• Buñuelos de coliflor asada con panceta y parmesano

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 40-45 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 400 g de coliflor.
    • 75 g de panceta ahumada.
    • 3 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 2 cucharadas de queso gouda rallado.
    • 80 g de harina.
    • 50 g de mantequilla.
    • 150 ml de leche.
    • 2 o 3 huevos (150 g).
    • 1 ramita de romero fresco (opcional).
    • Aceite de oliva y sal.

    Si no encuentras el queso gouda, utiliza alguno similar, o añade más parmesano.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Para preparar la masa, ponemos en un cazo la leche, la mantequilla y una pizca de sal.

    Lo calentamos a fuego medio y cuando comience a hervir, añadimos la harina de golpe.

    Nota: Es recomendable tamizar antes la harina para evitar que se formen grumos. Simplemente tenemos que pasarla por un colador de malla fina.

    Imagen de paso

     

    Removemos enérgicamente hasta formar una pasta homogénea que se despegue del fondo.

    La cocinamos durante 1 minuto sin dejar de remover para que pierda algo de humedad.

    Dejamos que se enfríe 1 o 2 minutos, hasta que al tocarla con la yema de los dedos no queme.



    Imagen de paso

     

    Cuando la masa se haya templado, incorporamos los huevos de uno en uno, asegurándonos de que queden perfectamente integrados antes de agregar el siguiente.

    La única dificultad de esta elaboración es alcanzar la consistencia adecuada; la masa no debe quedar ni demasiado líquida ni demasiado espesa, el problema es que los huevos nunca pesan lo mismo, por lo que la cantidad puede variar entre 2 y 2,5.

    Imagen de paso

     

    El resultado será una masa ligera y brillante que al agitar la cuchara se desprenda fácilmente.

    Esta masa se conoce con el nombre de pasta choux.

    Imagen de paso

     

    Lavamos la coliflor, retiramos el tronco y separamos los pequeños ramitos.

    Los ponemos en una fuente apta para el horno, rociamos un chorrito de aceite de oliva y los removemos para que se embadurnen bien por todas partes.

    Metemos la fuente en el horno, precalentado a 210 ºC y los asamos durante 25 minutos, hasta que estén bien dorados.

    Imagen de paso

     

    Retiramos la corteza de la panceta y la cortamos en dados muy pequeños.

    Calentamos una sartén a fuego vivo sin aceite y los salteamos durante 2 o 3 minutos, hasta que estén bien dorados y crujientes.

    Imagen de paso

     

    Ponemos la masa de los buñuelos en un cuenco y añadimos la coliflor, los dados de panceta crujientes, el queso parmesano y el gouda rallados.

    Opcionalmente, podemos añadir unas hojitas de romero picadas muy finamente.

    Imagen de paso

     

    Los freímos en una sartén con abundante aceite. Debe estar caliente, para que la envoltura quede bien dorada y crujiente, pero sin llegar a humear, si la temperatura es excesivamente alta no se harán bien por dentro. Si dispones de un termómetro, la temperatura ideal es de 175-180 ºC.

    Para dar forma a los buñuelos usamos dos cucharas, una para coger la masa y otra para redondearla y empujarla al aceite caliente.

    Los freímos durante 4 o 5 minutos, hasta que estén bien doraditos, volteándolos de vez en cuando con una espumadera para que se hagan bien por todas partes.

    Finalmente, los escurrimos sobre un papel absorbente y listos para servir.

  • Empanadas argentinas

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 1 h 15 min, más 2 horas de reposo de la masa.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 800 g de carne de ternera picada (preferiblemente picada a cuchillo).
    • 1 cebolla.
    • 1 pimiento rojo.
    • 20-25 aceitunas verdes sin hueso.
    • 1 cucharadita de pimentón dulce.
    • 1 cucharadita rasa de comino en polvo.
    • 1 cucharadita de orégano seco.
    • 2 chiles rojos o 1/2 cucharadita de chile en polvo (si te gusta el picante).
    • Aceite, pimienta negra y sal.

    Para la masa:

    • 300 g de harina floja.
    • 50 g de manteca de cerdo.
    • 100-120 ml de agua.
    • 1 cucharadita de sal.

    Se considera que una harina es floja cuando su contenido en proteínas es menor del 10% (se indica en el paquete). Para estas masas son ideales las que contienen un 8-9% de proteínas.

    La manteca de cerdo puede sustituirse por mantequilla o aceite.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    He respetado la receta tradicional argentina, en la que la masa se elabora con manteca de cerdo, pero si lo prefieres, puedes sustituirla por aceite de oliva o girasol.

    En primer lugar, ponemos la manteca de cerdo en un cazo con el agua a calentar a fuego muy suave hasta fundirla, sin que llegue a hervir.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Ponemos en un cuenco grande la harina con 1 cucharadita rasa de sal.

    Añadimos el agua con la manteca y removemos con una cuchara hasta obtener una mezcla compacta, que se separe completamente de las paredes.

    Nota: La cantidad de agua es aproximada, dependiendo del tipo de harina puede variar ligeramente. Lo mejor es ir añadiéndola poco a poco y mezclando hasta obtener una masa firme.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Amasamos unos minutos, estirando la mezcla sobre una superficie lisa con la palma de la mano, y volviéndola a enrollar una y otra vez hasta obtener una masa homogénea, que no se pegue a los dedos.

    No debemos amasar mucho tiempo, lo justo para obtener una masa consistente, lisa y suave. Unos 5 minutos serán suficientes.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Seguidamente, hacemos una bola con la masa, la envolvemos en un papel transparente de cocina y la dejamos reposar 2 horas.

    Nota: El reposo es fundamental para que la masa pierda elasticidad y no se encoja al estirarla.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente, como se muestra en la imagen.

    Lavamos el pimiento, retiramos el rabillo y las semillas y lo cortamos en dados pequeños.

    Quitamos las semillas y venas a los chiles para que no resulten tan picantes y los picamos muy finito.

    Cortamos las aceitunas también en dados pequeños.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Ponemos a calentar una sartén con 3 cucharadas de aceite a fuego medio-suave.

    Echamos el chile, la cebolla y el pimiento y los rehogamos durante 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

    Seguidamente, agregamos las especias: el pimentón, el comino en polvo y el orégano.

    Subimos un poco el fuego, añadimos la carne picada y la salteamos brevemente, solo hasta que pierda el color rojo y adquiera un tono doradito.

    Por último, añadimos las aceitunas, una pizca de pimienta negra molida y sal al gusto.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Espolvoreamos un poco de harina por la superficie de trabajo para evitar que la masa se pegue.

    A continuación, pasamos el rodillo sobre la masa en distintas direcciones hasta obtener una lámina fina, como se muestra en la imagen.

    Cortamos la masa en círculos de 12 cm de diámetro presionando con un aro.

    Nota: Si no dispones de un aro, utiliza una taza como molde para recortar la masa, ponla sobre ésta y pasa un cuchillo por el borde.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Ponemos 1 o 2 cucharadas de relleno en el centro de las obleas, dejando un borde de 1,5 cm para poder cerrar las empanadas.

    Humedecemos el borde con huevo batido utilizando un pincel (o los dedos) para que queden perfectamente selladas y no se abran al freírlas.

    Imagen de paso

    PASO 9

    El adornado del borde de las empanadas se conoce como repulgue, y hay muchos tipos diferentes, pero si no quieres complicarte utiliza un tenedor pequeño para cerrarlas (ver notas).

    Nota: En internet hay cientos de videos donde puedes ver diferentes repulgues para las empanadas.

    Imagen de paso

    PASO 10

    Ponemos suficiente aceite en una sartén para freír las empanadas.

    Las freímos 4 o 5 minutos, hasta que la superficie esté bien doradita.

    La temperatura ideal es 180º C, pero si no tienes un termómetro de cocina, puedes echar un trocito de masa o una miga de pan en el aceite, si sube rápidamente a la superficie sin tocar el fondo se encuentra en la temperatura ideal.

    Notas


    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Saltear: Saltear es freír los alimentos a fuego vivo con poco aceite. Así conseguimos dejarlos tiernos por dentro, pero sin perder su textura crujiente, alterando sus propiedades mucho menos que con otros tipos de cocción.

    Técnicas de cocina
  • Pulpo asado con crema de patatas y alioli de pimentón

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 50 minutos. El aceite se elabora el día anterior para que repose 12 horas.
    Ingredientes para 4 personas:
    • Un pulpo de 2 kg.
    • 1 hoja de laurel.
    • Granos de pimienta negra y sal.

    Crema de patatas violetas

    • 250 g de patatas violetas.
    • 1 diente de ajo.
    • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
    • Unas gotas de aceite de trufa (opcional).
    • Sal.

    Si no encuentras patatas violetas, sustitúyelas por patatas gallegas o de alguna variedad apropiada para purés.

    Aceite de pimentón y alioli

     

    • 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra.
    • 3 dientes de ajo.
    • 2 cucharaditas de pimentón dulce de La Vera.
    • 4 o 5 cucharadas de salsa mahonesa.

    Tanto para la crema de patatas, como para el alioli, lo ideal sería utilizar un aceite de oliva de sabor suave, como los de las variedades arbequina, ocal o manzanilla.

    Cocer el pulpo en casa es muy sencillo, pero si no quieres complicarte, puedes comprar las patas ya cocidas en muchas pescaderías y supermercados.

    Si te decides a cocerlo, la mejor forma de conseguir que el pulpo resulte realmente tierno es congelarlo como mínimo durante 24 horas. Después, se descongela en la nevera durante 12 horas. De esta forma, se rompen las fibras musculares y la textura de la carne será muy suave después de la cocción. En muchas pescaderías venden pulpos que ya han sido congelados, pregúntalo para saber si puedes ahorrarte este paso.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Cocemos el pulpo

    Ponemos 4 o 5 litros de agua a hervir en una cazuela grande con una cucharadita de sal, una hoja de laurel y unos granos de pimienta negra.

    En primer lugar "asustamos el pulpo", una técnica que consiste en introducirlo y sacarlo del agua hirviendo tres veces, para que la piel no se contraiga de golpe y permanezca entera después de la cocción.

    Lo agarramos por la cabeza y con cuidado de no quemarnos, lo introducimos en el agua hirviendo. Lo dejamos unos segundos y lo sacamos. Esperamos a que el agua vuelva a hervir y repetimos el mismo proceso otras dos o tres veces.

    A continuación, lo sumergimos completamente en el agua y lo dejamos cocer, manteniendo una ebullición suave y continuada, hasta que esté tierno.

    Imagen de paso

     

    Calculamos un tiempo de cocción de 18 minutos por kilo. Un pulpo de 2 kg estará cocido en 35 minutos aproximadamente.

    Para asegurarnos de que esté bien cocido, pinchamos con un palillo la zona más gruesa de los tentáculos, si entra fácilmente sin hacer fuerza, estará listo, de lo contrario, lo dejamos cocer unos minutos más.

    Apagamos el fuego y lo dejamos reposar de 5 a 10 minutos en el agua caliente.

    Finalmente, sacamos el pulpo, esperamos a que se enfríe y cortamos las patas.

    Nota: Una vez cocido, puedes congelar las patas que no vayas a utilizar.



    Imagen de paso

     

    Blanqueamos el ajo tres veces

    Blanquear el ajo consiste en escaldarlo unos segundos y enfriarlo rápidamente. El ajo seguirá estando crudo, pero su sabor será mucho más suave y apenas picante, además, evitaremos que repita.

    Lo ponemos en un cazo pequeño con la cantidad justa de agua fría para cubrirlo. Lo calentamos a fuego vivo y en cuanto el agua empiece a hervir, contamos tres segundos y lo retiramos a un bol con agua y hielo para cortar la cocción inmediatamente.

    Tiramos el agua y repetimos el mismo proceso otras dos o tres veces.

    Reservamos el diente de ajo para la crema de patatas.

    Imagen de paso

     

    Crema de patatas violetas

    Pelamos las patatas y las cortamos en dados pequeños.

    Las ponemos en una cazuela cubiertas de agua y las cocemos a fuego medio hasta que al pincharlas con un tenedor no ofrezcan ninguna resistencia, aproximadamente de 8 a 12 minutos.

    Retiramos las patatas y reservamos el agua de cocción.

    Imagen de paso

     

    Ponemos las patatas en el vaso de la batidora o en algún recipiente alto y añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, el diente de ajo blanqueado, una pizca de pimienta negra molida, sal al gusto y opcionalmente, un chorrito de aceite de trufa.

    Las trituramos con la batidora, añadiendo parte del agua de cocción, poco a poco, hasta obtener una crema homogénea con la textura de una mahonesa.

    Imagen de paso

     

    Aceite de pimentón

    Calentamos el aceite con 3 dientes de ajo, pelados y cortados en láminas, en un cazo pequeño a fuego medio. En cuanto salgan las primeras burbujas, lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar 5 minutos para que se temple.

    Añadimos 2 cucharaditas de pimentón dulce, removemos bien y lo dejamos reposar 12 horas, sin retirar los dientes de ajo.

    El exceso de pimentón se depositará en el fondo, y lo separaremos por decantación, pasando el aceite a otro recipiente con cuidado de que no caigan los posos.

    Nota: El reposo del aceite tiene una finalidad estética, no afecta al sabor, se lleva a cabo para eliminar el exceso de pimentón y obtener un bonito aceite rojo translúcido.

    Imagen de paso

     

    Preparamos el alioli mezclando 4 cucharadas de salsa mahonesa con 1 cucharada del aceite de pimentón.

    Removemos con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea y listo.

    Nota: Dejando reposar el aceite 12 horas, el sabor a ajo no será muy intenso, si prefieres un sabor más pronunciado, déjalo reposar 24 o 36 horas o añade algo de ajo al alioli.

    Imagen de paso

     

    Por último, asamos las patas de pulpo en una plancha o sartén grande, con un chorrito de aceite a fuego fuerte.

    Las asamos hasta que la piel esté muy dorada y crujiente, aproximadamente 2 minutos por cada lado.

    Lo servimos como se muestra en la imagen del principio, sobre el puré de patatas violetas, con el alioli de pimentón y una cucharadita del aceite por encima.

  • Anchoas con guacamole y tomate

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 10-15 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 12 anchoas de buena calidad.
    • 3 o 4 tortillas mexicanas de maíz o trigo.
    • 1 tomate.
    • 1/2 cebolleta.
    • 1/2 pimiento rojo.

    Para el guacamole

    • 2 aguacates.
    • 1/2 cebolleta.
    • 1 lima.
    • 5 o 6 ramitas de cilantro fresco.
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

    Elaboración


    Preparar el guacamole

    Imagen de paso

     

    En primer lugar prepararnos el guacamole

    Pelamos el aguacate y retiramos el hueso.

    Ver como pelar el aguacate

    Imagen de paso

     

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente, como se muestra en la imagen.

    Enjuagamos el cilantro, lo secamos con un paño y lo cortamos en trozos no muy pequeños (sin retirar los tallos).



    Imagen de paso

     

    Si no dispones de un mortero, no utilices nunca una batidora, se pierde completamente la textura del aguacate y se obtiene una crema sin gracia. En ese caso, es preferible machacarlo con un tenedor.

    Ponemos en el cuenco del mortero la cebolla picada y el aguacate cortado en trozos.

    Lo machacamos con movimientos suaves hasta obtener una pasta cremosa y densa, sin aplicar mucha fuerza ni golpearlo.

    Imagen de paso

     

    Seguidamente, añadimos el zumo de 1 lima, 3 o 4 cucharaditas de cilantro fresco picado, un chorrito de aceite de oliva virgen extra de sabor suave y sal al gusto.

    Removemos y listo.

    La base crujiente

    Imagen de paso

     

    Cortamos las tortitas con un aro metálico en discos de 5 o 6 cm de diámetro.

    Imagen de paso

     

    Ponemos una sartén con suficiente aceite para freír a calentar a fuego medio-fuerte.

    Cuando el aceite esté caliente freímos los discos entre 30 y 40 segundos por cada lado, lo justo para dorarlos ligeramente porque si los freímos mas de la cuenta quedarán duros.

    Al retirarlos de la sartén los ponemos sobre un papel absorbente de cocina para retirar el exceso de aceite.

    Nota: También pueden hacerse en el horno con una pizca de aceite, precalentado a 200 ºC, durante 8-10 minutos aproximadamente.

    Canapés de anchoas con guacamole y tomate

    Imagen de paso

     

    Pelamos el tomate, retiramos las semillas y lo cortamos en dados muy pequeños.

    Lavamos el pimiento, retiramos el tallo y las semillas y lo cortamos en dados también muy pequeños, como se muestra en la imagen.

    Retiramos la primera capa de la cebolleta y la picamos finamente.

    Imagen de paso

     

    Ponemos la cebolleta, el tomate y el pimiento en un cuenco y los aliñamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

    Imagen de paso

    Presentación

    Montamos los canapés como se muestra en la imagen, sobre los discos de tortilla frita ponemos una cucharada de guacamole, una anchoa enrollada y una cucharadita de la mezcla de tomate, cebolleta y pimiento en el centro.

    ¡Buen provecho!

    Notas


  • Guiso de pollo César

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 35-40 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 3 cuartos traseros de pollo deshuesados.
    • 100 g de espinacas pequeñas.
    • 1 cebolla.
    • 1/2 vaso de vino blanco.
    • 80 g de queso parmesano rallado.
    • 5 anchoas.
    • 1 diente de ajo.
    • 3 cucharaditas de salsa Perrins.
    • 2 cucharaditas de mostaza de Dijon.
    • 3 cucharadas de nata (opcional).
    • 2 yemas de huevo.
    • Aceite de oliva, sal y pimienta negra molida.

    Me encanta la ensalada César, su salsa es una de mis favoritas. Como homenaje os traigo este guiso elaborado con la mayoría de sus ingredientes, intentando que su sabor recuerde a la famosa ensalada. Espero que lo disfrutéis.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Retiramos la piel y restos de grasa de los cuartos traseros y los cortamos en dados más bien pequeños, como se muestra en la imagen.

    Los salpimentamos ligeramente.

     

    Si compras los cuartos traseros enteros, aquí puedes ver como deshuesarlos.

    Imagen de paso

    PASO 2

    A continuación, preparamos la salsa.

    Ponemos en el vaso de la batidora 1 diente de ajo, 5 anchoas, 80 g de queso parmesano, 3 cucharaditas de salsa Perrins, 2 cucharaditas de mostaza de Dijon, 3 cucharadas de nata, una pizca de pimienta negra molida y un chorrito de agua.

    Batimos hasta obtener una salsa homogénea.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Salteamos los trozos de pollo con 2 cucharadas de aceite en una cazuela grande, a fuego medio-vivo, hasta dorarlos bien por todas partes, entre 2 y 3 minutos.

    Sacamos el pollo de la cazuela y lo reservamos.

    Nota: Es preferible hacer el pollo en varias tandas. Si lo echásemos todo a la vez, bajaría bruscamente la temperatura de la cazuela, el pollo perdería sus jugos y se cocería en lugar de freírse, resultando más seco y duro.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pelamos la cebolla y la cortamos en tiras finas.

    En la misma cazuela, sin limpiarla, rehogamos la cebolla a fuego suave durante 10 o 12 minutos, hasta que esté blanda y doradita.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Añadimos 1/2 vaso de vino blanco y lo dejamos cocer unos segundos para que se evapore el alcohol.

    Seguidamente, incorporamos los trozos de pollo y la salsa que habíamos preparado al principio.

    Lo dejamos cocer a fuego suave durante 8 o 10 minutos, hasta que el pollo esté tierno.

    Nota: Si durante la cocción observamos que la salsa está muy espesa añadimos un chorrito de agua para aligerarla.

    Imagen de paso

    PASO 6

    En el último momento, añadimos las espinacas, removemos hasta que mengüen y las cocinamos 1 o 2 minutos.

    Separamos la cazuela del fuego, agregamos las 2 yemas de huevo y removemos enérgicamente hasta integrarlas en la salsa.

    Comprobamos el punto de sal y rectificamos si fuese necesario.

  • Alitas de pollo adobadas al horno

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 45 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 14-16 alitas de pollo, cortadas por la mitad y sin las puntas.
    • 4 dientes de ajo.
    • 4 cucharaditas de pimentón dulce.
    • 2 cucharaditas de comino en polvo.
    • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida.
    • 2 cucharadas de salsa Worcestershire (salsa perrins).
    • Un chorrito de vinagre de Jerez.
    • Un chorrito de vino blanco seco.
    • Aceite de oliva y sal.

    Con esta misma receta se pueden preparar unas alitas de pollo picantes, solo tendríamos que añadir una cucharadita de chile en polvo o utilizar un pimentón picante en lugar del dulce.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Pelamos los dientes de ajo y los rallamos.

    Mezclamos en un cuenco el ajo rallado con 4 cucharaditas de pimentón, 2 cucharaditas de comino en polvo, 1/2 cucharadita de pimienta negra molida, 2 cucharadas de salsa perrins, 3 cucharadas de aceite de oliva, un chorrito de vinagre de Jerez y 1/2 cucharadita de sal.

    Removemos bien con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Introducimos las alitas en el cuenco y las removemos hasta que estén bien embadurnadas con el adobo por todas partes.

    Las dejamos reposar 2 horas como mínimo.

    Nota: Si quieres que tengan un sabor más intenso, prepara el adobo el día anterior y déjalas toda la noche en la nevera, cubiertas con papel transparente de cocina.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos las alitas en una fuente apta para el horno.

    Las introducimos en el horno, precalentado a 180 ºC, y las asamos entre 35 y 40 minutos a 200 ºC, hasta que la piel esté bien dorada y crujiente.

    A mitad del horneado, las regamos con un chorrito de vino blanco.

    Imagen de paso

    Presentación

    Las presentamos con una ensalada o con unas patatas, fritas o asadas.

  • Salteado de boletus y alcachofas

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 30 minutos.
    Ingredientes para 2 personas:
    • 2 o 3 alcachofas.
    • 200-250 g de boletus edulis.
    • 2 huevos de corral.
    • Un manojo de perejil.
    • Aceite de oliva y sal.

    Los boletus son algo caros, una alternativa más económica son las setas de cardo (pleurotus eryngii).

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    En primer lugar, limpiamos las alcachofas

    Arrancamos las hojas exteriores hasta llegar a las más tiernas, de color pálido y amarillentas.

    Dejamos 3 o 4 cm del tallo y lo pelamos con un cuchillo pequeño bien afilado.

    Recortamos los restos de hojas que rodean al corazón y redondeamos el contorno con el cuchillo.

    Por último, cortamos la parte superior de las hojas y retiramos la pelusa del interior del corazón con una cucharilla o un sacabolas.

    Ver en detalle como limpiar alcachofas.

    Nota: Es recomendable utilizar guantes de látex al manipular las alcachofas porque tienen una sustancia que no sale fácilmente al lavarse.

    Imagen de paso

     

    Al pelar las alcachofas, sus componentes se oxidan rápidamente al contacto con el aire, ennegreciéndose. Para evitarlo, nada más limpiarlas las sumergiremos en agua muy fría con un manojo de hojas de perejil fresco.

    Nota: Otra forma de evitar la oxidación, es sumergirlas en agua fría con zumo de limón, aunque el ácido puede transformar ligeramente el sabor de la alcachofa.



    Imagen de paso

     

    Ponemos en el fuego una cazuela con abundante agua y 1 cucharada de sal a calentar.

    Cuando el agua comience a hervir, introducimos las alcachofas y las cocemos durante 12 minutos.

    Sabremos que están bien cocidas, si al pinchar la base con un tenedor, éste entra fácilmente, sin necesidad de hacer fuerza.

    Las escurrimos y las cortamos longitudinalmente en cuartos o en octavos.

    Imagen de paso

     

    Limpiamos los boletus frotando con un paño húmedo.

    Si tienen mucha tierra y la suciedad del tallo no sale con el paño, retiramos la capa exterior con un cuchillo, intentando que el corte sea lo más fino posible para no desaprovechar mucho producto.

    Los cortamos en dados.

    Imagen de paso

     

    Ponemos 1 cucharada de aceite en una sartén a calentar a fuego medio-vivo.

    Cuando esté caliente, incorporamos las alcachofas y las salteamos durante 2 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera para que se doren bien por todas partes.

    Añadimos los boletus y seguimos salteando el conjunto otro minuto aproximadamente, hasta que las setas estén ligeramente doradas.

    Imagen de paso

     

    Separamos las yemas de las claras y las introducimos en un cuenco pequeño para calentarlas en una olla al vapor.

    Necesitamos una olla con cesta para cocer al vapor. Si no dispones de una, puedes utilizar un colador que se ajuste al ancho de tu olla.

    Ponemos un vaso de agua en la olla a calentar a fuego fuerte. Cuando comience a hervir, colocamos en la cesta el cuenco con las yemas, tapamos y esperamos tan sólo un minuto a que se calienten.

    Servimos el salteado con unas escamas de sal y las yemas por encima.

    Términos culinarios

    Saltear: Saltear es freír los alimentos a fuego vivo con poco aceite. Así conseguimos dejarlos tiernos por dentro, pero sin perder su textura crujiente, alterando sus propiedades mucho menos que con otros tipos de cocción.

    Técnicas de cocina
  • Níscalos con gambas al ajillo y puré de ajo asado

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 15-20 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 500 g de níscalos (preferiblemente pequeños).
    • 450 g de gambas.
    • 3 dientes de ajo.
    • 2 ramitas de perejil fresco.
    • 2 o 3 guindillas secas (cayena).
    • Un chorrito de brandy (opcional).
    • 1 cabeza de ajo (para el puré).
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Limpiamos bien los níscalos

    Cortamos el tallo con un cuchillo pequeño, como se muestra en la imagen.

    Pasamos un pincel, de pelo corto y duro, por la parte inferior del sombrero para retirar la arena que pueda haber quedado atrapada entre las laminillas.

    Frotamos la parte exterior del sombrero con un paño húmedo para eliminar los restos de tierra y pinocha.

    Sólo si están muy sucios de barro, enjuágalos brevemente bajo un chorro de agua fría y sécalos enseguida, aunque se recomienda no mojar las setas al lavarlas porque se pierden aromas y absorben humedad que afecta a su textura y cocinado.

    Imagen de paso

     

    Ponemos los níscalos en una fuente apta para el horno y los rociamos con un chorrito de aceite.

    Introducimos la fuente en el horno, precalentado a 180 ºC y los asamos de 12 a 15 minutos, dependiendo del tamaño.



    Imagen de paso

     

    Gambas al ajillo

    Separamos la cabeza de las gambas y pelamos las colas.

    Pelamos los dientes de ajo y los picamos finito, como se muestra en la imagen.

    Lavamos el perejil con agua fría y lo secamos bien con un paño. Arrancamos las hojas y tiramos los tallos. Lo picamos muy finito.

    Nota: Aunque no es imprescindible, conviene retirar el hilo negro que recorre el cuerpo de la gamba porque suele contener una arenilla de textura y sabor desagradables.

    Imagen de paso

     

    Cubrimos el fondo de una sartén con 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva y echamos el ajo.

    Lo calentamos a fuego lento durante 4 o 5 minutos hasta dorar ligeramente el ajo (sin que llegue a tostarse).

    Subimos el fuego; incorporamos las gambas y las salteamos durante 2 o 3 minutos en total, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

    En el último minuto añadimos un chorrito de brandy y el perejil picado.

    Imagen de paso

     

    Puré de ajo asado

    Introducimos la cabeza de ajo en el horno, precalentado a 160 ºC, durante 45 minutos.

    A continuación, pelamos los dientes de ajo para extraer la pulpa.

    Nota: Para evitar que la cabeza de ajo pueda quemarse por fuera podemos envolverla en papel de aluminio.

    Imagen de paso

     

    Lo pasamos por un colador de malla metálica fina presionando con una cuchara.

    Técnicas de cocina
  • Níscalos asados con chimichurri

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 20 minutos (más 2 o 3 horas para macerar la salsa).
    Ingredientes para 4 personas:
    • 600 g de níscalos.
    • 3 dientes de ajo.
    • 1 cucharada de perejil fresco picado.
    • 1 cucharadita de hojas de tomillo fresco.
    • Una pizca de orégano.
    • 2 cucharadas de vinagre de Jerez.
    • 80 ml de vino blanco seco.
    • 125 ml de aceite de oliva.
    • Sal.

    Si te gusta el picante, añade 1 ají picante o 1 guindilla.

    La chimichurri es una salsa propia de Argentina y Uruguay que generalmente se utiliza para aderezar carnes. Se elabora con ajos, perejil, ají picante, sal, aceite y vinagre. Originalmente se utilizaba una salmuera en lugar de vinagre. Además de los ingredientes ya citados, normalmente se añade además orégano, laurel y otras especias.

    He modificado la receta original para adaptarla a esta elaboración reduciendo la cantidad de vinagre, sustituyendo el orégano por tomillo fresco y añadiendo vino blanco.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    Limpiamos bien los níscalos

    Cortamos el tallo con un cuchillo pequeño, como se muestra en la imagen.

    Pasamos un pincel, de pelo corto y duro, por la parte inferior del sombrero para retirar la arena que pueda haber quedado atrapada entre las laminillas.

    Frotamos la parte exterior del sombrero con un paño húmedo para eliminar los restos de tierra y pinocha.

    Sólo si están muy sucios de barro, enjuágalos brevemente bajo un chorro de agua fría y sécalos enseguida, aunque se recomienda no mojar las setas al lavarlas porque se pierden aromas y absorben humedad que afecta a su textura y cocinado.

    Imagen de paso

     

    Lavamos el perejil con agua fría y lo secamos bien con un paño. Arrancamos las hojas y tiramos los tallos.

    Lo picamos muy finito, como se muestra en la imagen.

    Pelamos los ajos y los picamos en trozos muy pequeños.



    Imagen de paso

     

    Para elaborar la salsa chimichurri, ponemos en un cazo el vino, el vinagre y sal al gusto a calentar a fuego fuerte hasta que hierva.

    La retiramos del fuego y agregamos 1 cucharadita de tomillo, 1 cucharada de perejil picado, una pizca de orégano y el aceite. Cuando se haya templado la metemos en un tarro con cierre hermético y la dejamos reposar 2 horas como mínimo.

    Opcionalmente podemos añadir un ají picante o una guindilla picados finamente.

    Nota: Lo ideal es dejar que la salsa repose más de un día. La que sobre se puede utilizar para aderezar carnes y pescados a la plancha o asados.

    Imagen de paso

     

    Ponemos los níscalos en una fuente apta para el horno y con un pincel los mojamos con la salsa chimichurri, como se muestra en la imagen.

    Metemos la fuente en el horno, precalentado a 180 ºC, durante 15 minutos.

    ¡Buen provecho!

    Notas


  • Langostinos crujientes con kétchup de chile

    presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 12-16 langostinos tigre frescos.
    • Un paquete de láminas de masa para rollitos de primavera medianos (21x21 cm).
    • 1 huevo.
    • 1 diente de ajo.
    • 4 ramitas de cilantro.
    • 1 lima.
    • Aceite de sésamo.
    • Pimienta negra molida y sal.
    • Aceite de girasol para freír.

    Kétchup de chile

    • 1 pimiento morrón rojo (250 g).
    • 2 o 3 chiles.
    • 1 cucharada rasa de tomate concentrado.
    • 6 cucharadas de vinagre de arroz.
    • 1,5 cucharadas de azúcar (20 g).
    • 3 cucharadas de aceite de oliva.
    • Pimienta negra molida y sal.

    Esta es mi versión de los rollitos tailandeses de langostino, marinados de una forma algo diferente y acompañados de un kétchup de chile en lugar de la habitual salsa agridulce de chiles con que se suelen servir.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Pelamos los langostinos dejando la cola.

    A continuación, retiramos el conducto intestinal, un hilo negro que recorre el cuerpo del langostino y que suele contener una arenilla de textura y sabor desagradables.

    Para extraerlo, hacemos un corte longitudinal en la parte superior del cuerpo con un cuchillo bien afilado, y tiramos suavemente del hilo hacia arriba hasta sacarlo completamente.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Pelamos el diente de ajo y lo rallamos.

    Separamos las hojas de las ramitas de cilantro y tiramos los tallos. Las enjuagamos con agua fría y las secamos con un paño de cocina.

    Picamos finamente las hojas de cilantro y las ponemos en un cuenco con el ajo rallado, una pizca de pimienta negra molida, 6 o 7 gotas de aceite de sésamo y sal al gusto.

    Añadimos también la ralladura de 1/2 lima, pero solo la parte de color verde, la blanca es muy amarga y casi no aporta sabor.

    Removemos la marinada, incorporamos los langostinos y volvemos a remover para que se embadurnen bien por todas partes.

    Los dejamos marinar entre 15 y 20 minutos.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Cortamos las láminas de masa para rollitos por la mitad en diagonal quedándonos con un triángulo.

    Ponemos un langostino sobre uno de los vértices para envolverlo, tal y como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Enrollamos el langostino presionando con los dedos para ajustar bien la masa y que no quede suelta.

    Cuando lleguemos a la mitad del rollo observaremos que sobresale parte de la masa, solo tendremos que doblarla y meter el pliegue hacia dentro con el dedo.

    Nota: No te preocupes si no te quedan perfectos a la primera, en cuanto hayas enrollado dos o tres le cogerás el tranquillo.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Separamos la yema del huevo y batimos ligeramente la clara.

    Pintamos el extremo del rollito con la clara batida para que quede bien sellado y lo terminamos de enrollar.

    Nota: También se pueden sellar con una mezcla de maicena y agua a partes iguales, que debe disolverse en frío.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Ponemos una sartén o un cazo pequeño con abundante aceite a calentar a fuego fuerte.

    Cuando el aceite esté bien caliente freímos los rollitos, aproximadamente durante 2 minutos, hasta que la masa tenga un bonito color dorado.

    Al sacarlos, los ponemos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite.

    La temperatura ideal para esta fritura es de 175-180 ºC, pero si no tienes un termómetro de cocina, echa una miga de pan en el aceite, y si sube rápidamente a la superficie sin tocar el fondo y se forman pequeñas burbujas a su alrededor, se encuentra a la temperatura perfecta. Pero ojo, si no llega a sumergirse y se tuesta al instante está demasiado alta y debemos bajarla un poco para que no se queme el aceite y los rollitos no se doren muy rápido por fuera quedando crudos por dentro.

    Kétchup de chile


    Imagen de paso

    PASO 1

    Lavamos el pimiento rojo, retiramos el rabillo y las semillas y lo cortamos en trozos.

    Abrimos los chiles por la mitad y retiramos las semillas y venas para que no resulten tan picantes.

    Ponemos en el vaso de la batidora el pimiento y los chiles con 1 cucharada de tomate concentrado y los trituramos a máxima potencia durante 3 o 4 minutos.

    Nota: Si te gusta mucho el picante añade 3 chiles, si no, añade 1 o 2.

    Imagen de paso

    PASO 2

    A continuación, lo pasamos por un colador de malla fina.

    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos 3 cucharadas de aceite en una sartén con la mezcla de pimientos triturados a calentar a fuego suave.

    Incorporamos el vinagre, el azúcar y sal al gusto.

    Lo dejamos cocer a fuego lento entre 35 y 45 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta obtener una salsa espesa de color rojo vivo.

    Para terminar, añadimos una pizca de pimienta negra molida y rectificamos de sal si fuese necesario.

    Nota: Debe quedar una salsa espesa con la textura de un kétchup, si resulta algo más ligera, dejamos que reduzca unos minutos más en el fuego.

    Otra forma de hacer los rollitos


    Imagen de paso

    Si te resulta complicado enrollar los langostinos con la masa triangular, puedes cortar la masa por la mitad en forma rectangular y hacer unos rollitos mucho más simples, como se muestra en la imagen.