eliminar los restos de tierra y pinocha.

    Sólo si están muy sucios de barro, enjuágalos brevemente bajo un chorro de agua fría y sécalos enseguida, aunque se recomienda no mojar las setas al lavarlas porque se pierden aromas y absorben humedad que afecta a su textura y cocinado.

    Imagen de paso

     

    Lavamos el perejil con agua fría y lo secamos bien con un paño. Arrancamos las hojas y tiramos los tallos.

    Lo picamos muy finito, como se muestra en la imagen.

    Pelamos los ajos y los picamos en trozos muy pequeños.

    Soltamos las hojas del tomillo deslizando la rama suavemente entre dos dedos.



    Imagen de paso

     

    Ponemos a calentar una sartén amplia con un chorrito de aceite a fuego medio-fuerte.

    Cuando el aceite esté caliente, colocamos los níscalos boca abajo, los salpimentamos y dejamos que se cocinen 2 minutos aproximadamente.

    Damos la vuelta a los níscalos, añadimos el ajo y lo doramos durante 1 o 2 minutos, con cuidado de que no se queme.

    Seguidamente, agregamos el vino, el perejil y el tomillo y lo dejamos otros 3 o 4 minutos, hasta que el líquido se haya reducido a la mitad y los níscalos estén tiernos.

    Técnicas de cocina
  • Falafel

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 20-25 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 250 g de garbanzos.
    • 250 g de guisantes (pueden ser congelados).
    • 2 dientes de ajo.
    • 1/2 cebolleta.
    • Un manojo de perejil.
    • Un manojo de cilantro.
    • 1/2 cucharada de semillas de cilantro molidas.
    • 1/4 de cucharada de pimienta negra molida.
    • 1/4 de cucharada de canela.
    • 1/2 cucharadita de levadura química.
    • 1/2 cucharadita de sal.
    • Aceite para freír.

    Salsa taratur

    • 1 diente de ajo.
    • 1 limón.
    • 3 o 4 cucharadas de tahini.

    El falafel es una especie de croqueta de legumbres, verduras y especias, frita en aceite. Se trata de un plato muy popular en Oriente Próximo del que no existe una única receta, cada región tiene su propia versión. Generalmente se utiliza el garbanzo como ingrediente principal, aunque también es común prepararlo con habas secas, o con una mezcla de ambos. Además de las legumbres, se suele incorporar alguna verdura como la cebolla, el calabacín, el apio, etc.

    Se acompañan habitualmente de una salsa de yogur o alguna salsa de tahini (como la salsa taratur). También se sirven con pan de pita y verduras frescas, o para acompañar cremas como el mutabal o el hummus.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    El falafel se elabora con garbanzos secos, no cocidos, simplemente hay que hidratarlos poniéndolos en remojo en un recipiente con agua templada y una pizca de sal, como mínimo durante 24 horas.

    Nota: si dispones de tiempo suficiente, es preferible mantenerlos 72 horas en remojo, cambiando el agua 2 veces, para que estén mejor hidratados y algo más tiernos.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Enjuagamos los garbanzos y los escurrimos.

    Los metemos en el vaso de la batidora con el resto de ingredientes de la receta y los trituramos hasta obtener una masa firme y homogénea de textura grumosa.

    Dejamos que la masa repose 1 hora.

    Nota: si resulta excesivamente pastosa, añade 2 o 3 cucharadas de agua.



    Imagen de paso

    PASO 3

    A continuación, separamos la masa en pequeñas porciones con una cuchara y hacemos discos de 4 cm de diámetro, como se muestra en la imagen. Lo más sencillo es hacer bolas y después aplastarlas ligeramente en la palma de la mano.

    Existe un utensilio para dar al falafel su forma característica. Se vende en tiendas de productos árabes u orientales.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Los freímos en una sartén con abundante aceite a fuego medio, aproximadamente durante 6 o 7 minutos.

    La temperatura del aceite no debe ser muy alta, de 160 ºC, para que el interior del falafel no quede crudo cuando la superficie esté perfectamente dorada y crujiente.

    Al sacarlos, los ponemos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Salsa taratur

    Pelamos el diente de ajo, lo ponemos en el cuenco del mortero y lo machacamos con el mazo hasta obtener un puré.

    Añadimos 3 cucharadas de tahini, el zumo de 1 limón, 2 o 3 cucharadas de agua y sal al gusto.

    Removemos hasta alcanzar la consistencia de una crema.

    Nota: también se puede incorporar 1 cucharada de piñones o nueces, que macharemos con el diente de ajo.

    Dar forma al falafel


    Imagen de paso

    La forma típica de discos se obtiene con un cucharón para moldear el falafel, pero si no dispones de este utensilio, lo más sencillo es formar croquetas redondas o alargadas con la masa.

    Para formar croquetas alargadas utilizamos dos cucharas, una para coger la masa y otra para dar forma y empujarla al aceite caliente.

    Notas


  • Arroz frito con huevo

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 45 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 300 g de arroz japonés o alguna variedad similar de grano corto.
    • Una loncha gruesa de jamón de york (150 g).
    • 100 g de guisantes (pueden ser congelados).
    • 8 espárragos trigueros.
    • 1 zanahoria.
    • 3 huevos.
    • 1/2 cucharadita de aceite de sésamo.
    • Aceite neutro, de girasol, cacahuete o maíz.
    • Sal.

    Es recomendable utilizar agua embotellada para no introducir sabores extraños como el del cloro.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    En primer lugar cocemos el arroz

    Antes de cocerlo es recomendable lavar concienzudamente los granos para eliminar el almidón adherido a su superficie. De esta forma resultará más suelto y esponjoso. El motivo es que el almidón liberado en el agua de cocción actúa como un espesante y aglutinante que apelmaza el arroz.

    Ponemos el arroz en un cuenco con abundante agua fría. Removemos con los dedos de abajo arriba y presionamos suavemente los granos con la palma de la mano, sin que lleguen a crujir.

    El almidón que se desprende de los granos hará que el agua adquiera un color blanquecino.

    Tiramos el agua y repetimos la operación otras 5 o 6 veces como mínimo, hasta que el agua permanezca limpia tras remover el arroz.

    Lo escurrimos con un colador y lo dejamos reposar 30 minutos antes de cocerlo, en este tiempo el arroz absorberá el agua del remojo aumentando su volumen.

    Imagen de paso

    PASO 2

    La cantidad de agua debe ser ligeramente superior a la de arroz en volumen, es decir, para una taza de arroz, poco más de una taza de agua (5 o 6 cucharadas).

    Ponemos el arroz y el agua en una cazuela, y removemos con una cuchara para distribuir los granos de forma homogénea por el fondo.

    Lo llevamos a ebullición a fuego medio con la tapa puesta. En cuanto comience a hervir bajamos el fuego al mínimo y lo dejamos cocer durante 15 minutos.

    Apagamos el fuego y lo dejamos reposar 10 minutos sin retirar la tapa.

    Es importante utilizar una tapa que se ajuste perfectamente a la cazuela y no levantarla en ningún momento durante la cocción para que no se escape el vapor, ya que el arroz no terminaría de cocerse correctamente.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Preparamos una tortilla de tres huevos

    Batimos los huevos ligeramente con unas varillas o un tenedor, lo justo para mezclar las yemas y las claras, sin llegar a generar espuma. Añadimos una pizca de sal.

    Ponemos un chorrito de aceite a calentar en una sartén antiadherente. Cuando esté bien caliente, echamos los huevos batidos, removemos y los dejamos cuajar entre 20 y 30 segundos.

    Bajamos un poco el fuego, doblamos la tortilla por la mitad, le damos la vuelta y esperamos a que se termine de cuajar, 1 o 2 minutos.

    Cortamos la tortilla en tiras finas y la reservamos.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Raspamos la zanahoria con un cuchillo o la pelamos con un pelador de verduras. La enjuagamos y la rallamos con un rallador de tamaño medio.

    Cortamos el jamón en dados, como se muestra en la imagen.

    Lavamos los espárragos y los cortamos en rodajas pequeñas.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos 3 cucharadas de aceite neutro en una sartén grande a calentar a fuego medio.

    Cuando el aceite esté caliente, salteamos el jamón unos segundos removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    A continuación, incorporamos la zanahoria rallada, los guisantes y los espárragos trigueros.

    Los salteamos durante 2 o 3 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Subimos el fuego al máximo y agregamos el arroz cocido, las tiras de tortilla, un chorrito de aceite de sésamo y sal al gusto.

    Salteamos el arroz durante 2 minutos, lo justo para calentarlo y freír los granos ligeramente.

    ¡Buen provecho!

    Notas


    Términos culinarios

    Saltear: Saltear es freír los alimentos a fuego vivo con poco aceite. Así conseguimos dejarlos tiernos por dentro, pero sin perder su textura crujiente, alterando sus propiedades mucho menos que con otros tipos de cocción.