Cortar el tomate

Pelar los tomates




Existen peladores especiales para tomates, pero un truco muy sencillo consiste en escaldarlos en agua hirviendo durante unos segundos.

Ponemos una cazuela con abundante agua a calentar. Cuando el agua esté hirviendo introducimos los tomates y los dejamos entre 15 y 30 segundos, dependiendo de si están más o menos maduros (cuanto más maduros menos tiempo).

A continuación los sumergimos en un recipiente con agua y hielo, para cortar la cocción rápidamente.

De esta forma, la piel del tomate saldrá fácilmente.

Cortar el tomate en dados

En primer lugar, quitamos el pedúnculo (el rabillo verde del tomate).

Lo cortamos por la mitad.

Colocamos medio tomate en la tabla, apoyándolo por la superficie plana, y lo cortamos en cuartos.

Retiramos las semillas con el cuchillo, como se muestra en la imagen.



Estiramos los cuartos de tomate sin semillas sobre la tabla.

A continuación, los cortamos en tiras efectuando una serie de cortes longitudinales, más o menos gruesos, dependiendo del tamaño que queramos dar a los dados de tomate.

Para cortarlo en dados, juntamos varias tiras y hacemos una serie de cortes transversales.


Rallar el tomate

Sin quitar la piel, lo cortamos en cuartos y retiramos las semillas.

Rallamos los gajos de tomate con un rallador hasta quedarnos sólo con la piel.