Cortar el aguacate



Comenzamos pelando el aguacate

Utilizando un cuchillo bien afilado hacemos un corte por la mitad hasta tocar al hueso.

Seguimos el hueso, rodeándolo con el cuchillo hasta separar las dos mitades, como se muestra en la imagen.




Para sacar el hueso damos un golpe con el cuchillo, incrustando parte del filo; a continuación, giramos ligeramente el cuchillo y el hueso saldrá sin ningún esfuerzo.



Quitamos la piel con la ayuda de una cuchara. La introducimos con cuidado por el borde de la forma que se muestra en la imagen y vamos siguiendo el contorno del aguacate hasta que se suelte por completo.



Cortar en tiras


LÁMINAS DE AGUACATE

Para laminar el aguacate, hacemos una serie de cortes longitudinales como los que se muestran en la imagen.



TIRAS DE AGUACATE

Hacemos las tiras, cortando cada una de las láminas longitudinalmente, con cortes tan finos como se requiera en la receta.




Al comprarlos

Un buen aguacate debe tener la piel fina, de color verde brillante y sin manchas. El mayor problema es saber si se encuentra en el punto justo de maduración, para esto, lo presionamos ligeramente con los dedos, y si la piel cede, está maduro. Aunque si lo notas muy blando, descártalo, ya que es síntoma de una excesiva maduración.

Como almacenarlos

Si están maduros, pueden aguantar 5 o 6 días en la nevera, sino, conviene dejarlos a temperatura ambiente para que sigan madurando.

En la cocina

El aguacate se estropea rápidamente, ennegreciéndose por la oxidación. Un truco para que mantenga su aspecto y color es añadir un chorrito de limón, pero lo más recomendable es abrirlo cuando se vaya a consumir.