Pollo especiado con mango

foto de presentacion
Tiempo de preparación: 25 minutos (más el tiempo del marinado).
Ingredientes para 4 personas:
  • 2 pechugas de pollo.
  • 2 mangos.
  • 1 cebolla roja o 1 cebolleta.
  • Un trozo de jengibre de 2 cm.
  • 1 diente de ajo.
  • 2 cucharadas de hojas de cilantro.
  • 2 o 3 cucharadas de zumo de lima.
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro.
  • 1/2 cucharadita de semillas de comino.
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra.
  • 1 cucharadita de hierba limón en polvo.
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • 1 o 2 cayenas (si te gusta el picante).
  • Aceite y sal.

Elaboración


Imagen de paso

PASO 1

Cortamos las pechugas de pollo en dados pequeños.

Ponemos en el mortero las especias en grano y las machacamos hasta reducirlas a polvo fino.

Las mezclamos con las especias en polvo.

A continuación, ponemos el pollo en un cuenco con las especias, 1/2 cucharadita de sal y 1 cucharada de aceite y lo removemos hasta embadurnar bien todos los dados.

Lo dejamos reposar en la nevera 2 horas como mínimo.

Imagen de paso

PASO 2

Pelamos el jengibre y el diente de ajo y los rallamos.

Pelamos la cebolla y la cortamos en tiras muy finas, como se muestra en la imagen.

Enjuagamos las hojas de cilantro y las secamos.

Por último, pelamos el mango y lo cortamos en dados.

Ver como cortar el mango



Imagen de paso

PASO 3

Ponemos 1 cucharada de aceite a calentar en una sartén a fuego medio.

Añadimos el jengibre y el ajo y los rehogamos durante 1 o 2 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera.

Imagen de paso

PASO 4

Incorporamos los dados de pollo y los salteamos durante 3 o 4 minutos a fuego medio-vivo, dándoles la vuelta para que se hagan bien por todas partes.

Agregamos los dados de mango, 3 cucharadas de zumo de lima, las tiras de cebolla y las hojas de cilantro.

Cocinamos el conjunto durante 1 o 2 minutos y listo.

¡Buen provecho!

Términos culinarios

Saltear: Saltear es freír los alimentos a fuego vivo con poco aceite. Así conseguimos dejarlos tiernos por dentro, pero sin perder su textura crujiente, alterando sus propiedades mucho menos que con otros tipos de cocción.