• Garbanzos con boletus

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 50 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 300 g de garbanzos.
    • 300-350 g de boletus edulis.
    • 1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera.
    • Aceite de oliva y sal.

    Para el caldo

    • 1/2 kg de carne de ternera (morcillo, recortes,etc.).
    • 2 huesos de jamón.
    • 700 g de huesos de ternera.
    • 1 hueso de espinazo.
    • 1/2 cebolla.
    • 1/2 puerro (la parte blanca).
    • Un trocito de apio.
    • 2,5 litros de agua (preferiblemente embotellada para no introducir sabores extraños como el del cloro).

    Los boletus son caros, una alternativa más económica son las setas de cardo (pleurotus eryngii) o utilizar boletus deshidratados o congelados.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo en un recipiente con agua templada y un puñado de sal.

    Por la mañana los enjuagamos bien y los escurrimos.

    Introducimos los garbanzos en una red, de esta forma se estropean menos durante la cocción y además, los podremos separar rápidamente del resto de ingredientes al finalizar ésta.

    Nota: Estas redes se venden en ferreterías o en tiendas especializadas en utensilios de cocina.

    Imagen de paso

     

    Quitamos la piel y las partes grasas a los huesos de jamón y los enjuagamos en el grifo bajo un chorro de agua fría.

    Pelamos la cebolla y la cortamos en 2 o 3 trozos.

    Lavamos el puerro, le quitamos las raíces y las hojas verdes, dejando sólo las partes blancas y de color verde pálido.

    Lo cortamos en 2 o 3 trozos.



    Imagen de paso

     

    Enjuagamos la carne y los huesos con agua fría.

    Ponemos todos los ingredientes del caldo en la olla rápida a cocer a fuego medio.

    Cuando comience a hervir, se formará una espuma en la superficie con las impurezas de los huesos y las verduras; la retiramos con una cuchara o una espumadera para obtener un caldo claro y limpio.

    Lo dejamos cocer con la olla abierta durante 20 o 25 minutos, retirando la espuma de la superficie todas las veces que sea necesario.

    Imagen de paso

     

    Seguidamente, agregamos los garbanzos, cerramos la olla y subimos el fuego al máximo.

    En cuanto comience a salir el vapor, bajamos el fuego casi al mínimo y lo dejamos cocer durante 25 minutos.

    Nota: Sin olla rápida, el tiempo de cocción sería de 2 h 30 min.

    Imagen de paso

     

    Colamos el caldo.

    Imagen de paso

     

    Limpiamos los boletus.

    Los frotamos con un paño húmedo bien escurrido, con delicadeza, hasta quitar todos los restos de tierra y suciedad, como se muestra en la imagen.

    Si el pie del boletus tiene mucha tierra y la suciedad no sale fácilmente con el paño, retiramos la capa exterior con un cuchillo bien afilado, realizando un corte lo más fino posible para no desaprovechar mucho producto.

    Ver en detalle como limpiar los boletus.

    Imagen de paso

     

    Cortamos los boletus en dados o en láminas.

    Los salteamos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva a fuego fuerte, entre 1 y 2 minutos, hasta que la superficie tenga un bonito color dorado.

    Imagen de paso

     

    Ponemos el caldo a calentar a fuego suave en una cazuela.

    Agregamos 1 cucharadita de pimentón y lo dejamos cocer 2 o 3 minutos.

    Por último, incorporamos los garbanzos y las setas, esperamos a que se calienten 1 o 2 minutos más y servimos.

    ¡Buen provecho!

    Nota: Opcionalmente, se puede deshilachar el morcillo y servirlo con los garbanzos.

  • Ensalada de pulpo asado

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 1 h 10 min (solo 15 minutos con pulpo ya cocido).
    Ingredientes para 4 personas:
    • Mezcla de hojas de ensalada: rúcula, berros, brotes de kale, lechuga, o las que más te gusten.
    • 3 patas de pulpo cocido.
    • 16 tomates cherry.
    • 1 cebolleta.
    • 4 rabanitos.
    • 2 cucharadas de aceitunas negras sin hueso.
    • 1 diente de ajo.
    • 8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
    • 3 cucharadas de vinagre de manzana.
    • Sal.

    Aunque para esta receta solo necesitaremos 3 o 4 patas del pulpo, compramos un pulpo de 2 kg y congelamos las patas que sobren o las utilizamos en otras elaboraciones.

    Cocer un pulpo es muy sencillo; pero si no quieres complicarte puedes comprar unas patas ya cocidas en muchas pescaderías y supermercados.

    Para que el pulpo quede perfecto lo mejor es congelarlo previamente (24 horas como mínimo); de esta forma, se rompen las fibras musculares y tras la cocción la carne estará realmente tierna. El día anterior a cocinarlo, lo pasamos a la nevera para descongelarlo durante la noche.

    Ver al final de la receta como cocerlo.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Asamos las patas de pulpo en una parrilla o una sartén con un chorrito de aceite a fuego fuerte.

    Las asamos hasta que la piel esté bien dorada y crujiente, aproximadamente 2 minutos por cada lado.

    Imagen de paso

    PASO 2

    A continuación, las cortamos en rodajas de un centímetro aproximadamente y dejamos que se templen.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Enjuagamos los rabanitos y los cortamos en rodajas finas. Seguidamente, apilamos unas cuantas rodajas y las cortamos en cuartos, como se muestra en la imagen.

    Retiramos la primera capa de la cebolleta y la cortamos en tiras finas.

    Cortamos los tomates cherry por la mitad.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Preparamos una vinagreta para aliñar la ensalada con 8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y 3 cucharadas de vinagre de manzana.

    Las ponemos en un cuenco y batimos enérgicamente con unas varillas hasta emulsionar la mezcla.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Pelamos 1 diente de ajo, lo partimos por la mitad y frotamos con él las paredes de un cuenco amplio.

    Añadimos los tomates, la cebolleta, los rabanitos, las aceitunas negras, la vinagreta y sal al gusto.

    Removemos con una cuchara para que los ingredientes se embadurnen bien de la vinagreta.

    A continuación, incorporamos las hojas de ensalada y seguimos removiendo para que queden perfectamente aliñadas.

    Imagen de paso

    Presentación

    Servimos la ensalada con las rodajas de pulpo por encima.

    ¡Buen provecho!

    Cocer el pulpo


    Imagen de paso

     

    Ponemos 4 o 5 litros de agua a hervir en una cazuela grande con 1 cucharadita de sal, 1 hoja de laurel y unos granos de pimienta negra.

    En primer lugar "asustamos el pulpo", una técnica que consiste en introducirlo y sacarlo del agua hirviendo tres veces, para que la piel no se contraiga de golpe y permanezca entera después de la cocción. Lo agarramos por la cabeza y con cuidado de no quemarnos lo introducimos en el agua hirviendo. Lo dejamos unos segundos y lo sacamos. Esperamos a que el agua vuelva a hervir y repetimos el mismo proceso otras dos o tres veces.

    A continuación, lo sumergimos completamente en el agua y lo dejamos cocer, manteniendo una ebullición suave y continuada, hasta que esté tierno.

    Imagen de paso

     

    Calculamos un tiempo de cocción de 18 minutos por kilo. Un pulpo de 2 kg estará cocido en 35 minutos aproximadamente.

    Para asegurarnos de que esté bien cocido, pinchamos con un palillo la zona más gruesa de los tentáculos, si entra fácilmente sin hacer fuerza, estará listo, de lo contrario, lo dejamos cocer unos minutos más.

    Apagamos el fuego y lo dejamos reposar de 5 a 10 minutos en el agua caliente.

    Finalmente, sacamos el pulpo, esperamos a que se enfríe y cortamos las patas.

    Nota: Una vez cocido, puedes congelar las patas que no vayas a utilizar.

  • Albóndigas de pollo a la jardinera

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 50 min - 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 4 cuartos traseros (muslo y contramuslo).
    • 2 zanahorias.
    • 1 cebolla mediana.
    • 2 dientes de ajo.
    • 100 g de guisantes (pueden ser congelados).
    • 1 vaso de vino blanco.
    • 200 ml de caldo de pollo o 1/2 pastilla de caldo concentrado.
    • 1 huevo.
    • 5 o 6 cucharadas de leche.
    • 20 g de miga de pan o una rebanada de pan de molde sin la corteza.
    • 1/2 cucharadita de orégano.
    • 1/4 de cucharadita de comino molido.
    • 1 cucharadita de perejil fresco picado.
    • Aceite, sal y pimienta negra molida.

    Elaboración


    Imagen de paso

     

    La receta es mucho más sencilla y rápida si en la pollería te pueden picar la carne de pollo.

    En primer lugar, quitamos la piel a los cuartos traseros y los deshuesamos; o los pedimos así en la pollería.

    Ver como deshuesar los cuartos traseros

    Imagen de paso

     

    Picamos la carne de pollo con un cuchillo muy bien afilado.

    En primer lugar, cortamos la carne en tiras lo más finas que podamos, como se muestra en la imagen.

    A continuación, juntamos las tiras y las cortamos en daditos.



    Imagen de paso

     

    Seguimos haciendo cortes en diferentes direcciones hasta que la carne esté bien picada.

    Imagen de paso

     

    Mojamos la miga de pan con 5 o 6 cucharadas de leche. La dejamos reposar un rato y la escurrimos apretando fuerte con la mano.

    Ponemos en un cuenco la carne picada, 1 huevo, la miga de pan, 1 cucharadita de perejil fresco picado, 1/2 cucharadita de orégano, 1/4 de cucharadita de comino, una pizca de pimienta negra y sal al gusto.

    Removemos hasta integrar bien todos los ingredientes y obtener una mezcla homogénea.

    Imagen de paso

     

    Hacemos unas bolas con la carne picada, dando forma con las manos, e intentando que tengan todas el mismo tamaño.

    Las rebozamos de harina y las sacudimos ligeramente para eliminar el exceso de esta.

    Imagen de paso

     

    Ponemos una sartén con suficiente aceite para freír, a calentar a fuego medio.

    Cuando el aceite esté caliente, freímos las albóndigas por tandas hasta dorarlas bien, entre 3 y 4 minutos.

    A continuación las colocamos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite

    Imagen de paso

     

    Raspamos la piel de las zanahorias con un cuchillo, las lavamos y las cortamos en daditos.

    Pelamos la cebolla y la cortamos en dados de tamaño medio.

    Pelamos los dientes de ajo y los picamos muy finito.

    Imagen de paso

     

    Ponemos a calentar 2 cucharadas de aceite en una cazuela amplia.

    Echamos el ajo, la cebolla y la zanahoria, y los rehogamos durante 8-10 minutos a fuego suave.

    Cuando la cebolla esté doradita, agregamos 1 cucharadita de harina para espesar la salsa y la rehogamos brevemente para que pierda el sabor a crudo (1 minuto será suficiente).

    Añadimos 1 vaso de vino blanco y lo dejamos hervir 1 minuto para que se evapore el alcohol.

    A continuación, incorporamos el caldo de pollo y lo dejamos cocer 5 minutos a fuego suave.

    Imagen de paso

     

    Para terminar, incorporamos las albóndigas a la salsa y las cocinamos entre 8 y 10 minutos a fuego muy suave con la tapa semiabierta.

    A falta de 5 minutos para terminar la cocción, añadimos los guisantes.

    Rectificamos de sal si fuese necesario y listo.

    ¡Buen provecho!

    Nota: Si la salsa resulta muy espesa, añadimos un chorrito de agua para aligerarla.

    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

  • Buñuelos de bacalao

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 25-30 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 300-350 g de bacalao desalado.
    • 2 dientes de ajo.
    • Perejil.
    • Aceite, pimienta y sal.

    Para la pasta choux

    • 125 ml de agua (1/2 vaso).
    • 50 g de mantequilla (2 cucharadas).
    • 80 g de harina (4 cucharadas colmadas).
    • 2 ó 2 1/2 huevos.
    • Una pizca de sal.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Comenzamos preparando la pasta choux

    Ponemos en un cazo 125 ml de agua, 50 g de mantequilla, y una pizca de sal.

    Calentamos a fuego medio hasta que la mezcla comience a hervir, entonces, añadimos la harina de golpe.

    Retiramos el cazo del fuego y removemos con fuerza hasta conseguir una pasta homogénea.

    La dejamos enfriar 5 ó 6 minutos.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Volvemos a poner el cazo en el fuego, y removemos constantemente hasta que la masa forme una bola y se despegue del fondo (1-2 minutos).



    Imagen de paso

    PASO 3

    Lo apartamos del fuego e incorporamos los huevos de uno en uno, asegurándonos de que están perfectamente integrados antes de agregar el siguiente.

    La única dificultad de esta elaboración es alcanzar la consistencia adecuada; la masa no debe quedar ni demasiado líquida ni demasiado espesa, el problema es que los huevos nunca pesan lo mismo, por lo que la cantidad puede variar entre dos y dos y medio.

    Nota: este paso también se puede realizar con las varillas de la batidora eléctrica.

    Imagen de paso

    PASO 4

    El resultado será una masa ligera y brillante, que al agitar la cuchara se desprenda fácilmente.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Cogemos una rama de perejil, arrancamos las hojas y tiramos los tallos.

    Lavamos las hojas con agua fría y las secamos con un paño de cocina o un papel absorbente.

    Las picamos muy finitas, como se muestra en la imagen.

    Pelamos los dientes de ajo y los picamos también muy finitos.

    Por último, quitamos la piel al bacalao y lo cortamos en pequeños cubitos.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Este paso es opcional. Normalmente el ajo se añade crudo a la masa, pero para mi gusto, el tiempo de freidura no es suficiente para cocinarlo y el sabor resulta algo fuerte.

    Para suavizar el sabor a ajo, lo freímos en una sartén con muy poco aceite a fuego suave, sólo unos segundos, sin que llegue a tomar color.

    Lo sacamos de la sartén y lo escurrimos bien.

    Nota: si prefieres un sabor más intenso a ajo, sáltate este paso, y añádelo directamente a la masa.

    Imagen de paso

    PASO 7

    Mezclamos en un bol la pasta choux con el perejil, el ajo, y el bacalao.

    Añadimos sal y pimienta al gusto.

    Imagen de paso

    PASO 8

    Los freímos en una sartén o cazo pequeño con abundante aceite, a una temperatura no muy alta para que se hagan bien por dentro, pero tampoco excesivamente baja, para que la envoltura resulte crujiente y dorada. La temperatura ideal es 170-180ºC.

    Para dar forma a los buñuelos usamos dos cucharas, con una cogemos la masa, y nos ayudamos de la otra para dar forma y empujar la masa al aceite.

    Los freímos 5-6 minutos, hasta dejarlos bien doraditos, moviéndolos constantemente con una espumadera para que se hagan bien por todas partes.

    Finalmente, los escurrimos sobre un papel absorbente y listos para servir.

    Nota: he utilizado un aceite de girasol para no dar sabor a los buñuelos, si utilizas uno de oliva, mejor si es suave.

  • Tartar de bonito con salsa ponzu y aguacate

    Bonito con salsa ponzu
    Tiempo de preparación: 35 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 400 g de bonito limpio.
    • Ralladura de la piel de 1/2 lima.
    • Ralladura de la piel de 1/2 limón.
    • Unas gotas de tabasco (opcional).

    Para la salsa ponzu

    • 100 g de salsa de soja.
    • 50 g de vinagre de arroz.
    • 30 g de mirin.
    • 16 g de zumo de lima.
    • 4 g de azúcar.
    • 2 g de sal.
    • 1,8 g de katsuobushi.

    Para la crema de aguacate y wasabi

    • 1 aguacate maduro.
    • 15 g de pasta de wasabi (1 cucharadita).
    • El zumo de 1/2 lima.
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

    En esta receta el bonito se sirve crudo, por lo que se corre el riesgo de contraer una infección por anisakis, un parásito que puede ocasionar enfermedades graves. La única forma de evitar problemas es congelarlo entre 48 y 72 horas, o una semana si queremos estar completamente seguros.

    bonito

    Pedimos en la pescadería una rodaja de bonito de 4 o 5 cm de grosor.

    La cortamos en cuartos, como se muestra en la imagen. Retiramos la piel y las partes negruzcas que se forman por la sangre coagulada y tienen un sabor desagradable.

    Cortamos cada cuarto en dos partes, obteniendo unos tacos de aproximadamente 5 cm de lado.

    Envolvemos los trozos de bonito en papel transparente de cocina y los congelamos.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Crema de aguacate y wasabi

    Pelamos el aguacate y lo introducimos en el vaso de la batidora con 15 g de pasta de wasabi, 2 cucharadas de zumo de lima y sal al gusto.

    Ver como cortar el aguacate

    Imagen de paso

    PASO 2

    Lo trituramos con la batidora hasta obtener una crema fina y homogénea.

    Introducimos la crema en un biberón de cocina y la reservamos en la nevera para la presentación.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Para preparar la salsa ponzu, ponemos en un cazo todos los ingredientes, excepto el katsuobushi, a calentar a fuego suave, removiendo de vez en cuando con unas varillas.

    En cuanto rompa a hervir, lo retiramos del fuego, añadimos el katsuobushi y lo dejamos infusionar 15 minutos.

    Si no dispones de una balanza de cocina para pesar los ingredientes, las cantidades aproximadas son: 9 cucharadas de salsa de soja, 5 cucharadas de vinagre de arroz, 3 cucharadas de mirin, 3 cucharadas de katsuobushi, 1 1/2 cucharadas de zumo de lima, 1 cucharadita de azúcar (de las de té), 1/2 cucharadita de sal (de las de té).

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pasamos la salsa por un colador de malla fina.

    La reservamos.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Cortamos el bonito con un cuchillo muy bien afilado, haciendo en primer lugar tiras finas, que seguidamente cortaremos en dados de 1/2 cm aproximadamente, como se muestra en la imagen.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Ponemos la salsa ponzu bien fría en un cuenco amplio, añadimos la ralladura de 1/2 lima, la ralladura de 1/2 limón y si te gusta el picante, entre 5 y 8 gotitas de tabasco.

    Añadimos los dados de bonito, removemos bien y los dejamos marinar durante 5 o 6 minutos en la salsa.

    ¡Buen provecho!

  • Risotto de calabaza

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 1 hora.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 300 g de arroz arborio o arroz carnaroli.
    • 800 ml de caldo de verduras.
    • 1 kg de calabaza sin piel ni semillas.
    • 1 cebolla.
    • 4 cucharadas de queso parmesano rallado.
    • 1 cucharada de mantequilla.
    • Una pizca de pimienta negra molida.
    • Aceite de oliva y sal.

    El risotto, como casi todos los arroces cremosos y paellas, se elabora a partir de un buen caldo de verduras, pescado o ave, que dé sabor al plato. En esta ocasión, lo prepararemos con una crema de calabaza algo más líquida de lo normal, de esta forma, conseguiremos un sabor más intenso y una textura aun más cremosa.

    Los mejores arroces para risotto son los italianos: vialone nano, arborio y carnaroli, que se pueden encontrar en los grandes supermercados y tiendas gourmet. Si no te resulta sencillo conseguirlos, utiliza algún arroz de grano redondo.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Preparamos una crema ligera de calabaza

    En primer lugar, cortamos 800 g de calabaza en dados grandes. El resto se reserva para cocinarlo con el arroz.

    Ponemos el caldo de verduras en una cazuela a calentar a fuego medio con los dados de calabaza.

    Lo dejamos cocer entre 15 y 20 minutos, hasta que la calabaza comience a deshacerse.

    Nota: Si no dispones de un caldo de verduras, cuece los dados de calabaza con un puerro, una cebolla, media rama de apio y una zanahoria. Antes de triturarlo, retira todas las verduras salvo la calabaza.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Trituramos la calabaza con una batidora o un robot de cocina durante 3 o 4 minutos.

    Salpimentamos.

    La cantidad que necesitaremos para hacer el risotto es como mínimo 3 veces el volumen de arroz. Si nos quedásemos cortos, añadiríamos un poco más de caldo o agua.

    Nota: Opcionalmente, la podríamos pasar por un chino o un colador para que quede más fina.



    Imagen de paso

    PASO 3

    El secreto del risotto está en la forma de cocción del arroz: añadir el caldo poco a poco y remover constantemente con una cuchara.

    El propósito de esta elaboración es obtener un arroz cremoso y firme. Al añadir el líquido poco a poco, el arroz irá soltando su almidón al medio sin perder su firmeza; quedando los granos tiernos pero enteros. El almidón liberado espesará el caldo, aportando la característica cremosidad del risotto.

    Es muy importante añadir el caldo caliente para no cortar la cocción en ningún momento, por eso, pondremos la crema de calabaza a calentar en un fuego, y en otro, la paellera o una cazuela baja de fondo ancho en la que haremos el arroz.

    Nota: La crema no debe hervir. La calentaremos a fuego lento, de manera que la superficie del líquido tiemble ligeramente.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Cortamos el resto de la calabaza en dados pequeños.

    Pelamos la cebolla y la picamos finamente.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos 2 cucharadas de aceite en una paellera o cazuela ancha a calentar a fuego medio.

    Sofreímos la cebolla durante 3 o 4 minutos, hasta que comience a volverse transparente.

    Incorporamos los dados de calabaza y lo seguimos cocinando otros 2 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Añadimos el arroz y lo removemos para que los granos se unten bien de aceite.

    Imagen de paso

    PASO 6

    A continuación, agregamos 2 cacitos de crema de calabaza. Removemos y esperamos a que el arroz absorba el líquido.

    Cuando se haya secado, añadimos otro cacito de líquido y seguimos removiendo.

    Repetimos esta operación hasta que el arroz esté tierno y cremoso, aproximadamente durante 20 minutos, aunque el tiempo depende mucho del tipo de arroz, unas veces será algo menos y otras algo más. La única forma de saber si está en su punto es probándolo.

    Imagen de paso

    PASO 7

    En el último minuto, añadimos 4 o 5 cucharadas de queso parmesano rallado y 1 cucharada de mantequilla.

    Removemos para ligarlo bien y listo para servir.

    ¡Buen provecho!

    Dos acompañamientos


    Imagen de paso

    Con panceta de cerdo asada al romero

    Ingredientes: 600 g de panceta fresca, romero fresco, ajo, pimienta negra molida, vino blanco, salsa Worcestershire y sal.

    Con un cuchillo bien afilado, hacemos unos cortes paralelos sobre la grasa de la panceta en forma de rombos.

    Embadurnamos la superficie con un chorrito de aceite de oliva, 1/2 cucharadita de pimienta negra molida, 1 cucharada de salsa Worcestershire y sal al gusto.

    Seguidamente, la ponemos en una fuente apta para el horno con la piel hacia abajo y añadimos 1 vaso de agua, un chorrito de vino blanco, 4 ramitas de romero fresco y 3 dientes de ajo machacados.

    La metemos en el horno, precalentado a 200 ºC, y la asamos durante 1 hora, rociando el líquido con una cuchara cada 20 minutos.

    Le damos la vuelta y la seguimos asando otros 45 minutos.

    Dejamos reposar la carne 5 minutos, la cortamos en láminas finas y la servimos sobre el arroz.

    Imagen de paso

    Con queso de cabra

    Cortamos un rulo de queso de cabra en rodajas de 2 cm aproximadamente.

    Ponemos a calentar a fuego medio una sartén antiadherente sin nada de aceite.

    Cuando esté caliente, marcamos las rodajas de queso unos 30 segundos por cada lado hasta dorar la superficie y fundirlo ligeramente por dentro, con cuidado de no romper la costra al darles la vuelta.

    Lo servimos sobre el arroz.

  • Lentejas al romero con chorizo criollo

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 50-55 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 320 g de lentejas.
    • 1 o 2 chorizos criollos (según sea el tamaño).
    • 2 huesos de jamón.
    • 1 hueso de espinazo.
    • 1 tomate.
    • 1 zanahoria.
    • 2 o 3 patatas pequeñas.
    • 4 o 5 dientes de ajo.
    • 1 ramita de romero fresco.
    • 2 hojas de laurel fresco.
    • Sal.

    He utilizado unas lentejas de la variedad pardina.

    No es imprescindible someter a las lentejas a un remojo previo, aunque si no son del año, podemos tenerlas 2 horas en un cuenco cubiertas de agua fría; después, las enjuagamos y las escurrimos bien.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Pelamos la zanahoria con un pelador de verduras o raspamos la piel con un cuchillo. La enjuagamos y la cortamos en dados, como se muestra en la imagen.

    Pelamos las patatas con un pelador de verduras y las cortamos en dados. Como no las vamos a cocer desde el principio con las lentejas, las reservamos en un recipiente cubiertas de agua fría para que no se ennegrezcan por la oxidación.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Hacemos un pequeño paquete con el romero para poder retirarlo fácilmente tras la cocción y que no suelte sus hojas al guiso.

    Cortamos la rama de romero por la mitad, la envolvemos con un par de hojas frescas de laurel y la atamos con un hilo de cocina.

    Si no encuentras hojas frescas de laurel, utiliza una pequeña lámina de puerro.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos las lentejas en una cazuela amplia con los dados de zanahoria, 2 huesos de jamón, 1 hueso de espinazo, el tomate bien lavado y cortado por la mitad, 4 o 5 dientes de ajo pelados y el paquetito de romero y laurel.

    Cubrimos los ingredientes con agua fría (hasta medio dedo por encima de las lentejas) y lo dejamos cocer a fuego lento.

    El tiempo de cocción es de 40-45 minutos aproximadamente, aunque depende de muchos factores, como la variedad de lenteja, el tiempo transcurrido desde la recolección, el tipo de agua, etc. Lo mejor es probarlas para saber si están en su punto.

    Añadimos las patatas a los 30 minutos de cocción.

    Nota: Si durante la cocción observamos que las lentejas se quedan sin líquido, añadimos un poco más de agua.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Pinchamos el chorizo con un palillo fino por distintas partes para evitar que explote al cocinarlo.

    Calentamos una sartén a fuego medio-vivo.

    Cuando esté caliente, asamos el chorizo con un chorrito de aceite durante 4 o 5 minutos, hasta que la superficie esté completamente dorada, girándolo cada cierto tiempo para que se haga bien por todas partes.

    Lo añadimos al guiso para que se termine de cocinar con las lentejas, aproximadamente a los 25 minutos de cocción.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Durante la cocción se formará una espuma en la superficie con las impurezas de los huesos y verduras; la retiramos con una cuchara o una espumadera para obtener un caldo claro y limpio.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Para terminar, cuando las lentejas estén tiernas retiramos el tomate, el romero, los dientes de ajo y los huesos de jamón y espinazo.

    Cortamos el chorizo en rodajas.

    Los huesos de jamón y espinazo aportan sal al guiso, aún así, en el último momento comprobamos que esté a nuestro gusto por si fuese necesario añadir algo más.

    ¡Buen provecho!

  • Risotto de setas

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 30 minutos. Más el tiempo de preparación del caldo.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 300 g de arroz arborio o arroz carnaroli.
    • 30 g de boletus edulis secos.
    • 300 g de setas frescas.
    • 150 ml de vino blanco (1/2 vasito).
    • 1 cucharada de mantequilla (no margarina).
    • 3 o 4 cucharadas de queso parmesano.
    • Aceite de oliva, pimienta negra y sal.
    • Opcionalmente, unas gotas de aceite de trufa.

    Para el caldo

    • 800 g de pollo (carcasas o cuartos traseros).
    • 1 cebolla.
    • 1 zanahoria.
    • 1 puerro.
    • 1 ramita de apio.
    • 2 litros de agua.

    Utiliza las setas que más te gusten o encuentres en tu mercado: setas de cardo, champiñones, Portobello...

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Para elaborar el risotto necesitamos un buen caldo, el arroz absorberá su sabor y obtendremos un plato realmente delicioso. En esta ocasión haremos un caldo de pollo, aunque también nos serviría uno de verduras. Si no dispones de tiempo suficiente para cocinar, utiliza un caldo envasado o en pastillas.

    Ponemos en el fuego una cazuela con 2 litros de agua, el pollo y las verduras limpias y troceadas.

    Cuando comience a hervir retiramos la espuma que se forma en la superficie y bajamos el fuego. Lo dejamos cocer a fuego lento entre una hora y media y dos horas.

    Finalmente, colamos el caldo con un colador de malla fina.

    Nota: Cuando comience a hervir se formará una espuma en la superficie. Esta espuma se forma por las impurezas del pollo y de las verduras, por eso debemos eliminarla si queremos obtener un caldo claro y limpio.

    Imagen de paso

    PASO 2

    Puedes prepararlo con las setas que más te gusten. Yo he utilizado boletus edulis secos y una mezcla de setas de cardo pequeñas y Portobello.

    Comenzamos hidratando las setas

    Ponemos los boletus en un colador y los enjuagamos bajo un chorro de agua fría para eliminar la arena.

    Los dejamos reposar en un bol con agua fría entre 30 y 40 minutos.

    El agua utilizada para hidratar las setas nos servirá para dar más sabor al arroz; la pasamos por un colador y la mezclamos con el caldo de pollo: 3 vasos de caldo de pollo con 2 vasos del agua de las setas.

    Necesitaremos aproximadamente 1 litro de caldo para 250 g de arroz, pero conviene preparar un poco más para no quedarnos cortos.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Pelamos la cebolla y la picamos finita.

    Limpiamos las setas y las cortamos en trozos pequeños.

    Imagen de paso

    PASO 4

    El secreto del risotto está en la forma de cocción del arroz: añadir el caldo poco a poco, y remover constantemente con una cuchara.

    El propósito de esta elaboración es obtener un arroz cremoso y firme. Al añadir el líquido poco a poco, el arroz irá soltando su almidón al medio sin perder su firmeza; quedando los granos enteros, con una textura 'al dente'. El almidón liberado espesará el caldo, aportando la cremosidad característica del risotto.

    Es muy importante añadir el líquido caliente para obtener un buen resultado, por eso, pondremos dos cazuelas en los fuegos, una para mantener el caldo caliente y otra de fondo ancho y baja en la haremos el arroz.

    Nota: el caldo no debe hervir, lo tendremos a fuego medio de manera que la superficie del líquido tiemble ligeramente.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos 3 cucharadas de aceite a calentar en una cazuela ancha.

    Añadimos la cebolla picada y la doramos ligeramente durante 3 o 4 minutos, removiendo con una cuchara de madera. Incorporamos las setas y las rehogamos brevemente, 1 o 2 minutos.

    A continuación, añadimos el arroz y removemos para que los granos se unten bien con el aceite.

    Agregamos 150 ml de vino blanco (1/2 vaso) y lo dejamos otro minuto para que se evapore el alcohol.

    Regamos con 1 o 2 cacitos de caldo caliente y removemos sin cesar con una cuchara de madera, hasta que el arroz haya absorbido todo el líquido.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Cuando esté a punto de secarse, añadimos otro cacito de caldo y seguimos removiendo.

    Esta operación la repetiremos hasta que el arroz esté tierno y cremoso, entre 18 y 20 minutos.

    En el último minuto, añadimos 3 o 4 cucharadas de queso parmesano rallado, 1 cucharada de mantequilla, una pizca de pimienta negra molida y opcionalmente unas gotas de aceite de trufa.

    Removemos para ligarlo bien, rectificamos de sal y listo para servir.

    Nota: El aceite de trufa tiene un sabor muy intenso, por lo que sólo con unas gotas es suficiente para aromatizar el risotto.

    Notas


    Términos culinarios

    Dorar: Adquirir o tomar color dorado un género mediante calor.

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Técnicas de cocina
  • Crema de champiñones

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 40-45 minutos.
    Ingredientes para 2 personas:
    • 400 g de champiñones.
    • 1 cebolla.
    • 1 puerro.
    • 2 cucharadas de queso crema o 2 quesitos.
    • 1/2 vaso de leche evaporada (o un chorrito de nata).
    • Aceite y sal.
    • 1/2 litro de caldo de pollo (o una pastilla de caldo concentrado).

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    Lavamos el puerro y le quitamos la raíz y las hojas verdes, dejando sólo la parte blanca y de color verde pálido. Lo cortamos en tiras finas.

    Pelamos la cebolla y la cortamos en tiras finas.

    Limpiamos bien la tierra de los champiñones y los cortamos en láminas finas.

    Imagen de paso

    PASO 2

    En una cazuela amplia, ponemos 3 cucharadas de aceite a calentar a fuego medio y doramos la cebolla (5 minutos). A continuación, añadimos el puerro y los champiñones y los rehogamos brevemente (3 ó 4 minutos) sin dejar que tomen color.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Agregamos medio litro de caldo de pollo y lo dejamos cocer a fuego suave durante 25 minutos aproximadamente.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Incorporamos la leche evaporada y el queso.

    Lo trituramos con la batidora eléctrica hasta obtener una crema homogénea.

    Para conseguir un buen resultado es imprescindible triturar muy bien la crema, mantén la batidora como mínimo 3-4 minutos.

    Rectificamos el punto de sal y listo para servir.

    Limpiar los champiñones


    Imagen de paso

    Separa la parte terminal del tallo, que es terroso.

    Después, lava rápidamente los champiñones con agua.

    Imagen de paso

    Retira la película que recubre las cabezas, con la ayuda de un cuchillo; esta operación es necesaria sólo cuando los champiñones tienen mucha tierra o están blandos.

    No compres los champiñones si son excesivamente grandes; si al tacto su consistencia es blanda o si presentan zonas "carcomidas".

    Términos culinarios

    Rehogar: Sofreír un alimento para que se impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

    Dorar: Adquirir o tomar color dorado un género mediante calor.

    Técnicas de cocina
  • Espárragos blancos con mayonesa de parmesano

    foto de presentacion
    Tiempo de preparación: 25 minutos.
    Ingredientes para 4 personas:
    • 12 espárragos blancos.
    • 2 tomates de ensalada.
    • 6 anchoas.
    • 1 cucharada de cebollino fresco picado.
    • 1/4 de cucharadita de mostaza de Dijon.
    • Aceite virgen extra y sal.

    Para la mayonesa de parmesano

    • 200 ml de aceite de girasol.
    • 1 huevo o 2 yemas.
    • 80 g de queso parmesano.
    • 1 cucharada de zumo de limón.

    Si no es temporada, utiliza unos espárragos envasados.

    Elaboración


    Imagen de paso

    PASO 1

    En primer lugar, lavamos los espárragos con agua fría y los secamos con un paño.

    Cortamos unos 3 o 4 cm de la parte inferior del tallo, que es muy dura.

    Seguidamente, los pelamos con un pelador de verduras desde la base hacia la yema. Es importante retirar esta primera capa porque es dura y tiene una textura fibrosa bastante desagradable.

    Imagen de paso

    PASO 2

    A continuación, los cocemos en una cazuela con abundante agua y 1 cucharadita de sal manteniendo un hervor moderado, aproximadamente entre 6 y 8 minutos, hasta que estén tiernos.

    Nota: En 8-10 minutos los espárragos estarán muy tiernos, pero si te gustan con una textura crujiente, más resistente, cuécelos solo 5 o 6 minutos.



    Imagen de paso

    PASO 3

    Ponemos en el vaso de la batidora la mitad del aceite, 1 huevo y 1 cucharada de zumo de limón.

    Introducimos la batidora hasta el fondo del vaso y batimos a velocidad media, sin moverla ni levantarla hasta que la salsa haya emulsionado, al menos durante los primeros 25 o 30 segundos.

    Cuando comience a espesar añadimos el queso parmesano rallado y el resto del aceite poco a poco, mientras movemos suavemente la batidora de arriba abajo hasta alcanzar el espesor deseado.

    Por último, añadimos 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y lo batimos unos segundos más.

    Nota: Si la salsa resulta muy espesa la aligeramos con 1 o 2 cucharaditas de agua.

    Imagen de paso

    PASO 4

    Lavamos los tomates, quitamos los rabillos y las semillas y los cortamos en dados muy pequeños.

    Cortamos también las anchoas en dados muy pequeños.

    Imagen de paso

    PASO 5

    Ponemos en un cuenco los daditos de tomate y anchoa, 1 cucharada de cebollino fresco picado, 1 cucharadita de aceite virgen extra y 1/4 de cucharadita de mostaza de Dijon.

    Removemos con una cuchara para mezclar bien los ingredientes.

    Imagen de paso

    PASO 6

    Hacemos un corte longitudinal a los espárragos con un cuchillo muy bien afilado, para abrir un surco en el que pondremos la mayonesa, con mucho cuidado de no separarlos completamente.

    Para rellenarlos con la mayonesa lo mejor es utilizar un biberón de cocina, pero si no dispones de uno, utiliza una cucharilla.

    Por último, ponemos la mezcla de tomate y anchoa en varios puntos con la ayuda de una cucharilla, como se muestra en la imagen.

    Nota: También pueden presentarse de una forma más sencilla, esparciendo la mayonesa sobre los espárragos con una cuchara y colocando encima la mezcla de tomate y anchoa.

    Técnicas de cocina