El petitchef >> Aves >> Muslos rebozados con bechamel

Muslos rebozados con bechamel

Muslos rebozados con bechamel

Tiempo de preparación: 1'30-2 horas.

Ingredientes para 4 personas

Para el acompañamiento

  • 300 g de champiñones.
  • 2 patatas.
Ver foto de ingredientes

Elaboración




PASO 1

Lavamos el puerro. Le quitamos las raíces y las hojas verdes, dejando sólo la parte blanca y de color verde pálido.

Lo cortamos por la mitad a lo largo, y a continuación, en tiras finas.

Pelamos la cebolla y la picamos muy finita, como se muestra en la imagen.

PASO 2

Ponemos en una cazuela 4 ó 5 cucharadas de aceite a calentar a fuego fuerte.

Cuando el aceite esté caliente, freímos los muslos de pollo hasta dejarlos bien doraditos por todas partes (4-5 minutos).

Nota: Al freír el pollo, suele saltar bastante aceite. Utiliza una tapa.

PASO 3

Retiramos los muslos y mantenemos la cazuela en el fuego, sin limpiar los restos de pollo que hayan quedado adheridos al fondo.

Rápidamente, incorporamos la cebolla y el puerro. Lo rehogamos durante 4-5 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera, hasta que la cebolla comience a estar doradita.

Añadimos 1/2 vaso de vino blanco, y lo dejamos cocer 1 ó 2 minutos para que se evapore el alcohol.

Por último, metemos los muslos de nuevo en la cazuela y agregamos 1 vaso de caldo de pollo (ó 1 vaso de agua y 1 pastilla de caldo concentrado).

Salpimentamos y lo dejamos cocer con la tapa puesta a fuego muy lento, durante 50-60 minutos, hasta que la carne prácticamente se separe del hueso, dando la vuelta a los muslos de vez en cuando para que se hagan igual por todas partes.

Al terminar la cocción, sacamos los muslos y los dejamos enfriar. La salsa la reservamos para servirla de acompañamiento.

PASO 4

Mientras se está cocinando el pollo preparamos una bechamel espesa.

Derretimos la mantequilla con un chorrito de aceite, en una sartén a fuego suave.

Incorporamos la harina y la disolvemos en la mantequilla, removiendo constantemente con unas varillas hasta obtener una pasta ligera. La dejamos cocer 1-2 minutos para que la harina pierda el sabor a crudo.

A continuación, agregamos la leche poco a poco, removiendo enérgicamente para evitar que se formen grumos.

Subimos el fuego y llevamos la mezcla a ebullición sin dejar de remover. En cuanto rompa a hervir, volvemos a bajar el fuego y lo dejamos cocer de 12 a 20 minutos a fuego muy lento, removiendo constantemente con una cuchara.

Sazonamos la salsa con sal, pimienta negra molida y opcionalmente, una pizca de nuez moscada.

Nota: es importante que la bechamel resulte algo espesa para obtener un buen rebozado (ver notas).

PASO 5

Untamos los muslos de bechamel por todas partes y los metemos en la nevera, 30 minutos como mínimo, para que se endurezca el rebozado.

Como se observa en la imagen, he quitado el hueso a los muslos de pollo. No es algo sencillo, pero si quieres presentarlos de esta forma, hazlo con mucho cuidado de no romper la carne. Otra opción es empanar los muslos con el hueso, y la receta va a resultar igual de bien.

PASO 6

Los empanamos untándolos bien de huevo batido por todas partes y pasándolos por pan rallado hasta conseguir una capa consistente.

PASO 7

Ponemos una sartén, o cazo pequeño, con abundante aceite a calentar a fuego fuerte.

Cuando el aceite esté bien caliente, freímos los muslos de pollo, aproximadamente 3-4 minutos, hasta que el empanado adquiera un bonito color dorado.

Al sacarlos, los ponemos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite.

La temperatura idónea para freír los empanados oscila entre 180º C y 190º C, pero si no tienes un termómetro de cocina, echa una miga de pan en el aceite, si sube rápidamente a la superficie sin tocar el fondo se encuentra a la temperatura ideal.

PASO 8

Un acompañamiento sencillo

Para acompañar los muslos de pollo he utilizado unas patatas fritas, champiñones, y la salsa de cocción del pollo.

Pelamos las patatas y las cortamos en daditos.

Las freímos en abundante aceite 8-10 minutos, y las ponemos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Limpiamos los champiñones, los cortamos en 3 ó 4 trozos, y los freímos a fuego fuerte en una sartén con 2 cucharaditas de aceite.

Cuando los champiñones estén doraditos (3 ó 4 minutos), añadimos las patatas fritas y la salsa del pollo.

Servimos los muslos rebozados con este acompañamiento. Buen provecho.

Notas



Cocción del pollo

El tiempo de cocción habitual para elaborar un guiso de pollo, oscila entre los 15 y 25 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas, y cocinándolo a fuego medio. Pero en esta receta he guisado el pollo prácticamente una hora porque me interesa obtener una carne muy tierna, que se desprenda fácilmente del hueso. El truco para que no se seque, es cocinarlo a fuego muy lento con la tapa puesta, de forma que el caldo mantenga un burbujeo muy suave.


Bechamel

Para evitar que se rompa el empanado al freír el pollo, el rebozado debe ser consistente, y para esto, prepararemos una bechamel algo más espesa de lo normal (como si se tratase de una masa para croquetas). Si queda demasiado ligera, déjala cocer a fuego suave hasta alcanzar una textura algo más densa, siempre contando con que al enfriarse se endurecerá un poco más.

Términos culinarios

Salpimentar: Sazonar con pimienta y sal.

Rehogar: Sofreír un alimento para que se ablande y impregne de la grasa y los ingredientes con que se condimenta.

Técnicas de cocina

Picar la cebolla.


También podría interesarte