Mantequilla clarificada
PASO 1
Fundimos la mantequilla en un cazo a fuego muy suave.
En cuanto se forme una espuma blanca en la superficie y el sedimento lácteo se deposite en el fondo, apartamos el cazo del fuego.
Dejamos que se enfríe unos minutos y retiramos la espuma con una cuchara.
Nota: el hervor debe ser muy suave, si la temperatura sube por encima de 90 ºC la mantequilla se quema, dando lugar a sustancias que además de un sabor y olor desagradables, pueden resultar tóxicas.
PASO 2
Vertemos la mantequilla en un cuenco, con mucho cuidado de que no caiga el sedimento lácteo que se ha depositado en el fondo del cazo.
El resultado será una mantequilla líquida de aspecto similar al aceite de oliva.
La mantequilla clarificada se puede conservar largo tiempo en la nevera.