• Sopa de garbanzos con pollo y apio

    presentacion
    Tiempo de preparación: 45-50 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 320 g de garbanzos secos.
    • 3 ramas de apio.
    • 2 zanahorias.
    • 1 puerro.
    • 3 dientes de ajo.
    • 2 cuartos traseros de pollo sin piel.
    • 2 huesos de jamón ibérico o serrano.
    • 1 hueso de espinazo.
    • 1 hueso de rodilla de ternera.
    • 2 cucharadas de cilantro fresco picado.
    • 150 g de fideos, de los números 1 o 2.
    • 1,5 litros de agua (preferiblemente embotellada para no introducir sabores extraños como el del cloro).
    • Pimienta negra molida y sal.

    Para preparar esta sopa de garbanzos vamos a utilizar una olla rápida, se puede cocinar igualmente en una olla convencional, pero en lugar de 30 minutos de cocción, necesitaremos como mínimo 1 h 30 min para que los garbanzos estén tiernos y el caldo tenga un sabor intenso.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo en un recipiente con agua templada y un puñado de sal.

    Por la mañana los enjuagamos bien y los escurrimos.

    Introducimos los garbanzos en una red, de esta forma se estropean menos durante la cocción y además, los podremos separar rápidamente del resto de ingredientes al finalizar ésta.

    Nota: Estas redes se venden en ferreterías o en tiendas especializadas en utensilios de cocina.

    Imagen de paso

     

    Raspamos la piel de las zanahorias o la retiramos con un pelador de verduras.

    Lavamos bien las ramas de apio y el puerro. Al puerro además, le quitamos las raíces y las hojas verdes, dejando sólo las partes blancas y de color verde pálido.

    Enjuagamos todos los huesos bajo un chorro de agua fría en el fregadero.

    Introducimos en la olla rápida los dientes de ajo pelados, las 2 zanahorias, el puerro cortado por la mitad, 2 ramas de apio cortadas en 2 o 3 trozos (solo una de ellas con sus hojas), los garbanzos, los cuartos traseros de pollo y los huesos de jamón, ternera y espinazo.

    Cubrimos los ingredientes con 1,5 litros de agua; cerramos la olla y subimos el fuego al máximo.

    En cuanto comience a salir el vapor, bajamos el fuego casi al mínimo y lo dejamos cocer durante 30 minutos.

    Nota: Una de las 3 ramas de apio se reserva para el final.



    Imagen de paso

     

    Una vez transcurrida la cocción, colamos el caldo.

    Imagen de paso

     

    Cuando se hayan enfriado el pollo y el jamón, retiramos los huesos y los cortamos en trozos pequeños.

    Cortamos también las zanahorias en dados pequeños, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    A continuación, limpiamos la rama de apio que habíamos reservado.

    Cortamos la raíz y las hojas y nos quedamos solo con el tallo. Lo lavamos bien.

    Retiramos las hebras que recorren la parte exterior del tallo y que resultan tan desagradables; para esto, colocamos la hoja de un cuchillo en paralelo a la rama (en la parte más fina) y hacemos un pequeño corte a ras para poder tirar de ellas hacia arriba, como se muestra en la imagen.

    Seguidamente, cortamos la rama de apio en rodajas finas.

    Imagen de paso

     

    Ponemos el caldo en una cazuela grande a cocer a fuego lento (solo el caldo, sin el resto de ingredientes).

    Añadimos las rodajas de apio y las cocemos 5 minutos.

    Seguidamente, incorporamos los fideos y los cocemos el tiempo que se indique en el paquete, normalmente entre 4 y 8 minutos.

    Por último, añadimos los garbanzos, los dados de zanahoria, el jamón, el pollo, 2 cucharadas de hojas de cilantro picado finamente y una pizca de pimienta negra.

    Lo dejamos cocer otro minuto, probamos el punto de sal y rectificamos si fuese necesario.

    ¡Buen provecho!

  • Mejillones al curry verde tailandés

    presentacion
    Tiempo de preparación: 20 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1 kg de mejillones de roca.
    • 120 ml de leche de coco.
    • 1/2 cebolleta picada finamente.
    • Aceite neutro: de girasol o cacahuetes.

    Para el curry verde

    • 1 chile verde.
    • 3 dientes de ajo.
    • 1 chalota.
    • 2 ramitas de citronela (hierba limón).
    • 1 trozo de jengibre de 1 cm de largo.
    • 1 rama de albahaca fresca.
    • 5 ramas de cilantro, a ser posible con su raíz.
    • 3 hojas de lima kaffir.
    • 1 cucharada de salsa de pescado tailandesa.
    • 1 cucharadita de semillas de cilantro.
    • ½ cucharadita de comino en semillas.
    • 1/2 cucharadita de pasta de gambas (opcional).

    La parte más complicada de este curry es encontrar los ingredientes. La hierba limón o citronela, así como el cilantro, la leche de coco y el jengibre, se pueden conseguir relativamente fácil, con estos ingredientes y los que habitualmente tenemos en nuestros mercados, como la albahaca, la chalota y el ajo, se puede ya preparar un curry rico, todavía muy lejos del sabor auténtico tailandés, pero muy rico.

    Los chiles verdes tailandeses frescos son los más difíciles de encontrar, pero se pueden sustituir por otros chiles como los jalapeños o diferentes tipos de guindilla verde.

    Las hojas de lima kaffir tampoco son fáciles de obtener, frescas hay pocos sitios donde se vendan, congeladas se pueden encontrar en algunas tiendas de productos orientales; y en tiendas especializadas o de internet las podemos encontrar secas o en polvo. Se podrían sustituir por ralladura de piel de lima, pero el sabor no es el mismo.

    Si no se encuentra la salsa de pescado tailandesa, se puede sustituir por una anchoa y una cucharada de salsa de soja, no tendrá el mismo sabor, pero se asemeja.

    En realidad la pasta de curry verde se elabora con galanga en lugar de jengibre, pero como es otro ingrediente que no es sencillo encontrar, ni la he puesto en la receta. Tampoco nuestra albahaca es la misma que la tailandesa, tiene diferentes matices y aromas, pero nos sirve.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    En primer lugar, limpiamos los mejillones.

    Golpeamos con el borde plano del cuchillo (para no estropear el filo) los restos duros pegados a las conchas y recortamos los filamentos estropajosos.

    Seguidamente, raspamos las conchas con un cuchillo viejo, un estropajo de aluminio, o un cepillo de cerdas duras para eliminar todo tipo de adherencias.

    Por último, los ponemos en un colador y los enjuagamos bien con agua fría.

    Nota: Tira los mejillones abiertos, que no se cierren al darles unos golpecitos, y aquellos que tengan la concha rota.

    Imagen de paso

     

    Tradicionalmente este curry se elabora en un mortero, machacando bien los ingredientes hasta formar una pasta, pero lo podemos hacer de forma rápida con la batidora.

    Pelamos la chalota, los dientes de ajo y el jengibre.

    Picamos la chalota y cortamos la citronela en rodajas finas.

    Lavamos con agua fría la albahaca y el cilantro.

    A continuación, introducimos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y los trituramos hasta obtener una pasta verde homogénea, como se muestra en la imagen.



    Imagen de paso

     

    Ponemos 2 cucharadas de aceite a calentar en una sartén grande.

    Cuando el aceite esté caliente, agregamos la cebolleta y la rehogamos a fuego medio unos 4 o 5 minutos, removiendo con una cuchara de madera de vez en cuando.

    Seguidamente, añadimos la pasta de curry y la sofreímos con la cebolla 1 o 2 minutos.

    Imagen de paso

     

    Añadimos la leche de coco y removemos hasta disolver la pasta de curry.

    Para terminar, echamos los mejillones en la salsa verde, tapamos la sartén y dejamos que se cocinen a fuego medio durante 3 minutos aproximadamente, hasta que todos se hayan abierto.

    Los servimos con hojas de cilantro picadas por encima.

    ¡Buen provecho!

  • Sopa de garbanzos al chipotle

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 320 g de garbanzos secos.
    • 2 chiles chipotle secos.
    • 1 ramita de apio (sin las hojas).
    • 2 zanahorias.
    • 1 cebolla.
    • 2 o 3 dientes de ajo.
    • 2 cuartos traseros de pollo sin piel.
    • 250 g de panceta ibérica curada.
    • 2 chorizos frescos.
    • 1 hueso de espinazo.
    • 1/2 cucharadita de comino.
    • 1 cucharadita rasa de pimentón dulce.
    • 2 hojas de laurel.
    • Aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

    Si no encuentras panceta ibérica curada, utiliza cualquier tipo de panceta curada a la sal o simplemente panceta fresca.

    Si no encuentras los chipotles secos, búscalos en polvo, se añadiría entre 1/2 y 1 cucharadita, según se quiera de picante.

    Para preparar esta sopa de garbanzos vamos a utilizar una olla rápida, se puede cocinar igualmente en una olla convencional, pero en lugar de 30 minutos de cocción, necesitaremos una hora y media para que los garbanzos estén tiernos y el caldo tenga un sabor intenso.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo en un recipiente con agua templada y un puñado de sal.

    Por la mañana los enjuagamos bien y los escurrimos.

    Introducimos los garbanzos en una red, de esta forma se estropean menos durante la cocción y además, los podremos separar rápidamente del resto de ingredientes al finalizar ésta.

    Nota: Estas redes se venden en ferreterías o en tiendas especializadas en utensilios de cocina.

    Imagen de paso

     

    Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos muy finito, como se muestra en la imagen.

    También raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo o la retiramos con un pelador de verduras y las enjuagamos.



    Imagen de paso

     

    Ponemos 2 cucharadas de aceite en la olla rápida a calentar a fuego suave.

    Echamos el ajo picado y lo rehogamos brevemente, sin que llegue a tomar color.

    Seguidamente, añadimos la cebolla y la sofreímos a fuego medio-suave durante 5 o 6 minutos, hasta que esté transparente, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Imagen de paso

     

    Añadimos 1/2 cucharadita de comino, 1 cucharadita de pimentón y una pizca de pimienta negra molida.

    Sofreímos unos segundos las especias con la cebolla y rápidamente agregamos el agua para evitar que el pimentón se termine quemando y amargue el plato. Aproximadamente añadiremos 1,2 litros de agua (unos 5 vasos).

    Incorporamos el resto de ingredientes de la receta, es decir, la ramita de apio cortada por la mitad, las zanahorias limpias, los chiles, el pollo, la panceta, los chorizos, el hueso de espinazo, 2 hojas de laurel y los garbanzos.

    Cerramos la olla y subimos el fuego al máximo.

    En cuanto comience a salir el vapor, bajamos el fuego casi al mínimo y lo dejamos cocer durante 30 minutos.

    Imagen de paso

     

    A continuación, introducimos los chiles chipotle en el vaso de la batidora y añadimos un vaso del caldo.

    Los trituramos a máxima potencia durante 1 minuto.

    Nota: Si quieres que la sopa sea algo menos picante, retira las semillas de los chiles antes de triturarlos.

    Imagen de paso

     

    Limpiamos los cuartos traseros de pollo, retirando los huesos y cualquier otra parte dura que puedan tener.

    Seguidamente, cortamos el pollo, el chorizo, la zanahoria y la panceta en dados de un tamaño similar, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    Retiramos el hueso de espinazo y las hojas de laurel y los tiramos.

    Volvemos a introducir los ingredientes ya troceados en el caldo, junto con los garbanzos y los chiles chipotles triturados.

    Calentamos la sopa en el momento de servir y listo.

    ¡Buen provecho!

  • Pastel de calabaza y cerdo

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 h 20 min.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1/2 kg de calabaza sin semillas ni piel.
    • 1/2 kg de carne de cerdo picada.
    • 5 lonchas finas de beicon.
    • 1 zanahoria.
    • 1 cebolla mediana.
    • 3 dientes de ajo.
    • 3 cucharadas colmadas de uvas pasas.
    • 80 g de guisantes (pueden ser congelados).
    • 100 ml de vino de Jerez seco (algo menos de medio vaso).
    • 4 o 5 ramitas de tomillo fresco.
    • ¼ de cucharadita de comino en polvo.
    • 6 granos de pimienta de Jamaica.
    • 2 hojas de laurel.
    • Aceite de oliva y sal.

    Para el puré de patatas

    • 700 g de patatas de alguna variedad apropiada para purés, por ejemplo, Kennebec.
    • 60 g de mantequilla.
    • 120 ml de leche entera.
    • 100 g de queso manchego o del que más te guste.
    • 1 cucharadita de queso azul (opcional).
    • Pimienta negra y sal.

    Si no encuentras la pimienta de Jamaica, utiliza pimienta negra.

    Elaboración


    Puré de patatas

    Imagen de paso

    PASO 1

    Lavamos las patatas y las ponemos en una cazuela con su piel, completamente cubiertas de agua fría con 1 cucharadita de sal.

    Las cocemos a fuego medio-vivo, manteniendo un hervor continuado, hasta que estén tiernas.

    El tiempo de cocción dependerá de la variedad y tamaño de las patatas. Las de tamaño medio estarán cocidas en unos 25 minutos desde el momento en que comience a hervir el agua, mientras que las más grandes podrían requerir hasta 35 o 40 minutos. En cualquier caso, para saber si están bien cocidas, lo mejor es pincharlas con la punta de un cuchillo fino o un palillo, y si entra fácilmente hasta el centro, sin hacer nada de fuerza, estarán en el punto perfecto, de lo contrario, las dejaríamos cocer unos minutos más.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Las escurrimos bien, las pelamos y las pasamos por un pasapurés.

     

    Nota: Si no dispones de un pasapurés, puedes triturarlas con un machacador de patatas o pasarlas por un rallador.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Antes de que las patatas se enfríen, añadimos la mantequilla fría cortada en dados y removemos hasta obtener una mezcla homogénea de textura fina y sedosa.

    A continuación, añadimos la leche templada poco a poco sin dejar de remover.

    Por último, incorporamos una pizca de pimienta negra molida.

    Ver en detalle el puré de patatas.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Ponemos el puré en un cazo, añadimos 100 g de queso manchego rallado y 1 cucharadita de queso azul.

    Lo calentamos a fuego lento, removiendo constantemente hasta que el queso se haya fundido e integrado completamente en el puré.

    Comprobamos el punto de sal y rectificamos si fuese necesario.

    Si el puré nos queda excesivamente denso, añadimos un chorrito de leche para aligerarlo.

    Reservamos.

    Guiso de calabaza y cerdo

    Imagen de paso

    PASO 1

    Cortamos la calabaza en dados pequeños, aproximadamente de 1/2 cm.

    Raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo o la retiramos con un pelador de verduras. Las enjuagamos y las cortamos en dados pequeños.

    Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos muy finito, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Retiramos la corteza a las lonchas de beicon y las picamos muy finito.

    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos 3 cucharadas de aceite en una sartén amplia a calentar a fuego medio-suave.

    Añadimos el ajo y lo sofreímos unos segundos sin que llegue a tomar color, entonces, incorporamos la cebolla picada y la rehogamos durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Agregamos los dados de zanahoria y calabaza y lo seguimos rehogando otros 3 o 4 minutos.

    A continuación, retiramos las verduras de la sartén y las reservamos.

    Echamos el beicon en la sartén bien caliente y lo sofreímos 1 o 2 minutos, hasta que esté bien dorado y crujiente. Incorporamos la carne y la cocinamos con el beicon hasta que cambie de color, removiendo constantemente.

    Devolvemos las verduras a la sartén y removemos bien.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Añadimos ¼ de cucharadita de comino, 6 granos de pimienta de Jamaica machacados, 2 hojas de laurel y el tomillo fresco (pero solo las hojas, para extraerlas pasamos las ramas entre los dedos índice y pulgar).

    Por último, añadimos el vino de Jerez y esperamos 1 minuto a que se evapore el alcohol.

    Tapamos y dejamos cocer a fuego suave hasta que la calabaza esté tierna, aproximadamente unos 15 minutos.

    Nota: Si no dispones de un mortero para machacar los granos de pimienta, puedes envolverlos en un papel de cocina y golpearlos con cualquier objeto pesado.

    Montar, hornear y presentar

    Imagen de paso

     

    Retiramos las hojas de laurel del guiso, comprobamos el punto de sal y lo pasamos a una fuente apta para el horno.

    Seguidamente, lo cubrimos con el puré de patatas, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    Metemos la fuente en el horno, precalentado a 180 ºC, entre 25 y 30 minutos, hasta que la superficie esté bien gratinada.

    ¡Buen provecho!

    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

  • Ñoquis con boloñesa de berenjena

    presentacion
    Tiempo de preparación: 2 horas.
    Ingredientes para 4 personas:

    Para la salsa

    • 2 berenjenas pequeñas (unos 600-700 g).
    • 800 g de tomate triturado, natural o de bote.
    • 1 cebolla mediana.
    • 1 zanahoria.
    • 1 rama de apio sin las hojas.
    • 2 dientes de ajo.
    • 1 vaso de vino tinto.
    • 1 hoja de laurel.
    • Orégano seco.
    • Aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

    Para los ñoquis

    • 1/2 kg de patatas, todas de un tamaño similar.
    • 50-105 g de harina.
    • 2 yemas de huevo.
    • 35 g de mantequilla.
    • Una pizca de nuez moscada.
    • 1 cucharadita rasa de sal.

    Hacer la masa de los ñoquis en casa es realmente sencillo, lo más importante es que las patatas tengan muy poca humedad y que no absorban prácticamente nada de agua durante la cocción; podemos decir que para esta receta el agua es nuestra enemiga. Lo que queremos es obtener un puré de patatas lo más seco posible, de textura harinosa y nada pegajoso.

    Elegir las patatas adecuadas es primordial, deben ser ricas en almidón, preferiblemente de pulpa blanca y mejor si son viejas, porque tienen menor cantidad de agua. Una variedad que funciona muy bien es la Kennebec, pero si no la encuentras, también sirven variedades como Desirée, Spunta y Baraka entre otras, siempre que no sean patatas nuevas.

    Es muy importante cocer las patatas con su piel para que no absorban agua, así como mantener un hervor moderado para que no se golpeen unas con otras y se terminen rompiendo.

    Elaboración


    Imagen de paso

    Comenzamos preparando la salsa boloñesa.

    Envolvemos las berenjenas en papel de aluminio.

    Seguidamente, las introducimos en el horno, precalentado a 180 ºC, durante 50 minutos, hasta que la carne esté tierna y se separe fácilmente de la piel.

    Imagen de paso

     

    Las sacamos del horno y dejamos que se enfríen envueltas en el papel de aluminio de 5 a 10 minutos.

    Seguidamente retiramos la piel, que saldrá fácilmente tirando de ella con los dedos.

    A continuación, las picamos finamente con un cuchillo bien afilado y las reservamos.

    Nota: Si no resultase sencillo retirar la piel, las envolveríamos de nuevo y las hornearíamos otros 10 minutos.



    Imagen de paso

     

    Raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo o la retiramos con un pelador de verduras. Las enjuagamos y las cortamos en daditos muy pequeños.

    Lavamos el apio y lo picamos muy finito.

    Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos también muy finito, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    Ponemos 4 cucharadas de aceite en una cazuela a calentar a fuego medio.

    Echamos el ajo y lo sofreímos unos segundos sin que llegue a tomar color, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Seguidamente, añadimos la cebolla, el apio y la zanahoria y los rehogamos durante 5 o 6 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Incorporamos las berenjenas picadas y seguimos cocinando el conjunto otros 2 o 3 minutos.

    Subimos el fuego, añadimos 1 vaso de vino tinto y lo dejamos cocer 1 o 2 minutos para que se evapore el alcohol.

    Imagen de paso

     

    A continuación, incorporamos el tomate triturado, removemos y salpimentamos.

    Añadimos 1/2 cucharadita de orégano y 1 hoja de laurel.

    Bajamos el fuego casi al mínimo y lo dejamos cocer muy lentamente con la tapa semiabierta entre 45 minutos y 1 hora, hasta que la salsa esté ligeramente espesa y tenga un color rojo intenso.

    Añadimos otra 1/2 cucharadita de orégano y una pizca de pimienta negra molida.

    Rectificamos de sal si fuese necesario.

    Preparar los ñoquis


    Imagen de paso

     

    Podemos preparar los ñoquis mientras se cocina la salsa, ya que no requiere más que remover muy de vez en cuando.

    Lavamos las patatas y las ponemos en una cazuela con su piel. Las cubrimos de agua fría y las cocemos a fuego medio-vivo hasta que estén tiernas, manteniendo un hervor moderado.

    El tiempo de cocción dependerá de la variedad y tamaño de las patatas. Las de tamaño medio estarán cocidas en unos 25 minutos desde el momento en que comience a hervir el agua, mientras que las más grandes podrían requerir hasta 35 o 40 minutos. En cualquier caso, para saber si están bien cocidas, lo mejor es pincharlas con la punta de un cuchillo fino o un palillo, y si entra fácilmente hasta el centro, sin hacer nada de fuerza, estarán en el punto perfecto, de lo contrario, las dejaríamos cocer unos minutos más.

    Nota: Es importante que en todo momento estén completamente sumergidas en el agua.

    Imagen de paso

     

    Pelamos las patatas y las pasamos por el pasapurés.

    Hacemos el puré mientras las patatas están calientes, así se evapora parte del exceso de humedad, además, si dejamos que se enfríen, el almidón se endurece y gana elasticidad, algo que no nos interesa para esta masa.

    Nota: Si no dispones de un pasapurés, utiliza un rallador.

    Imagen de paso

     

    Seguidamente, pasamos la patata triturada por un colador de malla fina, presionando con una cuchara.

     

    Nota: Este paso es opcional, pasando la patata por un tamiz o un colador se obtienen unos ñoquis de textura más fina y delicada, pero no es algo imprescindible.

    Imagen de paso

     

    Añadimos la mitad de la harina (50 g), las yemas de huevo, la mantequilla a temperatura ambiente, la sal y una pizca de nuez moscada.

    La cantidad total de harina dependerá de la humedad de las patatas, por eso no la incorporamos toda desde el principio, la iremos añadiendo poco a poco mientras trabajamos la masa hasta que deje de estar pegajosa y tenga cierta consistencia.

    En mi caso, he necesitado 80 g de harina para formar la masa, lo normal es que la cantidad esté entre 80 y 100 g.

    Imagen de paso

     

    Amasamos la mezcla con las manos, añadiendo la harina que sea necesaria hasta obtener una masa homogénea, suave al tacto y con la consistencia justa para poder manejarla (no debe quedar muy compacta).

    La amasamos rápidamente, sin trabajarla demasiado, o la patata podría soltar agua y hacer que se vuelva pegajosa.

    Finalmente, hacemos un rollo con la masa, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

     

    A continuación, vamos cortando rodajas de masa y haciendo rollitos finos con ellas, aproximadamente de 1/2 centímetro, haciéndolos girar con las dos manos para estirarlos.

    Imagen de paso

     

    Seguidamente, los cortamos en dados de 1/2 cm.

    A mi me gusta que los ñoquis sean muy pequeños, se cuecen mejor y son más ligeros.

    Imagen de paso

     

    Ponemos abundante agua a cocer en una cazuela grande con 1 cucharada de sal.

    Cuando el agua comience a hervir, echamos los ñoquis en varias tandas, para que no se peguen los unos a los otros.

    En cuanto salgan a la superficie, aproximadamente en unos 2 minutos, los retiramos con una espumadera.

    Los escurrimos bien, los añadimos a la salsa y los servimos de inmediato.

    Si no se van a comer al momento, sería conveniente enfriarlos en agua con hielo para cortar la cocción, puedes verlo en detalle en la receta de ñoquis.

    Notas


  • Lasaña de calabaza con shiitake y gorgonzola

    presentacion
    Tiempo de preparación: 50 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 14-16 láminas de pasta para lasaña.
    • 800 g de calabaza sin semillas ni piel.
    • 250 g de setas shiitake.
    • 2 puerros.
    • 100 g de queso gorgonzola.
    • 3 o 4 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 2 ramitas de romero fresco.
    • 1 cucharada de mantequilla.
    • Aceite, pimienta negra molida y sal.

    Para la salsa bechamel

    • 45 g de harina (2 ½ cucharadas).
    • 45 g de mantequilla (2 cucharadas).
    • 750 ml de leche (3 vasos).
    • Pimienta negra, nuez moscada y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Preparamos una salsa bechamel

    Ponemos en un cazo 2 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite a calentar a fuego lento.

    Cuando la mantequilla se haya fundido, añadimos 2 ½ cucharadas de harina y las rehogamos durante 2 minutos para que pierdan el sabor a crudo.

    A continuación, vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

    Una vez incorporada la leche, dejamos cocer la salsa unos 10 o 12 minutos a fuego suave hasta alcanzar una textura densa y cremosa, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Sazonamos con pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada.

    La bechamel debe tener cierta consistencia para que cubra bien la lasaña, pero no nos interesa que quede excesivamente densa. Para que esté realmente rica, debe quedar ligera y cremosa.

    Ver salsa bechamel en detalle

    Imagen de paso

     

    A continuación, bajamos el fuego casi al mínimo y añadimos el queso gorgonzola.

    Removemos hasta que el queso se haya fundido y quede completamente integrado en la salsa.

    Comprobamos el punto de sal y rectificamos si fuese necesario.

    La reservamos.



    Imagen de paso

     

    Lavamos el puerro y le quitamos las raíces y las hojas verdes, dejando sólo la parte blanca y de color verde pálido. Lo cortamos en tiras finas, como se muestra en la imagen.

    Cortamos la calabaza en dados pequeños.

    Enjuagamos las ramitas de romero, las secamos con un papel absorbente de cocina y las picamos muy finamente.

    Limpiamos las setas shiitake pasando un paño húmedo por la superficie, retiramos los tallos y las cortamos en dados.

    Imagen de paso

     

    Ponemos 1 cucharada de mantequilla con un chorrito de aceite de oliva en una sartén grande a calentar a fuego lento.

    Echamos el puerro y lo rehogamos entre 6 y 8 minutos, sin que llegue a tomar color, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Añadimos las setas shiitake, los dados de calabaza, el romero fresco picado, una pizca de pimienta negra molida y sal al gusto.

    Tapamos y dejamos que se cocine hasta que los dados de calabaza estén tiernos, entre 15 y 20 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Removemos y reservamos.

    Imagen de paso

     

    Cocemos la pasta

    Ponemos una cazuela grande con abundante agua y una cucharada de sal a calentar a fuego vivo.

    Cuando comience a hervir, introducimos las láminas, de una en una para evitar que se peguen.

    Las removemos con cuidado de no romperlas y las dejamos cocer el tiempo que se indique en el paquete.

    Una vez cocidas, las escurrimos y las ponemos sobre un paño de cocina para secarlas bien.

    Imagen de paso

     

    Montamos la lasaña en una fuente apta para el horno.

    capas de lasaña

    Colocamos unas láminas de pasta en el fondo y sobre estas, extendemos una fina capa de bechamel, seguida de una capa de relleno de calabaza.

    Seguimos alternando capas de pasta, bechamel y relleno hasta formar tres pisos, como se muestra en la imagen.

    Cubrimos la lasaña con la bechamel restante y esparcimos por encima 3 o 4 cucharadas de queso rallado.

    Imagen de paso

     

    Finalmente, introducimos la fuente en el horno, precalentado a 200 ºC, entre 25 y 30 minutos.

    En los últimos 2 o 3 minutos, cambiamos a la función gratinador del horno a máxima potencia, para dorar ligeramente la superficie.

  • Rollitos de primavera con gambas

    Rollitos de primavera con gambas
    Tiempo de preparación: 35-40 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 8 envolturas medianas para rollitos de primavera, de 21 a 24 cm.
    • 6 hojas de col china.
    • 200 g de gambas frescas peladas.
    • 2 zanahorias medianas.
    • 8 setas shiitake.
    • 60 g de fideos de celofán.
    • 1 cebolleta pequeña.
    • 2 cucharadas de salsa de soja.
    • 1 cucharadita de jengibre fresco picado o rallado (opcional).
    • 1 huevo (sólo usaremos la clara).
    • Aceite neutro, de girasol, cacahuete o maíz.
    • Pimienta negra molida y sal.

    Si no encuentras la masa para rollitos, puedes prepararlos con pasta filo o brick.

    La col china puede sustituirse por otros tipos de col, como la rizada o el repollo y las setas shiitake por champiñones.

    Los fideos de celofán son unos tallarines muy finos de soja, si no los encuentras, puedes sustituirlos por fideos vermicelli, que son de arroz.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Empezamos picando las verduras del relleno.

    Lavamos las hojas de col, las escurrimos bien y las secamos con un paño de cocina.

    Seguidamente, juntamos unas cuantas para cortarlas en juliana fina, como se muestra en la imagen.

     

    Imagen de paso

    PASO 2

    Raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo o la retiramos con un pelador de verduras, las enjuagamos y las cortamos en tiras finas.

    Retiramos las raíces, el tallo y la primera capa de la cebolleta y la cortamos también en tiras finas.

    Limpiamos las setas shiitake pasando un paño húmedo por la superficie, retiramos los tallos y las cortamos en láminas finas, como se muestra en la imagen.

    Cortamos las colas de las gambas en 3 o 4 trozos.

     



    Imagen de paso

    PASO 3

    Calentamos abundante agua en un cazo hasta que comience a hervir y la retiramos del fuego.

    Añadimos los fideos y los mantenemos en el agua caliente hasta que se ablanden, unos 5 minutos aproximadamente.

    Los escurrimos en un colador, presionándolos fuertemente con las manos para que suelten toda el agua.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Ponemos 3 cucharadas de aceite de girasol a calentar a fuego vivo en una sartén grande (o en un wok).

    En primer lugar, sofreímos unos segundos el jengibre rallado para rebajar la intensidad de su sabor.

    Seguidamente, incorporamos la col, la zanahoria y las setas shiitake y las salteamos durante 2 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

    Agregamos la cebolleta, los fideos, las gambas y 2 cucharadas de salsa de soja y seguimos salteando el conjunto otros 3 minutos aproximadamente.

    Dejamos que el relleno se enfríe antes de comenzar con el siguiente paso, entre 5 y 10 minutos.

     

    Imagen de paso

    PASO 5

    Antes de empezar a hacer los rollitos debemos escurrir bien el relleno, porque es posible que la soja no se haya evaporado completamente o las verduras hayan soltado algo de líquido durante el salteado.

    A continuación, extendemos la masa para rollitos sobre una tabla y colocamos 2-3 cucharadas de relleno en una de las esquinas, de la forma que se muestra en la imagen.

     

    Imagen de paso

    PASO 6

    Enrollamos la masa en diagonal, desde la esquina inferior hacia el centro.

    Paramos un poco antes de sobrepasar el centro, a unos 2 cm, como se puede observar en la imagen.

     

    Imagen de paso

    PASO 7

    Entonces, cogemos con la punta de los dedos las esquinas que quedan a los lados del relleno y las doblamos hacia dentro.

    La envoltura quedará con la forma de un sobre.

     

     

    Imagen de paso

    PASO 8

    Batimos una clara de huevo en un cuenco, que utilizaremos como pegamento para sellar bien los rollitos.

    Con la ayuda de un pincel de cocina, pintamos con la clara batida el extremo superior antes de cerrar completamente los rollitos. Este paso es muy importante, porque así evitaremos que el aceite penetre en el interior al freírlos.

    Nota: Para sellar los rollitos, también se puede utilizar como pegamento la mezcla de 1 cucharada de maicena con 1 cucharadita de agua fría.

     

    Imagen de paso

    PASO 9

    Para terminar, damos vueltas al rollito hacia la esquina superior hasta que quede completamente cerrado.

     

    Imagen de paso

    PASO 10

    Ponemos abundante aceite en una sartén o en un cazo pequeño a calentar a fuego fuerte, la cantidad suficiente como para sumergir totalmente los rollitos.

    Cuando el aceite esté caliente, freímos los rollitos hasta que estén bien dorados por fuera, unos 5 o 6 minutos.

    La temperatura ideal para estas frituras es de 180 ºC, pero si no tienes un termómetro de cocina, puedes echar una miga de pan en el aceite, si sube rápidamente a la superficie sin tocar el fondo se encuentra en la temperatura ideal (ver notas).

     

    Salsa agridulce


    Imagen de paso

    Estos rollitos se suelen acompañar de salsa de soja o de la típica salsa agridulce.

    Ver receta de salsa agridulce

    Notas


    Términos culinarios

    Saltear: hacer los alimentos en una sartén o cazuela descubierta con poco aceite y poco tiempo, a fuego fuerte para conseguir que el alimento quede dorado por el exterior.

  • Pollo al ajillo

    presentacion
    Tiempo de preparación: 50 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1,5 kg de pollo troceado, preferiblemente cuartos traseros y alitas (ver notas).
    • 12 dientes de ajo.
    • 2 hojas de laurel.
    • 3 ramitas de tomillo fresco.
    • 200 ml de vino blanco.
    • 300 ml de caldo de pollo, o 1/2 pastilla de caldo concentrado.
    • Aceite de oliva, pimienta negra y sal.

    Salsa de mostaza y ajo (opcional)

    • 3 dientes de ajo.
    • 1 cucharada de mostaza de Dijon.
    • 1 cucharadita de melaza.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Cubrimos de aceite el fondo de una sartén pequeña y lo calentamos a fuego medio.

    Echamos 10 dientes de ajo con su piel y los freímos hasta que estén tiernos, aproximadamente unos 10-12 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando.

    Nota: Los dientes de ajo deben tener la piel entera y firme, si estuviese rota, el aceite podría penetrar en el interior y quemarlos.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Pelamos los dientes de ajo y si alguna zona se hubiese quemado la retiramos con un cuchillo pequeño.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a calentar a fuego vivo.

    Cuando el aceite esté bien caliente, freímos los trozos de pollo hasta que estén perfectamente dorados por todas partes, aproximadamente 3 o 4 minutos por cada lado.

    Los retiramos de la sartén y reservamos.

    Para que el pollo quede bien dorado y con la piel crujiente es preferible cocinarlo en 2 o 3 tandas, así evitaremos que la temperatura de la sartén descienda bruscamente impidiendo que se cocine correctamente.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pelamos 2 dientes de ajo y los picamos muy finito, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 5

    En la misma sartén del pollo, sin limpiarla, pero retirando parte de la grasa, sofreímos el ajo picado a fuego medio-suave durante 2 minutos, sin que llegue a tomar color.

    Vertemos el vino, subimos un poco el fuego y lo dejamos cocer 1 o 2 minutos para que se evapore el alcohol.

    A continuación, añadimos el caldo de pollo, 3 ramitas de tomillo, 2 hojas de laurel, los dientes de ajo que habíamos frito al principio y una pizca de pimienta negra molida.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Volvemos a introducir los trozos de pollo en la sartén y la cubrimos con la tapa, dejando una pequeña abertura para que pueda salir el vapor y se vaya reduciendo la salsa.

    Lo cocinamos a fuego medio-lento entre 25 y 30 minutos, hasta que el pollo esté tierno y la carne se desprenda fácilmente del hueso.

    Durante la cocción, daremos la vuelta a los trozos de pollo 2 o 3 veces, para que se cocinen bien por todas partes.

    Para terminar, probamos la salsa y rectificamos de sal si fuese necesario.

    Salsa de mostaza y ajo (opcional)


    Imagen de paso

    Para esta salsa utilizaremos 3 dientes de ajo que habremos frito con los demás en el primer paso, pero estos no los sacaremos del aceite caliente hasta el último momento, así seguirán confitándose y estarán muy tiernos.

    Los trituramos en un mortero, o si están suficientemente blandos los aplastamos con una cuchara y los mezclamos con 1 cucharadita de melaza y 1 cucharada de mostaza de Dijon.

    Para servirla, la introducimos en un biberón de cocina, para después poner unos cuantos puntos sobre los trozos de pollo.

    Notas


    Técnicas de cocina
  • Espaguetis con carbonara de calabaza

    presentacion
    Tiempo de preparación: 45 minutos, más el tiempo de maceración de la carne.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 340 g de espaguetis.
    • 600 g de calabaza.
    • 4 yemas de huevo.
    • 3 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 3 filetes de pavo.
    • Orégano.
    • Aceite de ajo (ver notas).
    • Apio en polvo (opcional).
    • Aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Con un cuchillo muy bien afilado, cortamos los filetes de pavo en tiras pequeñas y finas.

    Las introducimos en un cuenco con 3 cucharadas de aceite de ajo, 1 cucharadita de orégano, 1/2 cucharadita de apio en polvo y 1/4 de cucharadita de pimienta negra molida.

    Removemos bien y lo dejamos macerar como mínimo durante 1 hora.

    Utilizamos un aceite de ajo en lugar de ajo fresco, porque al saltear el pavo a fuego vivo se quemaría, generando un sabor amargo bastante desagradable. Otra opción sería usar ajo en polvo, pero a mí personalmente no me convence demasiado su sabor.

    Imagen de paso

     

    Retiramos la corteza exterior de la calabaza y las semillas y cortamos la pulpa en dados pequeños, como se muestra en la imagen.



    Imagen de paso

     

    A continuación, ponemos los dados de calabaza en una cazuela, los cubrimos de agua y lo llevamos a ebullición a fuego fuerte.

    Cuando comience a hervir, bajamos un poco el fuego y la dejamos cocer entre 15 y 20 minutos, hasta que esté blanda y se deshaga al apretarla con una cuchara.

    Colamos y reservamos el líquido de la cocción.

    Imagen de paso

     

    Introducimos los dados de calabaza en el vaso de la batidora con 100 ml del líquido de cocción.

    Trituramos a máxima potencia hasta obtener una crema fina y homogénea, al menos durante 3 minutos.

    Dejamos que la crema se enfríe un poco, entonces, la pasamos a un recipiente amplio y la mezclamos con las yemas de huevo, el queso parmesano, una pizca de pimienta negra molida, 1/2 cucharadita de orégano y sal al gusto.

    Removemos con una cuchara y reservamos.

    Imagen de paso

     

    Para cocer la pasta, ponemos abundante agua con 1 cucharada de sal en una cazuela grande y alta a calentar a fuego fuerte.

    Cuando comience a hervir, añadimos los espaguetis y removemos con una cuchara para evitar que se peguen.

    Los dejamos cocer el tiempo indicado en el paquete.

    Por último, pasamos la pasta a un colador para escurrir el agua de cocción.

    Imagen de paso

     

    Mientras se cuece la pasta, terminamos las otras elaboraciones.

    En primer lugar, ponemos 1 cucharada de aceite a calentar en una sartén grande.

    Cuando esté bien caliente, salteamos los dados de pavo a fuego vivo durante 2 o 3 minutos, hasta que estén bien dorados.

    Los retiramos de la sartén y reservamos.

    Imagen de paso

     

    En los últimos 5 minutos de cocción de la pasta, ponemos el puré de calabaza en una sartén o una cazuela amplia y la calentamos a fuego suave, removiendo constantemente.

    Al principio la crema estará algo líquida, pero poco a poco irá espesando hasta alcanzar una textura más densa y cremosa, aproximadamente en 3 minutos, pero es muy importante hacerlo a fuego muy suave para que no cuajen.

    Probamos el punto de sal y rectificamos si fuese necesario.

    Imagen de paso

     

    Añadimos los dados de pavo y sin parar de remover, dejamos que se templen en la salsa durante 1 minuto.

    Retiramos la sartén del fuego y echamos la pasta recién cocida sobre la crema, solo escurrida y sin enfriarla.

    Removemos enérgicamente hasta integrarla en la salsa y agregamos una pizca de orégano y algo más de parmesano rallado al gusto.

    Notas


    Términos culinarios

    Saltear: Saltear es freír los alimentos a fuego vivo con poco aceite. Así conseguimos dejarlos tiernos por dentro, pero sin perder su textura crujiente, alterando sus propiedades mucho menos que con otros tipos de cocción.

  • Sopa de castañas y setas

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora; más el tiempo del caldo.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 1 litro de caldo de carne, o si lo prefieres, de caldo de pollo.
    • 300 g de castañas peladas.
    • 20 g de setas boletus edulis secas.
    • 120 g de setas shimeji blanco.
    • 1 rama de apio.
    • 3 lonchas de jamón ibérico para decorar.
    • Un chorrito de nata (opcional).
    • Sal y pimienta negra.

    Puedes cambiar las setas shimeji por otras como champiñones, rebozuelos, setas de cardo, etc.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    La base de esta sopa será un caldo de carne, aunque se puede hacer también con uno de pollo; si no dispones de tiempo suficiente para cocinar, puedes utilizar un caldo envasado o en pastillas.

    Preparamos el caldo siguiendo la receta del fondo de carne.

    Nota: Con la misma receta, pero usando la olla rápida, puedes preparar el caldo en tan solo 30 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 2

    He utilizado unos boletus edulis secos, pero puedes elaborar la sopa con otras setas.

    Los ponemos en un colador y los enjuagamos bajo un chorro de agua fría para eliminar la suciedad y la arenilla que suelen traer.

    Seguidamente, los dejamos en remojo con agua tibia entre 25 y 30 minutos.

    Escurrimos los boletus, los cortamos en trozos pequeños y reservamos.

     



    Imagen de paso

    PASO 3

    Pelar las castañas es una tarea pesada, si lo prefieres puedes comprarlas envasadas, ya peladas y listas para utilizarse.

    Para pelar las castañas, en primer lugar realizamos una incisión en toda su circunferencia con un cuchillo.

    Seguidamente, las introducimos en agua hirviendo durante 5 minutos.

    A continuación, las vamos pasando, por tandas, a una sartén a fuego medio, así la cascara se abrirá un poco más y se mantendrán calientes mientras las pelamos.

    Imagen de paso

    PASO 4

    La cáscara exterior saldrá fácilmente, pero para retirar la piel fina del interior es importante que la castaña esté caliente, en cuanto se enfríe resultará mucho más complicado extraerla.

    Nota: Utiliza un paño de cocina o unos guantes para pelarlas sin quemarte.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Lavamos la rama de apio y la picamos muy finamente.

    En primer lugar, cortamos el tallo en tiras longitudinales y a continuación, las juntamos como se muestra en la imagen, para cortarlas en daditos muy finos.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Ponemos 1 cucharada de aceite a calentar en una cazuela amplia. Echamos el apio picado y lo rehogamos durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Añadimos las castañas y agua, pero solo un poco más que la justa para cubrirlas.

    Las cocemos a fuego suave entre 20 y 25 minutos, hasta que estén tan blandas que se deshagan al aplastarlas con una cuchara o entre los dedos.

    Retiramos 4 o 5 castañas y las reservamos para añadirlas picadas a la sopa.

    Nota: Si el agua se evapora antes de terminar la cocción, añade un poco más para que estén cubiertas en todo momento.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Utilizando una batidora, trituramos las castañas con el líquido, hasta obtener una crema fina y homogénea, aproximadamente durante unos 3 o 4 minutos.

    Nota: Si queremos que la sopa tenga una textura más fina, la pasamos por un colador fino o un chino después de triturarla.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Agregamos el caldo de carne, los boletus picados y las 4 o 5 castañas que habíamos reservado anteriormente cortadas en trocitos muy pequeños.

    Por último, salpimentamos, añadimos las setas shimeji y dejamos cocer la sopa entre 5 y 10 minutos a fuego suave.

    Probamos y rectificamos de sal si fuese necesario.

    Presentamos el plato con el jamón ibérico cortado en tiras finas.

    Nota: Opcionalmente, podemos agregar un chorrito de nata para que la sopa sea más cremosa.