Crema pastelera

foto de presentacion
Tiempo de preparación: 15-20 minutos.

Ingredientes para 1/2 litro:

  • 400 ml de leche.
  • 100 ml de nata.
  • 100 g de azúcar.
  • 4 yemas de huevo (80 g).
  • 40 g de harina fina de maíz (maicena).
  • 1 vaina de vainilla.

Si te gustan los postres muy dulces, añade 120 g de azúcar.

Si no encuentras la vaina de vainilla, sustitúyela por 1 cucharada de extracto natural de vainilla.

Elaboración


Imagen de paso

 

Ponemos la leche, la nata y la mitad del azúcar en un cazo a calentar a fuego medio.

Para extraer el máximo sabor de la vainilla, la abrimos longitudinalmente por la mitad y raspamos el interior con un cuchillo para sacar las semillas (unos diminutos granitos negros).

Según vayamos sacando las semillas, las agregamos a la leche que tenemos en el fuego; por último, echamos también la vaina para que suelte todo su aroma.

Justo antes de que empiece a hervir, apagamos el fuego, la dejamos reposar 2 o 3 minutos y la colamos.

Imagen de paso

 

Ponemos en un cazo las yemas, la maicena y el resto del azúcar.

Removemos con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea.



Imagen de paso

 

Seguidamente, añadimos la leche caliente poco a poco, mientras removemos enérgicamente con las varillas.

Si se forma algún grumo, lo pasamos por un colador.

Imagen de paso

 

Por último, calentamos la mezcla a fuego medio-suave hasta espesar la crema.

Es necesario que la mezcla llegue a hervir para que la maicena espese la crema, pero para evitar que se formen grumos, la llevamos a ebullición a fuego suave sin parar de remover con las varillas.

Notas


Esta crema se emplea como relleno o acompañamiento en una gran cantidad de postres. Es similar a la crema inglesa, la principal diferencia es que se espesa con maicena.

Opcionalmente, para aromatizar la leche podemos utilizar una ramita de canela o la piel de un limón (solo la parte amarilla). También se pueden agregar otros ingredientes como chocolate, coco, naranja, hierbas, especias, etc.

Es conveniente consumirla en las 24 horas siguientes a su elaboración. Haz la cantidad justa que vayas a necesitar y mantenla siempre fresca en la nevera.